Las víctimas del Everest

Las víctimas que perdieron la vida en El Everest, la cumbre más alta de la Tierra

Con motivo del estreno de la nueva película Everest, que verá la luz el 18 de septiembre, en la que dos expediciones diferentes se encuentran subiendo el Everest cuando de repente les sorprende una fuerte nevada, vamos a presentar  en este artículo a las víctimas del Everest. Algunas de las personas que, en su afán por subir la cumbre más elevada de la tierra, perecieron en el intento.

Hay personas que consiguen ser recordadas toda la vida, incluso después de su muerte, por su inteligencia y conocimientos, por sus virtudes o por el buen ejemplo de vida que suponían, seguramente existen infinidad de maneras de lograr este propósito. En cualquier caso, a lo largo de nuestras vidas muchas son las personas que desean ser recordadas en el futuro, que desean dejar una huella de su paso por la vida, pero en ocasiones las personas son recordadas por simplemente la forma en la que nos dejaron, y este es el caso de los alpinistas muertos en el Everest, que perdieron la vida en el intento de alcanzar la cumbre más alta de la tierra, dejando sus cuerpos sin vida aún conservados por el hielo.

El área del Everest conocida como la “zona muerta”, que se sitúa a partir de los 8.000 metros de altura y hasta los 8.848 de la cima, se encuentra plagada de cuerpos humanos de alpinistas que todavía se conservan gracias a las bajas temperaturas. En el lugar hay una sensación térmica extrema, de -60º, con una media de 36º bajo cero. La zona de la muerte, por su altura, no deja que el cuerpo de las personas se aclimate de forma rápida, impidiendo el reemplazo del oxigeno en la sangre, por lo que si en este lugar no se hace uso de bombonas de oxígeno el cuerpo humano acaba degradándose muy lentamente.

En el momento en el que el escalador se adentra en la zona muerta está arriesgando su vida muy seriamente, ya sea por el mal de altura, por sufrir congelaciones e incluso fracturas. Si un alpinista se cae y él mismo no es capaz de levantarse por su propio pie, el resultado va a ser fatal.

Se calcula que aproximadamente unos 200 alpinistas han resultado muertos en el Everest, de los cuales, 150 nunca han sido hallados y los restantes se pueden ver a simple vista en la zona muerta. Algunos incluso usándose como señales para los diferentes recorridos.

Ahora que hemos introducido el tema y nos hemos puesto en contexto, vamos a mostrar una lista de algunos de los cuerpos que fallecieron allí y que, con el tiempo, sus cuerpos inertes presentes en el hielo han ido alcanzado una reconocida fama mundial.

 

Algunas de las víctimas que han perdido la vida en el Everest

# Botas Verdes

Se le conoce de esta forma por el característico color que presentan sus botas. Se llamaba Tsewang z Paljor y es uno de los muertos del Everest más famosos. Esta persona de nacionalidad india pereció por el frío en el desastre del 11 de mayo de 1996, cuando se produjo una fortísima ventisca mientras ascendía. Sus restos se han hecho tan famosos porque, para acceder al Everest por la ruta sur, hay que pasar a menos de un metro de él.

botas_verdes.jpg_825434843.jpg

 

# El saludador

Otro de los cuerpos sin vida del Everest que han alcanzado la fama es “el saludador”, llamado de tal forma por ser uno de los primeros cuerpos que se encuentran los alpinistas en la zona de la muerte y también por encontrarse con sus brazos en una forma que parece estar saludando o dando la bienvenida.

Las víctimas del  Everest

 

# Peter Boardman

Desapareció en 1982 y no fue hasta el año 1992 cuando su cuerpo sin vida fue descubierto en la ruta nor-noroeste del Everest. Sus restos parecen indicar que falleció mientras dormía.

1z1b3ew.jpg

Denunciar contenido

1 comentario

Deja tu comentario
Marcos Rodríguez17 d junio d 2015 a las 15:22 (UTC)
Alucinante este post de las victimas del everest

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia