Higiene dental en verano, ¿cómo cuidarla?

Breves consejos para cuidar nuestra higiene dental en verano.

¡Hola a todxs! Vuelvo una semana más con algunos consejos que me enseña la propia experiencia. Ya se está acabando el verano y mi cuerpo lo nota, sobre todo mi boca, algo que no me había planteado nunca.

Según he leído en artículos de una fp higiene dental y después de hablarlo con mi dentista, llegué a la conclusión de que el verano hace mella, nunca mejor dicho, en nuestra higiene dental.

Pero, ¿cómo sabemos que el verano nos afecta? Presentando estos síntomas...

Más placa bacteriana

Nuestra salud gingival empeora en verano y aparece una concentración de placa bacteriana mayor, sobre todo en la lengua. Esto se debe a que no mantenemos la misma rutina de cepillado dental, bien porque pasamos más horas en la playa o la piscina picoteando de aquí y de allá, sin ir posteriormente a lavarnos los dientes.

Al reducir la frecuencia de cepillado y, además, aumentar el consumo de alimentos (especialmente dulces por los helados, los cócteles o combinados, etc.), crece la placa bacteriana dañando nuestra higiene dental.

Halitosis

Las vacaciones son una época de excesos. Cenas, salidas, fiestas... todo ello acompañado de un elevado consumo de alcohol y/o tabaco. Estas sustancias, sumadas al aumento de la placa bacteriana, influyen en la aparición del mal aliento o halitosis.

Para evitarlo, nada mejor que prestar atención a nuestra salud bucodental y beber mucha agua, para mantener la correcta segregación de saliva.

Hipersensibilidad dental

En verano, el consumo de alimentos y bebidas frías aumenta. Esta ingesta de alimentos contraviene nuestros dientes, expuestos a otras temperaturas más extremas, por lo que empieza a notarse una sensación dolorosa, intensa y breve tras el consumo de estos productos.

Esto se debe a que en verano se consumen productos que generalmente tienen un PH ácido (gazpachos, helados, refrescos, cervezas, bebidas isotónicas, zumos, vino blanco, etc.). Por tanto, si a ello sumamos un mal cepillado o con demasiada fuerza, se desmineralizan y se desgastan los cuellos de los dientes con lo que se expone la dentina (tejido del diente que en condiciones normales está cubierto por el esmalte), lo cual favorece la aparición de esta sensibilidad dental.

Y eso es todo amigxs. Prestad atención a vuestra boca, cuidadla y mimadla. En el futuro, si nos faltan piezas dentales, nos arrepentiremos por nuestra irresponsabilidad. Además del gasto económico que suponen los implantes dentales. Cuidemos nuestra higiene dental.

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