Reputación Personal Online

Internet es parte de nuestra vida. En la Red desarrollamos y reflejamos parte de nuestro devenir. Por tanto, es muy importante tener claro que nuestro comportamiento en Internet afectará al de nuestro aspecto offline

HS_reputacion_online.jpg

Somos conscientes de que el consumidor, gracias a los medios sociales, está liderando las relaciones entre cliente-empresa en detrimento del poderío que tenía hace años la organización debido, entre otras cosas, a que Internet ha roto la brecha entre marca y cliente, y éste último además de consumir, critica y es escuchando por otros clientes.

Por tanto la reputación de una organización está en muchos casos en manos de los consumidores; pero qué ocurre cuando trasladamos esta situación al reclutamiento de personal. El otro día estuve viendo una presentación en SlideShare que mostraba estos datos en base a una encuesta que se había realizado y que quería obtener información sobre el comportamiento de las empresas en redes sociales en relación a la valoración de un candidato potencial a una oferta de trabajo.

  • El 35% de las empresas que había sido encuestadas habían descartado a aspirantes a sus candidatura de trabajo por las siguientes razones:
  • El 53% de las empresas que habían rechazado las candidaturas de determinadas personas porque ésta había publicado fotografías o información provocativa o inapropiada.

  • El 44% porque el candidato había posteado contenido bebiendo o consumiendo drogas.

reputacion-online

  • El 35% porque había hablado mal de su trabajo previo, compañeros de trabajo, clientes o proveedores.

  • El 29% porque había demostrado unas pobres habilidades comunicativas.

  • El 26% por haber hecho comentarios discriminatorios.

  • El 24% porque había mentido respecto a su nivel de cualificación.

  • Y el 20% porque el candidato había compartido información confidencial de su anterior trabajo.

  • El 18% de los encuestados había decidido contratar al candidato por las siguientes razones:
  • El 50% contrató al candidato por que le dio muy buena sensación respecto a la personalidad y su encaje en la empresa.

  • El 39% porque el candidato respaldaba el nivel de cualificación.

  • El 38% porque demostraba su creatividad.

  • El 35% porque demostró buenas habilidades comunicativas.

  • El 33% porque quedaba bien definido (visión global del mismo).

  • El 19% porque había otras personas que habían posteado referencias positivas respecto al candidato.

  • Y el 15% porque habían recibido premios o reconocimientos.

Y ahora soy yo el que os pregunta: ¿Qué estamos haciendo en medios sociales?, ¿Estamos siendo coherentes?, ¿Somos conscientes del alcance que tienen nuestras acciones “personales” en Internet? Hemos de tener en cuenta que hoy por hoy las organizaciones está usando los medios sociales para conocer las aptitudes de los candidatos, para buscar o elegir a los posibles candidatos, para buscar a prescriptores de otros candidatos, para ver las recomendaciones de los propios candidatos y sus allegados y para analizar la proactividad en la red.

Os dejo algunas recomendaciones para cuidar nuestras acciones en medios sociales y construir una buena reputación personal en Internet. Son razonables y de sentido común:

En LinkedIn:

- Tener recomendaciones auténticas de compañeros de universidad, de trabajo y de superiores.

- Tener el perfil completo.

- Ser miembro de grupos relacionados con el sector de actividad.

- Disponer de una fotografía corporativa o al menos en un contexto más serio que el de una red social personal.

- Rellenar los campos de intereses, aficiones e información relacionada con la vida fuera del ámbito profesional.

- Participar y destacar la implicación en proyectos no retribuidos, si es que los hay.

- Actualizar el perfil a menudo.

- Hacer y contestar preguntas en los grupos de debate.

- Mostrar los vínculos al blog, (si es que dispones de él) o a perfiles de Twitter y similares.

- Aumentar la red de contactos.

En nuestro Blog (o perfil de Beevoz, por ejemplo):

- Disponer de temas interesantes y relacionados con tu profesión

- No hablar mal de una empresa para la que estés trabajando o la que hayas trabajado.

- Proporcionar una red de links con otros perfiles sociales de los que dispongas.

- Incluir un vínculo al Curriculum Vitae.

- Actualizar el contenido con asiduidad

- No crear flujos de información que creen controversia ni que tengan que ver con temas excesivamente polémicos. (Política, religión, sexo…)

- Ser auténtico y honesto.

- Vincular a blogs de interés y relacionados con la temática.

En Facebook:

- Intentar diferenciar entre la vida personal y profesional.

- Actualizar a menudo el contenido.

- No tomar posiciones extremas respecto a temas controvertidos como el sexo, la religión o la política.

- Intentar cuidar las fotografías comprometidas y usar la privacidad de Facebook.

- Incluirse en grupos relevantes del sector de actividad empresarial.

En Twitter:

- Twittear a menudo, entre 2 o 10 veces por día se considera razonable.

- Tener un ratio de seguidores y followers razonable.

- Tener una gran red e intentar aumentarla.

- Diferenciar correctamente entre lo personal y lo profesional. (Quizás merece la pena crear dos cuentas diferentes).

- Responder y retwittear a otros usuarios.

Denunciar contenido

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia