Arena en la Clepsidra

Teatro en Un Acto, sobre la disipación del yo, a través de un personaje adicto a los viajes en el tiempo.

ARENA EN LA CLEPSIDRA

Teatro en un Acto.

 

Raúl Alberto Ceruti

 

ESCENARIO: Un gran manto azul que debe poder cubrir algunas sillas y mesas.

De todos los ADRON o ADRUM, deberá hacerse creer que se trata de la misma persona. Todos visten igual y con una suerte de capucha que deje a sus rostros en penumbra.

Los ADRON están dispersos aquí y allá, generalmente arriba, y los ADRUM están dispersos aquí y allá, generalmente  abajo. Pueden ser uno o unos cuantos. Hablan por turnos, pero no se contestan. Al principio debe haber bastante tiempo entre un parlamento y el otro, y luego todo irá fluyendo como en una continuidad.

 

ACTO ÚNICO.

 

Escena 1.(Se escucha el sonido de los granos de arena cayendo, amontonándose y dispersándose).

Personajes: ADRON - ADRUM

 

ADRON(Como sobre la quilla de un barco): Hacia babor!... Más a babor!... Siempre a babor, aunque no nos movamos. Tensen las velas!... Alisten las cuerdas!... Azucen al viento!...

ADRUM(Como saliendo al exterior de una cueva y aspirando el aire): El aire está propicio. Las paredes de la gruta por fin están secas. El rescoldo prenderá nuevamente.

ADRON (Como acechando tras de una pared): Sólo unos minutos. Antes no. Antes no, aunque nunca sepamos cuándo. Apenas después.

ADRUM(Como desenganchando un pez de la caña y arrojándolo al mar): Tantas veces capturado… Tantas veces devuelto.Un lazo cómico y siniestro nos une. El de esta repetida agonía tuya. El de esta violenta desazón mía.

ADRON (Agachándose como levantando algo de la playa): El mismo guijarro. Otra vez levantado. Dos veces vuelto a poner. Creo que fue ayer que le realicé esta marca. Pero ayer no estaba en el mismo lugar. Quizás lo haya puesto más adelante.

ADRUM (Como arengando, inestable en un bote): Levanten los remos. ¿Ven esas algas?.Es sólo una. Una muy delgada y pequeña. Pero asida y levantada una y otra vez, va formando esa red que los aprisiona.

ADRON(Como sobre la quilla de un barco): ¿La ven? ¿Pueden verla?. Ya debería estar en la playa. ¡Vigía!... ¡Vigía!... ¿Las ves?. No sé por dónde saldrá. Una mujer no es una isla. Perfora la costa con la mirada. Tiene que estar.

ADRUM(Como agrupando leña en una fogata): Espero que el fuego vuelva a adherirse a los leños quemados. Que del humo tome su oxígeno vital.

ADRON: Que no se agite. Que no se tense la superficie del agua. Que sea dócil. Despacio. Despacio. Ya habrá tenido que llegar. Como otras veces. Temo que ya haya ocurrido de nuevo.

ADRUM: ¿Y si acaso lo lanzara?. En poco tiempo volvería a recogerlo. No porque venga él a mí, sino porque en vano me repito.

ADRON: Esa mirada perpleja acaso tenga memoria, porque cada vez que lo atrapo, menos se resiste.

ADRUM: Encallado. El remo encallado en una red de algas. Fuerza, fuerza!...

ADRON: Hay una línea imaginaria que es la línea de sus ojos. ¿No la ven?. Allí se marca en el agua, como el trazo de un nuevo horizonte. Quietos ahora!... Esperadla!...

ADRUM: Esa chispa se demora. ¿Cómo puede el fuego guardarse?. Solamente el secreto de un leño que crepite.

ADRON: Cómo asir el silencio en el tiempo, si el silencio es el tiempo caído a nuestros pies. Vencido a nuestro lado.

ADRUM: La memoria busca al guijarro, que ha aprendido a parecerse.

ADRON: ¿Habrá peces del aire?. ¿Peces que sean tentados sin carnada alguna?. Es mejor que una falsa carnada.

ADRUM: Recogiendo una y otra vez la misma fronda de algas. Anudándolo en el remo, a fin de que se ahogue la madera.

