La importancia del color de un coche

Elegir el color de un vehículo pasa por ser una decisión meramente estética en la mayoría de los casos.

Contar con un coche que tenga uno de los tonos favoritos de los últimos años puede aportar ventajas incuestionables incluso cuando el automóvil vaya a venderse, por lo que es interesante prestar atención a cuáles son los colores que los europeos han preferido desde los años 80.

Una evolución por décadas

Es curioso comprobar como la evolución de los colores elegidos para los nuevos coches ha llegado a una gran uniformidad en toda la Unión Europea. Los cambios de tonos, las preferencias en distintas etapas por colores vivos o la imposición de los modelos negros y blancos como algo mucho más reciente son patrones que se repiten en países como España, Alemania o cualquier otro. Estos datos, que no han sido normalmente tenidos en cuenta en temas de compraventa de vehículos, han salido a la luz gracias a un estudio de una empresa como compramostucoche.es.  Sus expertos en tasación de vehículos han demostrado de forma muy certera como, por ejemplo, los colores más atractivos para el consumidor en los años 80 eran el blanco, el gris y el rojo en España, Francia o Alemania.

Los años 90 por su parte dejaron un cambio de tendencia bastante marcado. En toda Europa se impusieron colores como el azul, el gris metalizado y el verde como los favoritos en cualquier país manteniéndose el rojo solo en Alemania y Austria.

La primera década del nuevo siglo comenzó a dejar ver a los modelos negros, una tendencia que se impone en los últimos años. En la presente década, los colores favoritos no son otros que el blanco, el negro y el gris, algo que puede comprobarse en el parque automovilístico de toda Europa.

¿Influye el color de un coche en su tasación?

Es más que interesante hacerse esta pregunta. Evidentemente, en los servicios de tasación que no entran demasiado a fondo en las características de un coche, el color terminará pasando inadvertido como puede suceder con otras muchas características. Sin embargo, la realidad es que contar con un coche que tenga ese color que los potenciales compradores buscan es siempre una buena noticia para el vendedor. En el proceso de tasación lo único que se realiza es un examen a conciencia para determinar cuáles son los puntos fuertes y los atractivos de un coche. Así, el color de su carrocería se contempla por las empresas especializadas como un elemento más para obtener el precio real del coche. Es decir, un vehículo blanco, negro o gris es en la actualidad más atractivo para el comprador de lo que lo es uno azul, color que fue el favorito en los años 90 en lugares como Alemania, Italia o la propia España, por lo que el comprador potencial estará dispuesto a pagar un precio más alto por el mismo modelo.

En definitiva, el color ha demostrado ser una característica más del vehículo que puede y debe valorarse, y es que no todos los tonos son igualmente atractivos tanto en la tasación como en la posterior venta de un coche.

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