El Cowfunding de la Merela (Fragmento) Tienes que leerlo, ¡es la leche!

De pudimos a podemos, hay mil millas por lo menos.

merepudimos

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Empecé el relato de aquel día, más que por el principio, por la mitad, debido a que, si bien es posible escribir de todo, resulta muy complicado hacerlo al mismo tiempo, especialmente cuando como ahora, escribo desde abajo y después de acaecidos los hechos. O sea, a…vaca pasada. Quiero decir con esto, que no me olvidé en absoluto de lo que estuvieron haciendo los demás y no me refiero sólo a mis amigos, sino también a los demás en general. No soy adivina y por tanto, ignoro muchas de las cosas concretas que pasaron aquel día, ahora bien, me creo en condiciones de conocer otras, que irremisiblemente iban a pasar, con muy pequeño margen de error.

Tantísimas acciones reacciones, nos han llevado a que sea muy difícil predecir el futuro, teniendo en cuenta que como vimos, hay un enorme conflicto de intereses y cada cual va a lo suyo. Eso sin incluir los desastres naturales, que se producen cuando les da la gana y más tranquilos estamos.

¿Adónde quiero llegar con todo esto? Creo que es bastante sencillo; al menos desde mi punto de vista vacuno. En este momento, estoy plenamente convencida de que en adelante, se resolverán los problemas y el ama cobrará la leche no ya a 0.34 sino a un precio con el que cubrirá los costes de producción y un poco más. Y me atrevo a predecir el futuro, porque sé  lo que hacer, para que se cumpla, del mismo modo que sé, que contando la historia de este día, por el principio, el medio o el final, el resultado será igual de bueno y el final feliz está garantizado.

Cuando terminé de escribir el capítulo “El Corro de la Convenina 95/5” {Pag.163}sentí el pesar  de haberme excedido; que  todo pareciera de color de rosa y se hubiera solucionado. Además de poner en boca del  propietario de la fábrica, la granja, las bodegas, los trabajadores, etc. cifras y frases que nunca dijeron, como me demostraba la cruda realidad y el desinterés de medios, empresas, ayuntamientos, organismos y colectivos de todo tipo. De manera que, aunque las cifras pomposas que barajaba, son absolutamente posibles de conseguir en la realidad, los que tienen que generarlas de verdad, no estaban, ni están, por la labor, ni en la ficción ni en la realidad. De ahí el brusco giro del relato, a partir del capítulo “Cuidadín: no te confunding, es cowfunding no crowdfunding”{Pag.179}donde los protagonistas, ahora más modestos, pero no por ello menos poderosos, pueden decir aquello de “En mi casa mando yo, y si quiero rompo un. plato”.

Y eso hicimos. Romper muchos platos, pero de los nuestros, dejando la puerta abierta para que los de arriba, después de ver que no pasaba nada, malo, nos imitaran empezando a romper los suyos.

Uno de los grandes fallos que le veo a los humanos, y lo digo como vaca observadora que soy , es eso que los economistas llaman  condición ceteris paribus. El fallo radica  en  presuponer,  que variando un valor (p.ej. los impuestos)  los ingresos del Estado aumentarán y los otros parámetros(la demanda, el paro o el gasto público)  no van a  cambiar. Cuando en realidad si nos suben el IVA, el precio de la bombona de butano o bajan el de la leche; puede aumentar el paro, las granjas cerradas, el fraude, contraerse la demanda y aumentar el gasto público. Lo que se suponía bueno para unos, termina siendo malo para todos.  Cosas que pasan cuando el que hace el diagrama solo está pensando en lo suyo, en este caso tener más ingresos, olvidándose de cosas, como la mala leche, que  aunque no aparecen en ninguna gráfica, haberlas haylas.   Os digo esto, porque si me llego a comprar la falda de lunares, antes de que al ama le pagaran la leche a 0.34€… contando que cobraría la PAC, y habría llegado la subvención que al final no llegó, la habría liado parda de verdad, y ahora yo estaría en el paro y la pobre ama en la… iba a decir residencia ¿Pero con qué dinero?

Por eso en el cowfunding, no damos por hecho que tal o cual cosa permanecerá constante, sino que dejamos que varíe, porque sabemos de antemano cómo lo hará; con lo que nos ahorramos  un montón de quebraderos de cabeza y tener andar  liados con la Teoría de Juegos, moviendo las fichas del  parchís,  en el tablero del Monopoly,  como suele ocurrir en estos tiempos.

Una subida de impuestos tiene un montón de consecuencias negativas. Da igual que sea  a los de arriba que a los de abajo. El sujeto pasivo tratará de escaquearse, no declarar, evadir, defraudar o sacar el dinero del país. Sin embargo, estoy segura  de que si en lugar de pagar impuestos, se cobraran, se harían colas  para declarar;  no habría declaraciones sin presentar, paraísos fiscales, corruptos ni operaciones en negro.

Después de esta pausa, espero que aclaratoria, continúo con el lío bueno, más que relato, que vino después.

Lo habíamos dejado en el jardín de la granja, con el auditorio, los viejetes, las cestas de viandas y los vasos de leche. ¡Ah! y la papelera.

Así como quien no quiere la cosa y a la chita callando, el ama y Luis vendieron trescientos euros en total y unos cuantos vasos de leche, nada menos que a un euro la unidad. Aquella pequeña venta, hizo posible que  Andrés, Teresa, Marcela y Ricardo, tuvieran  un nuevo empleo que se había creado sin ayudas de la UE, cursillos del INEM ni Planes Leader. A coste cero patatero. Y lo más importante de todo: Sin deuda. En aquel jardín, todos vendieron, todos cobraron y nadie le dejó a deber a nadie. Al contrario, Andrés pagó una deuda y redujo un poco más la de todos. Un buen ejemplo de lo que puede dar de sí, la buena leche, en unos granjeros, que apenas sabían más que leer y escribir.

Al contrario que antes, las ondiñas empezaban a transportar ingresos y cada uno de los extras de la historia, se estaba convirtiendo,  sin saberlo, en protagonista,  artista invitado y candidato al Oscar. Pero sobre todo en foco emisor de ingresos y capacidad de pago. No hay más que ver los cambios producidos en Soto del riesgo. Sin pedir y sin deber, cada incremento de la actividad, supuso otro de la capacidad de pago y del saldo de la papelera, el FBCRA.

Pensé en el teorema y me di cuenta que estaba cumpliendo al pie de la letra; de manera que lo que ahora estaba ocurriendo a pequeña escala, podríamos aplicarlo a los grandes problemas y en todos, absolutamente todos los sectores: económicos, financieros, sociales y culturales. ¡Casi nada!

 

El Cowfunding de la Merela, Inminente publicación.

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Te lo enviamos en cuanto salga. Fecha prevista del 13 al 19 de junio.

PVP 15€

 

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