ADRON: Miradla!... De pie sobre la playa. ¿Es ella?. ¿Ha venido finalmente?. Ah, certeza trágica!... Ah, mapa de los sones!... Quisiera oírla, pero ni siquiera abre su boca.

ADRUM: Rojo, amarillo, negro. Rojo, negro, amarillo. Amarillo, negro, gris. El rojo está en tu camino. Lava de huellas. Río de pasos. Aquí hay calor. Si por lo menos ya fuera de noche, te habría salvado.

ADRON: La angustia de no saber si ya ha ocurrido lo inevitable. Las condiciones para que ocurra, son al mismo tiempo, las señales de que ocurrió.

ADRUM: Aquí está, otra vez. Feliz bajo el brillo de la sal. Y me pide que vuelva a levantarlo, como para seguir un rito. Poco a poco el guijarro va tomando la forma de mi mano.

ADRON: Por la boca?. Sí. Es por tu boca que te he traído. Y tu palabra en el aire es sólo unas cuantas bocanadas. Pero ya no hay impaciencia ni corcoveo. De algún modo ya estás resignado a volver.

ADRUM: Apretadas las algas contra el remo. Que se estrangule en las aguas, que se estanque. Y que las algas luego no se conviertan en barro y lo liberen, y el tiempo continúe.

ADRON: Ya se ve el fuego en la gruta, el guijarro en la playa, el pez en la línea, la espera en su término… Ahora!... Rasgad las velas!... Que el barco se detenga ahora!...

ADRUM: En el momento en que el leño comienza a quemarse, a teñirse de blanco en su corteza, el rojo es más intenso, y la llama se  independiza.

ADRON: He perdido la secuencia. El guijarro o el bote varado en la costa. El barco que traspasaba aquella línea. El camino de la mirada. El fuego sabrá extenderse a su tiempo.

ADRUM: Pequeño guijarro bajo mis pies. Tropezar contigo sería no encontrarte.

ADRON: Nadas en una corriente que siempre te devuelve. Como si este anzuelo fuera tu elemento.

ADRUM: Las algas nunca alcanzan a quebrar los remos. Sólo a exigirlos.

ADRON: ¿La ves? ¿Podemos verla?. ¿Alguno de nosotros la ve?. Sólo una de treinta y nueve veces, ella no vino.

ADRUM: Estas llamas hieren. Hieren con frenética languidez. Lazos de espada. Apenas notamos su presencia ya se desvanecen buscando más arriba, más arriba, por encima y por delante de tus ojos.

ADRON: El barco en el horizonte, para dirigirle la mirada. El fuego en la gruta para indicar la marcha. El guijarro en la arena, para trazar el sitio. El bote encallado para retener la maraña. Todo debe suceder a la vez. Pero cada seña es causa de la otra.

ADRUM: Si toda esta arena alguna vez fue piedra, que se fue desmenuzando, desmoronando, despellejando… Que estemos aquí es que aún estamos en el tamiz del tiempo. Un guijarro en la eternidad de granos.

ADRON: ¿Por qué te empecinas en mi anzuelo?. ¿Acaso es más seguro que el mar?. Reconocer un punto, un solo punto en lo inmenso, transmite cierta sensación de seguridad.

ADRUM: Usar los remos como armas. Pero golpear contra las algas no produce ni siquiera el sonido de un golpe.

ADRON: La seña. La seña… Ha seguido involuntariamente el curso de nuestra embarcación. Ahora sólo falta que te encuentre. La seña!...

ADRUM: Mis sombras impactan contra la pared. Estallan en ella. Y se proyectan interminables hasta la playa. Otro oleaje. Un oleaje vertical que en su propia agitación descansa.

ADRON: Primero fue el barco. Para guiarle la mirada. Luego la llama para guiar el barco. Luego el guijarro para detener el punto. Entonces, el pez para sacudir tu sorpresa. Y las algas que no te dejen continuar. Pero si no estás, si no seguís... Si no se para tu cuerpo. Si no se sacude tu calma. Si no se enredan tus piernas… Todo es errado, si tu mirada no me encuentra.

ADRUM: Aquí tiene que pasar. Brazos en alto, guijarro en el aire. Salpicadura del agua a pocos centímetros de ella. Y las ondas circulares con centro en la piedra, que se abren silenciosas para alcanzarla.

