La culpa, la razón y la pasta (más info ritmosensor@hotmail.com)

De las tres, tener la última, es sin duda lo mejor. Quizá sea hora de, en lugar de buscar un abogado y demandarnos a nosotros mismos, crear un fondo con el que recuperar lo perdido, investigar y tratar enfermedades. Ya tenemos ocho euros.

―La culpa de quedarme sin nada, la tienen esos cabrones.

―Tienes razón. Toda la razón.

―Ya, ¿pero quién tiene la pasta?

―Desde luego ni tú, ni yo, ni esos cabrones.

―Entonces  voy a hablar con esos cabrones a ver si encontramos quien nos cambie mi razón y su culpa, por un billete de quinientos.

―Tienes toda la razón y nada de culpa.

―Ya, pero hasta que hable con esos cabrones seguiremos sin pasta.

―No te amargues ¿Te apetece un café?

―Ni para eso tengo.

―Por favor dos cafés.

―¿Le cuento lo mío, a ver si se conmueve y ve que yo tengo la razón;  los cabrones la culpa y nos los deja gratis?

―Mejor no. ¡Tenga, dos euros!

―Gracias, dos euros a caja, diez céntimos al bote del CRA!

―Pero oiga ¿De quién es la culpa de que haya perdido la razón?

―La culpa es de un niño que vino por aquí con la Delegada de Hacienda y me dijo que si cada vez que venda un euro aparto cinco céntimos, me dejan desgravar  diez. ¡Se llevaron 500 cafés con churros! dejádome  950€ en caja y 50 en ese bote de ahí.

―Qué poca razón y cuanta culpa. Por tonterías así, estamos como estamos! ¿Y ese bote para quién es? ¿Quién lo administra?

―Por lo que sé, es para los que tienen razón pero no tienen culpa ni pasta. Y se administra solo.

―Yo uno con leche, usted tome lo que quiera  y cóbreme. Después  póngale una docena de churros a esos niños y la cobra del bote.

―Qué tacaños, ¡yo desde luego, si tuviera dinero se los regalaría!

―Te tomo la palabra. Por favor dele a este señor un euro del bote.

―¡Un euro!, acabo de perder 200.000 de las acciones y me viene con un euro.

―Ahora gástalo  en churros para los niños…

―Ay no, que se los dé el churrero, yo lo he perdido todo y tengo que pagarle a los abogados. Me han dicho que con la razón y  machacando a los de la culpa,  recuperaré la pasta

―Buenos días, disculpen: .¿Puede enviar cuarenta y cinco millones de cafés con churros a portes pagados?. Aquí tiene 300 millones. Y ya sabe, cobra lo suyo y aparta, paga harina, aceite, agua, azúcar vasos, bolsas , luz , la agencia y cuando pague, los que cobren facturan y apartan. Sin factura no hay compra. Con el pastizal que habrá en el bote, le devuelve a este señor sus 200.000  y ya verá como de pronto  se olvidará de la razón y la culpa y sólo pensará en la pasta y  que ese bote de ahí, esté lleno, muy lleno y meterlo en el banco.

―¿En el banco? ¡No me hable del banco! ¡A esos ni agua!

―Perdone amigo:  tendrá razón, los cabrones tendrán la culpa, pero a usted le falta un pelín de frente. ¿No se da cuenta alma de cántaro que si el Bote está en el banco, usted recupera su dinero, el banco hará lo mismo que el churrero, cobrar y apartar y los buitres y los cabrones ya no pueden meter la manita ni especular y se dejarán de joder la marrana?

―Pozí. ¡Cuánta razón y cuanta pasta! 55.000 millones al año. O más. Sin culpa.

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