El tren del «SNOB»

  • 16/05/2016
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El esnobismo de los medios, los políticos y otras especies.

Por: Paloma González Loché

¡Sí señor! Esnobismo hasta el delirio. Los políticos se han sumado de inmediato al Tren del Snob, divulgando términos que aparte de dar auténticas patadas al diccionario de nuestra lengua —después de todo, la nuestra— a veces no son otra cosa que pésimas traducciones de otras.

En nuestros días ser esnob denota a personas que tratan de aparentar una mayor posición social cayendo normalmente en el ridículo utilizando un lenguaje peculiar o bien haciendo eso que se conoce por “dar la nota”. Digamos que es un punto un poco más ridículo que ser excéntrico. La denominación SNOB proviene del latín «sine nobilitas» que señalaba a aquellos universitarios enriquecidos que accedían a Cambridge: sin sangre noble, allá por el siglo XVII y eran conocidos despectivamente como snobs acortando el significado a un término.

¿Quién no ha escuchado hablar del «postureo» en nuestros días? Y todo ello por no decir el término correcto: pose. O bien en sentido figurado, teatralidad o teatro.

Lo del «sorpasso» es que culmina el ciclo. De toda la vida: sobrepasar o superar. Pero queda más mono y no dejan de mencionarlo.

¿De dónde vendría la «Hoja de Ruta»? Y me quedé pensando. En nuestro castellano tendría cabida «Itinerario» o «Programa Calendarizado». Cosa que en inglés quedaría reducido a lugar de paso y su denominación «Waybill» o la figurada «Road Map» tampoco permitiría la literalidad pero… ¡ahí estaba el francés! para acogerlo literalmente traducido: «Feuille de route»

Esperemos que nadie traduzca «Mise-en-scène» (puesta en escena) como escenificación de una misa, si tenemos en cuenta que he visto en numerosas ocasiones traducir el término inglés «Realize» por «realizar» cuando en inglés significa: comprender, o «Actually» que en inglés significa: verdaderamente, por «actualmente» en castellano y no es lo mismo.

Y ahora viene el «impacto de bala» como un simpático eufemismo para no decir balazo… a menos que la bala hubiese pasado rozando.  Cualquier día dirán «impacto de piedra» y se quedarán tan anchos.

También me llamó la atención la manía que han tomado a la palabra liderazgo para sustituirla por liderato.  Esto al menos fue una moda y ya depende del gusto de cada cual pero deberían intercalarse los términos para evitar el olvido.

¡Snobs tenemos a manta en el país! Por no hablar del leísmo, laísmo, loísmo y… después de todo, para hablar en público es preciso aprender el idioma.

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4 comentarios

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Paloma González Loché palomagonzalezloche@gmail.com20 d mayo d 2016 a las 18:57 (UTC)
Así es, Santi. Hay una especie de reticencia a comunicarse en un idioma que hablan la friolera de 500.000 personas y nos sitúa en un segundo lugar en el mundo sin contar que es la lengua de preferencia en muchos países.
Pero existe mucho "postureo" por no decir "paripé" para demostrar una pseudocultura (esnobismo en estado puro), utilizando términos que nos suenan bien y ahí van.
¡Deberíamos parecernos a los franceses! Pero como no es así, acabaremos hablando idiomas alternativos. Es lo que hay.
Un abrazo, Santi, y muchas gracias.
Santi H. santiainsa@hotmail.com20 d mayo d 2016 a las 13:41 (UTC)
Además de lo que comentas (y del curioso significado de la palabra "snob"), ya supera los límites del cretinismo, la utilización de las denominaciones de localidades en las difetentes lenguas o dialectos españoles. Así, solo a un tonto de baba le consentiríanos que dijera "Me voy el fin de semana a München" (lease "Mínjen") o "En verano estaré trabajando en London (léase "landon").
Pero, en efecto, nuestros politicuchos insisten en usar "Lleida" o "A Coruña", Catalunya, Euskadi, en lugar de sus equivalentes en castellano (o español).
La cuestión principal debería quedar zanjada y utilizar sin complejos las formas en español, puesto que, al igual qur los catalanes usan "Satagossa", "Osca" y "Terol" cuando hablan en su idioma, yo doy por sentado y acepto que lo hacen de forma natural y sin intención de agredir, menospreciar o hacer daño a los aragoneses. Con la misma naturalidad y sin mala intención, tenemos la obligación de no caer en el snobismo, cuidar nuestro idioma, y utilizar siempre la forma castellana sin complejo alguno.
Paloma González Loché palomagonzalezloche@gmail.com18 d mayo d 2016 a las 17:49 (UTC)
Esta especie de modas obligan a pensar, al menos a mí, en la falta de personalidad por parte de los políticos que se dejan llevar por esnobismos, pero lo más preocupante es que se difundan como términos normales por parte de los medios de comunicación y así ¡estamos perdidos!
Muchas gracias por el comentario y un abrazo, Dolors
Dolors laprincesanoseve@gmail.com18 d mayo d 2016 a las 15:27 (UTC)
Querrán impactar a los ciudadanos sobre sus "programas electorales" o quizá desviar la atención de lo que realmente preocupa.

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