ADRON: Es el pez el que levanta mi línea. Como si a su línea me arrancara, acercándome a ella en un solo tironeo.

ADRUM: La suave presión de las algas nos anuda. Es un nudo en suave desenvolvimiento. Una caricia que abraza.

ADRON: Treinta y nueve veces tendí y arrié las velas. Treinta y nueve veces, y sólo en una seguiste mi periplo. Pero en esa dirección el reflejo de la luz te perturbaba.

ADRUM: Treinta y nueve veces invoqué el espíritu de la llama. Treinta y nueve veces, pero sólo una su sombra pudo protegerte.

ADRON: Treinta y nueve veces me quedé parado, frente a tu espalda. Treinta y nueve veces, y sólo en una acerté tu mirada. Pero estabas abstraída en tu reflejo.

ADRUM: Treinta y nueve veces lancé el guijarro hacia el reflejo de tus ojos. Treinta y nueve veces, y sólo una logré desdibujarlos. Sorprendidos, tus ojos, comenzaron a nadar debajo del agua.

ADRON: Treinta y nueve veces levanté tus ojos, como peces distraídos, de este mar. Treinta y nueve veces, pero ya te alejabas.

ADRUM: Treinta y nueve veces tejí un amasijo de algas. Treinta y nueve veces, pero sólo una pudieron contenerte.

ADRON: Cuando las algas pudieron contenerte, no me mirabas.

ADRUM: Cuando pude alzar tus ojos, no sabías dónde hallarme.

ADRON: Cuando mi guijarro dispersó tu pensamiento, cayeron tus ojos al agua.

ADRUM: Cuando pude refugiarte en mi sombra, no atravesaste las algas

ADRON: Cuando pude esperarte, el viento no impulsaba las velas.

ADRUM: Cuando pude remolcar tu mirada, no estabas ahí.

 

(Los actores forman una ronda y se dispersan, descubriendo bajo el manto azul algún banco o alguna silla en la que se sientan.)

 

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Escena 2.(Se escucha el agua, fluyendo, danzando, encontrándose)

ADRON – ADRUM – ADRAN.

-(Entra ADRAN que avanza como perdida por el centro de la escena. Durante esta escena, ADRAN será la única que pueda moverse a la vista del público.)-

 

ADRON:   Hay un momento en que…

ADRUM: …ola tras ola…

ADRON: … viento tras viento…

ADRUM: …naufragio tras naufragio,…

ADRON: …el mar…

ADRUM:…se desconoce.

ADRUM: Un momento en el que él mismo ya…

ADRON: …no sabe quién es.

ADRUM: Nosotros…

ADRON: …procuramos…

ADRUM: …¡dar! con ese…

ADRON: …momento.

ADRUM:   Desde el primer viaje en el tiempo…

ADRON:… me volví adicto a ellos.

ADRON: Volver a la misma playa, besar de nuevo el mismo mar.

ADRUM: Hacia adelante…

ADRON: …hacia atrás...

ADRUM: Dos maneras de extenderme o estirarme.

ADRON: Dos maneras de estar donde te espere.

ADRAN: ¿Estás ahí?

ADRON: Una vez que se hace frecuente, o, como en…

ADRUM: …mi caso…

ADRON: …compulsivo, el viajar…

ADRUM: …en el tiempo…,

ADRON:…esa es una pregunta

ADRUM: …difícil de contestar.

ADRAN: Te necesito ahora.

 

-(A partir de aquí, empieza a escucharse el viento, con un suave oleaje)-

 

ADRON: Vine una vez aquí…

ADRUM: Es por eso que estoy adonde me escuchás. Pero…

ADRON: … “Ahora”…

ADRUM: …es un sitio impreciso.

ADRAN: Vienes?

ADRON: Es fácil estar, sin ser.

ADRUM: Estar aquí…

ADRON: …o allá…

ADRUM:…trazando el mapa de todas

ADRON: …las ansiedades.

ADRON: He tardado mucho para estar…

ADRUM: …entonces…

ADRON: … y después, antes…

ADRUM: … y durante, luego y otra vez…

ADRON: …que he repetido tantas escenas de mi…

ADRUM: …vida hasta agotar sus variaciones.

