Hacernos cargo: Causas con efectos

  • 14/12/2014
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El odontólogo más famoso de Argetina, volvió  a ser noticia. Las dudas versan respecto a dificultades de convivencia con su actual mujer, con quien está gracias a su libertad condicional. No quiero poner en discusión los pormenores y particulares del caso, tampoco su declaración actual, porque excede el marco de mi conocimiento y mi incumbencia, en tanto resulta interesante esta situación como fenómeno, que conlleva la atención general, incluso la personal.

El interrogante que suscita  es si es posible traspasar las duplas culpable e inocente, lo neurológico o lo psiquiátrico, la libertad o la prisión, la salud o la enfermedad, para, tal vez, poder pensar que en este, como en otras situaciones, las personas, las instituciones y/o la sociedad en su conjunto, operan en forma parcial y escindida, no pudiendo articular con el conjunto ni medir las consecuencias.

Si singularizáramos, diríamos –al menos por lo que quedó expuesto socialmente- que su familia no midió consecuencias  del maltrato al odontólogo, el hombre no midió las consecuencias respecto a soportar y no irse, la nueva mujer no midió consecuencias de enlazarse y hacerse cargo de  él, la justicia no midió las consecuencias   de dejarlo en prisión domiciliara y así podríamos extendernos y  pormenorizando en otras acciones y múltiples vínculos. Cabe aclarar, que algunas consecuencias son probables o improbables, lo cierto es que ninguna es imposible.

Esta particularización se destaca  por lo florido del caso, sin embargo pareciera que en los tiempos actuales, donde prevalece la individualidad, es común observar una desconexión entre lo que se dice y lo que se hace, o las acciones parciales respecto al conjunto, nos hallamos tomando decisiones o conductas sin tener en cuenta ni las causas ni las múltiples consecuencias… Tal vez, todos pateemos pelotas sin fijarnos que estamos en un espacio vidriado y lo peor…  nos sorprendamos de los vidrios que se rompan, más allá de nuestras intenciones.

Hace años, un docente de la universidad, planteó que somos un país adolescente,  que cuando nos visitaba un extranjero, preguntábamos indiscriminadamente: ¿cómo nos ven en el exterior?... Quizás, actualmente superamos estas instancias, pero ahora nos resta, estemos donde estemos, seamos quienes seamos, hagamos lo que hagamos, poder hacernos cargo.

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1 comentario

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Juanjo juanjoselopez@hotmail.com14 d diciembre d 2014 a las 20:51 (UTC)
Autoestima nacional por los suelos.

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