Cuento de Navidad de un discente desencantado

  • 03/01/2015
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" Sueña mi pequeño sueña, aunque el cazador de la noche llene tu corazón infantil de miedo, no temas es sólo un sueño"

 

Las Navidades son una época muy propicia para conocer el "verdadero " ser de las personas. Dickens hace un acerado retrato del avaro capitalista, cuya verdadera y tierna faz se descubre en Navidad, en su novela de 1843 " Cuento de Navidad". Me encontraba, durante estas navidades, en un célebre centro comercial de Madrid, cuando tuve la ocasión de coincidir, en dicho lugar, con un conocido profesor de la Universidad de Valladolid, más notorio por sus " posicionamientos " políticos que por sus logros académicos, como por cierto suele ocurrir en España.

 Este docente, cuya identidad permitidme no revelar, se ha caracterizado durante estos años de crisis, según sus propias palabras, por su " militante compromiso anti-capitalista" y "anti-globalizador", constituyéndose en auténtico azote dialéctico del neo-liberalismo, el "capitalismo cognitivo" y en un acérrimo critico del consumismo feroz de la "sociedad del espectáculo" en expresión de Guy Debord . Últimamente su activismo político, de probada raigambre izquierdista, lo ha llevado a defender vehemente un acercamiento , de su formación política, con Podemos para configurar un "sujeto emancipador de amplio espectro político". Sus diatribas contra el consumismo feroz, la globalización, el imperialismo económico de las grandes corporaciones, el neo-colonialismo, la necro-politica etc........ han sido constantes, así como su denuncia permanente de la precarización de los docentes universitarios, asfixiados económicamente por la permanente privatización de la universidad. El caso es que ante mis atónitos ojos, me encontraba presenciando una mutación prodigiosa de su ADN ideológico o una abducción de su ser, por un alienígena de perversa condición capitalista. Ni leyendo "La era del vacio" de Lipovetsky había presenciado un espéctaculo tal de narcisismo consumista; botellas de champagne, caras corbatas de Rafaello, lujosas ediciones de DVD, tablets de última generación. ….Con cierta maldad por mi parte, no puede dejar de pensar en cierta conferencia impartida por tan docto profesor, donde ante un público “ embelesado” ante sus arengas revolucionarias , nos glosaba las glorias y hazañas de la revolución cubana. La carestía de productos básicos, en el paraíso revolucionario, no era más que una patraña neo-liberal para desprestigiar los logros proletarios de una sociedad igualitaria y avanzada. Lo que la “mafia “ de Miami llamaba carestía, no era sino virtuosa y republicana frugalidad, esa que loaba el mismo Maquiavelo en sus discurso, como ejemplificación viviente de la “salus republicae”.

 Este fortuito encuentro con la “esencia” patria de la hipocresía, me hizo reflexionar a cerca del fenómeno “Podemos” y las razones de su pretentoso ascenso hacia los “cielos revolucionarios” de este país de países. Quizás sean unos caraduras, quizás sean bi-polares pensé o tal vez sean sólo eso; unos hipócritas, cuya doble moral sólo esconde su propia inmadurez, entendida como incapacidad de asumir su propia condición, la que les lleva a lavar su mala conciencia con elaboraciones teóricas, en las que verdaderamente no creen . También podría ocurrir que el izquierdismo “ de vía estrecha” de algunos, disfrazado de postestructuralismo y abstractas elaboraciones, no sea más que una forma más de ganarse la vida en la dinámica capitalista. Al igual que la democracia es el único sistema político que permite una crítica , no patológica, de su propio funcionamiento, el capitalismo es el único sistema económico que parece permitir hacerse “capitalista” con su propia crítica. En fin , doctores tiene la iglesia y está claro que yo no soy uno de ellos..........

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1 comentario

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F.R. kurtz@outlook.es9 d enero d 2015 a las 20:47 (UTC)
Querido Sr.Barrios: He leído embelesado su brillantísimo artículo. Probablemente yo sea, para mi desgracia, bastante más viejo que Ud. por lo que, evidentemente, no me sorprendo de la 'actitud' (que no 'aptitud') de su antiguo profesor. Un izquierdista de salón más ... conocí muchos a lo largo de la vida y siempre vi lo mismo: "Vanitas, vanitatis et omnia vanitas". Desconfíe, mi querido Señor, de aquellos que, sin conocer la calle, recetan remedios y aplauden LO QUE NO PADECEN. Una vez más, recib mi más rendida admiración por su texto y claridad de ideas. Un saludo.

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