ADRAN: Te perdés. Me pierdo en tantasveces.

ADRON(Golpea el suelo:)No tengo una señal, un signo, una llave que me pertenezca.

ADRUM: No recuerdo cuál de nosotros es el viajero o el viaje, el comienzo o el final,

ADRON: Quien decide…

ADRUM: … o quien ha sido decidido.

ADRON: Recuerdo cuando iremos juntos por esa playa de por allá. Te veo llegar y volverte.

ADRUM: Te veo cerca y lejos. Pero no…

ADRON: …te veo

ADRUM:…verme.

ADRAN: Fue esa ventisca. Esa ventisca que te impedía llegar a tiempo la que provocó tu obsesión. Tu apetencia insaciable de tiempo.

ADRUM: Un poco de arena en los ojos, nada más.

ADRON: Y un gesto tuyo que perdí en el aire, cuando apenas…

ADRUM: …te diste vuelta.

ADRON: ¿Cuándo fue o será?, ¿cuándo?

ADRAN: Ahora ya ha sido. El pasado será para siempre.

ADRUM: El parasiempre lo entiendo. Habito estainquietaconstancia.

ADRON: Constancia, no eternidad. Ya que en algún momento uno de nosotros morirá, y esehabrá sido el verdadero.

ADRAN: Ahí estás. Ahora sí te veo. Pero venís de espaldas.

ADRON: Es que volver a un momento  no repara lo perdido. Sólo se ensaña en repetirse.

ADRAN: Allí estás también. Ahora te volteás para mirarme…

ADRUM: Así es, pero esta arenisca, en este preciso segundo…

ADRAN: No cierres tus ojos. No lo hagas.

ADRON: No puedo no hacerlo. En su lugar tengo abierta mi mano.

ADRAN: Ya me dí vuelta. Ahora es el mar el que reclama mis ojos.

ADRUM: ¿Y si hubiéramos coincidido?.Mirame.

ADRON: Aquí vengo.

ADRUM: Allí, hacia donde acabará rompiendo esa ola. O antes de la ventisca, con el reflejo del Sol.

ADRON: ¿Es que hay finalmente un destino?.

ADRUM: He visto cambiar muchas cosas en esa misma tarde…

ADRON: …Por ejemplo:

ADRUM: Ese barco de allá, de las treinta y nueve veces que estuve aquí, a esta misma hora, veintisiete no estaba y otras once estaba un poco más a babor o un poco más a estribor.

ADRON: En esa gruta de más lejos, sobre la montaña del oeste, de esas treinta y nueve veces, sólo cuatro resguardaba unas personas. Y de las cuatro, sólo una incluía una mujer.

ADRUM: Conesas piedras, sólo unavezví tropezar a alguien. Pero no siempre se trataba de la misma persona.

ADRON: Ese pescador, allá… No tiene línea. Sólo espera.

ADRUM: Lo mismo que esta botella, treinta y nueve veces sin mensaje.

ADRON: ¿Y las algas? ¿Recuerdas las algas?

ADRUM: Colgadas del remo. Unasnueve veces.

ADRAN: ¿Podrás seguirme? ¿Sabrás cuándo encontrarme?

 

-(Adran camina por el centro del escenario hacia arriba, donde habrá un telón azul)-

 

ADRON: Demasiados desvíos.

ADRUM: Demasiados.

ADRAN: ¿Estarás allí cuando pregunte?

ADRON: Las combinaciones son esquivas y no tienen otra lógica que la de una mera enumeración.

 

-(ADRON y ADRUM se levantan de sus asientos con dolorosa dificultad. ADRAN llega hasta arriba y desaparece tras el telón. Al mismo tiempo, deja de escucharse el viento)-

 

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Escena 3. (Se oye un crepitar de fuego).

TRAMET, ADRON, ADRUM

(Trametagachado, rompe unas copas de cristal sobre una mesa. Toma de cada una de las copas un pedacito de cristal y se lo guarda en un bolsillo de su sobretodo)

 

TRAMET: traemndragascar, atrólijempatrólijem sonora…

 

(Tramet pronuncia otras palabras en oración, formuladas en susurro. Abre los ojos, mira al trasluz a las copas y las colocalascopas sobre la mesa)

 

TRAMET: Copas de cristal autofundente. Qué maravilla. La memoria del cristal, guarda el trazado de las trizas. Los viajes en el tiempo descubrieron que una copa de estas características siempre se romperá de la misma forma.

 

(Tramet saca de su sobretodo una botella llena, y la coloca en una esquina de la mesa.)

 

TRAMET: Jugo de ligostro. Amargo, pero reconfortante después de un viaje errado.

 

(Tramet saca del sobretodo un mapa enrollado que desenrolla sobre la mesa. Se acercan Adron y Adrum)

 

TRAMET: Acérquense. Vengan. Vengan. Vengan a ver esto.

ADRON: Esos puntos, que se acercan a ese punto, ¿somos nosotros?

TRAMET: Así es. Y ese  punto al que se acercan es adonde está tendido el mapa.

ADRUM (Señalando el mapa): ¿Y esos que aquí vienen?

ADRON: Somos…

ADRUM: Nosotros.

ADRON: Es un mapa del ahora?

TRAMET: Es un mapa del mientrastanto. Es lo que ocurre en tanto se lo dibuje.

ADRON: Y para qué sirve, si lo que ocurre es precisamente lo que se dibuja?

TRAMET: Sirve para no quedarse. Hay un atolladero en este sector del mientrastanto por saturación. Un encallamiento. Un ritual. Una institución. Por eso vine a este cruce de ahoras. Vine a despejarlo.

DRON: Nos retrasás.

TRAMET: Se retrasan. Si continúan buscando el centro, nunca hallarán el verbo. El verbo es el ritmo de cada paso.

ADRON: Lento…

ADRUM: Pero seguro.

TRAMET: Seguro es tiempo perdido. Sin cambios, no hay avance.

ADRON: Por eso nos acercamos. Demasiadas veces volvimos a este lugar.

ADRUM: Hemos venido aquí desde tantos ámbitos.

ADRON: Desde tantas posibilidades.

ADRUM: Menos la que tanto ansiábamos.

ADRON: Aquella que…

ADRUM: Nos evite la muerte de ella.

 

-(TRAMET cierra el mapa y se pone a caminar entre ellos.)-

 

ADRON: En todos los regresos…

ADRUM: Los recuerdos…

ADRON: Los intentos…

ADRUM: Las revueltas…

TRAMET: Siempre es igual, ¿no es así?

ADRON: No del todo, pero en todos los casos, ella mira hacia un costado, al otro, y termina internándose en el mar, lentamente.

ADRUM: Por eso terminamos…

ADRON: Encontrándonos en esta playa.

ADRUM: Sin otro cometido que acercarnos.

ADRON: Con una rabia que…

ADRUM: Con una rabia que podría golpearlos hasta…

ADRON: …dejar de saber que

ADRUM: …los golpeo.

ADRON: Qué te detiene, entonces?

ADRUM: No resistiremos.

ADRON: Eso nos eliminaría.

ADRUM: Y luego estaríamos como ahora.

ADRON: Debemos mantenernos atentos.

ADRUM: Así es. Tomar nota de todo.

ADRON: Cada cosa que pudiera trastornar el…

ADRUM: … equilibrio.

 

(Adron y Adrum estiran la mano hacia las frutas, temerosamente.Tramet se detiene y sirve jugo en las copas. Una copa para cada uno)

 

TRAMET: El equilibrio no pondrá las cosas en movimiento.Tomen. Lo traje para ustedes. Es del fruto del ligostro, de carne amarga pero dulce carozo comestible. Los árboles de donde provienen serán sembrados dentro de siete años.

ADRON: (toma lacopa y huele su contenido con desconfianza):¿Qué hacer, entonces?

ADRUM: (toma lacopa y sorbe un trago, no sin cierta dificultad): ¿Cómo escapar de este círculo, en el que…

ADRON: …una y otra vez…

ADRUM: …volvemos…

ADRON: … a la misma impotencia?

TRAMET: Somos criaturas de tiempo. Somos de tiempo, ahora que podemos ir de un sitio al otro entre todas las edades.

ADRON: Esa es mi maldición...

ADRUM: …y mi destino.

 

-(Tramet vuelve a caminar entre ellos)-

 

TRAMET: En otro tiempo, se dudó mucho de que los viajes en el tiempo fueran posibles.

