Cómo limpiar bien tu pipa

La limpieza de la pipa es preferible que se haga después de la fumada y verificar en la siguiente ocasión que esté en perfecto estado para garantizar calidad en el sabor y aromas.

Al comprar hojas de tabaco online puedes disfrutarlas en pipa y hoy te diremos cómo limpiar bien tu pipa para que la mantengas en óptimas condiciones. Una buena experiencia se da por una buena fumada, si están sucias o llenas de residuos descompuestos proporcionarán olores y sabores muy desagradables. Los fumadores veteranos tienen sus propias metodologías de limpieza y difieren con algunas técnicas, pero están a gusto con las suyas. A continuación te diremos algunas.

Empieza con el hornillo o cazoleta

Cuando termines de fumar es recomendable que dejes la pipa impoluta y sin cenizas para la próxima fumada. Espera a que se enfríe por completo y luego, saca todo los residuos del tabaco que contenga dentro con golpes suaves hacia abajo o utilizando una cucharilla  o una escobilla especial, cuya función remueve lo que esté en las paredes y el fondo.

Luego, coloca la cazoleta boca abajo y sopla fuerte desde la boquilla asegurándote que terminen de salir los excesos del carboncillo que aún quedan en el interior. Si aún observas suciedad puedes utilizar un paño con agua y un poco de jabón diluido, frotando el interior y con otra toallita de papel secas correctamente. Es aconsejable dejar al menos 1 milímetro de la capa del carboncillo para que sirva de protección a la madera.

Sigue con la boquilla y el caño

Separa la cánula de la cazoleta girándola cuidadosamente para evitar algún daño. Posteriormente, toma un limpiapipas de mecha larga (los hay de algodón o fibra plástica entorchada), humedécelo en alcohol e introdúcelo por el tiro de la boquilla desde un extremo hasta el otro repetidamente, hacia adelante y atrás, mientras vas rotando el limpiador para liberar bien esos restos de cenizas, humedad y los jugos del tabaco, recuerda que fumar en pipa es todo un arte. Pasa una toallita de papel o un paño preferiblemente humedecido por la parte de la espiga.

Toma otra mecha limpia y pasa a la limpieza del caño con los mismos movimientos giratorios en su interior hasta llegar a la entrada del hornillo para no maltratar el fondo de la cazoleta. Repite hasta que veas que salen limpias las varillas. Puedes apoyarte con una solución líquida si lo prefieres para que facilites la técnica.

Acabados prolijos

Una vez hayas finalizado con la limpieza interna, lubrica con una porción de cera de abeja el borde de la espiga y coloca nuevamente la boquilla al caño. Esto no alterará el sabor del tabaco durante la fumada. Para dar lustro al exterior de la pipa y mantener siempre ese acabado impecable que luce la madera frota una toalla con aceite de oliva, tallándola hasta que brille.

Aprovecha una buena fumada con tu pipa, tenla siempre en excelentes condiciones y hazlo con regularidad para que puedas disfrutar los sabores y aromas del tabaco a plenitud. Si deseas ir un poco más allá atrévete a aprender a fumar la pipa de la paz, una práctica con mucha historia. ¿Qué te ha parecido el tema? Coméntanos y escríbenos ante cualquier duda.

Denunciar contenido

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia