El misterio de Baalbek

  • 01/04/2016
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El misterio de Baalbek radica principalmente en sus megalitos, no se conocen, de hecho, los métodos utilizados para implementar los bloques, que se encuentran a una altura considerable del suelo, 6 metros, y hábilmente integrados en la estructura del templo. Antes de que Roma conquistara el sitio y construyera el templo imponente de Júpiter, y mucho antes de que los fenicios establecieran allí la sede del templo dedicado al dios Baal, en Baalbek, ya había un gran edificio que consta de bloques megalíticos, tal vez el legado de una civilización megalítica de la que hoy en día se han perdido las pistas. El Templo de Júpiter era realmente impresionante, sus columnas eran altas hasta 32 metros, con una anchura de aproximadamente 4 metros. Por desgracia, sólo seis de estas hermosas columnas han resistido los siglos.

Increíble es la grandeza de los bloques en los que se apoya el templo, que de acuerdo a estimaciones de los investigadores, en la actualidad ningún mecanismo sería capaz de Lamentablemente, esta explicación sigue siendo controvertida si pensamos que para lograr un transporte tal, admitiendo que los rodillos no se desmoronaran bajo el peso, se necesitarían 40.000 hombres para mover un solo monolito. Entonces, la pregunta es: ¿cómo se colocaron en su lugar las enormes piedras, y quién fueron los responsables? La atribución a los Romanos es válida para la construcción del templo de Júpiter, pero ¿por qué tuvieron que cortar y mover estos megalitos, que empleando un extraordinario esfuerzo de hombres y medios para moverlos, cuando se podrían haber cortado en bloques más pequeños? Además, una pequeña imperfección en el monolito vertical, podría causar más daño que una imperfección estructural distribuida en varios bloques de piedra.

baalbeck

 ¿Entonces porqué? Acerca de esto, en 1980, el erudito francés Friederich Ragette, en su obra titulada Baalbek, sugirió que el uso de bloques monolíticos respondió a una tradición cananea, según la cual los podios deben constar de un máximo de tres niveles de piedras, y como este podio era de 12 metros de altura, fue necesario utilizar los monolitos. Hipótesis muy cuestionable. Además Ragette sugiere que los romanos cortaron los bloques en cantera con piolets de metal y con el uso de un tipo de maquinaria para la extracción capaz de dejar sobre muchos bloques signos de incisiones circulares anchas hasta 4 metros de radio. Un enigma en el enigma, ya que además de tener que explicar cómo los romanos fueron capaces de transportar los bloques surge la pregunta de qué tipo de equipo fue capaz de dejar marcas circulares en la piedra? Tal vez una sierra circular? Sobre el medio de transporte de los bloques a menudo se ponen en tela de juicio las representaciones encontradas en relieves mesopotámicos y egipcios, que según algunos investigadores explican cómo fueron movidos los megalitos. Lamentablemente debemos observar que esta explicación no parece suficiente, ya que si bien los resultados muestran este tipo de transporte, representan bloques individuales que tienen un peso estimado en 100 toneladas, osea una décima parte del peso de las piedras de Trilithion.

Surgen más dudas, también, tratando de explicar cómo los romanos lograron maniobrar los monolitos. Ragette sugirió para el trabajo la utilización de excavaciones y terraplenes, donde las rampas de tierra compactada construidas en una pendiente que se alzaba hasta la parte superior de la pared servían para recoger los bloques, que fueron tirados por grupos de trabajadores dispuestos del otro lado de la pared. Se supone que este método ha sido utilizado para la construcción del sitio megalítico de Stonehenge. Para reforzar la hipótesis romana, Ragette menciona el matemático e ingeniero griego Herón de Alejandría, quien supuestamente vivió entre el tercer y el primer siglo antes de Cristo, famoso por sus máquinas hidráulicas. En sus textos también aparecen indicaciones para el uso de sistemas basados en palancas de elevación y la instalación de enormes bloques. Desafortunadamente, sin embargo, la única versión de este tratado que tenemos es una traducción al árabe, hecha alrededor del año 860 d.C., por un residente de Baalbek llamado Costa Ibn Luka, que según Regette atestiguaría la continuidad del conocimiento transmitido en los años.

Es todo tan simple? Los romanos fueron capaces de transportar los obeliscos como el del Templo del Sol en Heliópolis en Egipto hacía Roma, ahora colocado en la Piazza del Popolo, de 235 toneladas, o uno que se encuentra en la Piazza Montecitorio, 230 t, que, si bien testimonian la capacidad de transportar grandes monolitos, su tamaño, es muy menor en comparación con los de Baalbek, y no parecen ser cruciales en la explicación de cómo se construyó el Trilithion.

En conclusión, sin duda podemos señalar que el sitio de Baalbek es en muchos aspectos un patrimonio arquitectónico y cultural, además que un verdadero enigma, ya que no se sabe nada de sus constructores. Por otra parte, el misterio se complica por el análisis de la superficie de la Gran Corte. La capa superior, de hecho, presenta un nivel de piedra vitrificada, un fenómeno que tal vez fue causado por la exposición a una fuente de calor desconocida, o por el uso de sierras circulares o taladros que utilizaban calor. Lamentablemente, entre las muchas interpretaciones que se ofrecen, ninguna parece explicar de forma exhaustiva ni el modo ni el medio utilizados, y mucho menos a los autores de esta estructura megalítica monumental.

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