ADRON: Se tenía en menos la capacidad tecnológica.

TRAMET: No. No era por eso. Siempre se confió en la generación y el perfeccionamiento de las máquinas. Aunque finalmente no hubo máquinas en medio, sino un encantamiento.

ADRON: El poema de Lorren.

ADRUM: Apenas lo recuerdo, no puedo evitar pronunciarlo…

ADRON: Ahora no.

ADRUM: Volver es bueno. Siempre es bueno.

ADRON: Sí, pero luego lo atraviesas y te quedas como ¿antes?.

ADRUM: Ya ni recuerdo cómo era el “antes”.

ADRON (recitando): “traemndragascar, atrólijempatrólijem sonora…”

TRAMET (interrumpe): “Los granos de arena, formados por las olas…”

ADRUM: “…son también las olas.”

TRAMET: Evitemos los versos siguientes. Sólo complicaríamos las cosas.

ADRON: ¿Decías entonces?

TRAMET: Decía que antiguamente se desconfiaba de la posibilidad de realizar viajes en el tiempo. No por ignorancia, ni por desconfianza, ni por resentimiento. Se decía que los viajes en el tiempo, sobre todo al pasado, podían generar…

ADRUM: Paradojas, sí, he leído algo de eso.

TRAMET: Paradojas. Exactamente. Se decía que si por ejemplo, alguien llegaba al pasado y mataba a su padre, antes de que él se acercara a tu madre, entonces no habrías existido. Pero de no haber existido, entonces nadie hubiera matado a tu padre. En conclusión, ese alguien, de existir, no existía, y de no existir, alcanzaba su existencia.

ADRON: Pero eso no sucede.

ADRUM: Ni una cosa, ni la otra.

ADRON: Sabemos que pueden existir ambas cosas.

ADRUM: Pueden existir ambas cosas. Sin paradojas.

TRAMET: Exacto. Y eso es porque no hay un Yo. No hay sustancia en el yo que se contraponga con otra. Sólo oleajes.

 

-(Adron avanza con el cuchillo y abre una pequeña herida en el brazo de Tramet.)-

 

ADRON: Viaje en el tiempo ahora, Señor.

TRAMET: ¿Qué demostrarías?

ADRUM: Hagámoslo. Viaje hacia atrás. Al momento en que él le provocó la herida.

ADRON: Hagámoslo. Viaje hacia atrás y luego volvamos a este momento. Despliegue su mapa si lo necesita.

TRAMET: No entiendo el punto.

ADRUM: Hagámoslo.

TRAMET: Muy bien (entorna los ojos y comienza a recitar en voz baja):   “traemndragascar, atrólijempatrólijem sonora…”

 

Adrum avanza contra Tramet, pero Adron lo detiene.

 

ADRON (forcejeando con ADRUM): Ahora, de nuevo a cuando estábamos.

TRAMET (de nuevo entorna los ojos y pronuncia en voz baja):“traemndragascar, atrólijempatrólijem sonora…”

ADRUM (se zafa de los brazos de ADRON): Muy bien, Señor. ¿Cómo está su brazo?

TRAMET (se abre las mangas y exhibe su brazo, ocultando cierto malestar): Sin heridas.

ADRON: Pero no sin dolor, ¿no es así?.

 

-(Tramet asiente con la cabeza y toma asiento delante de ellos, sobre el suelo)-

 

TRAMET: Un lazo. Un pequeño lazo. Flujos y lazos. Pero no hay Yo. Antes, ya no eres; después no lo serás. No hay manera que te encuentres con vos mismo.

ADRON: (comienza a morder del ligostro): Sabemos de lo que habla, Señor.

ADRUM: (comienza a morder el ligostro): Lo sabemos muy bien, Señor… Todos…

ADRON: Todos nosotros aquí…

ADRUM: …Alguna vez tuvimos un mismo nombre.

ADRON: Alguna vez tuvimos un solo cuerpo.

ADRUM: Alguna vez tuvimos una sola consciencia.

ADRON: Alguna vez tuvimos una sola historia.

ADRUM: No sé cómo nos represente ese mapa tuyo, pero aún somos más de los que estamos aquí.

ADRON: Todos viajamos en el tiempo. Todos tenemos origen en el mismo viajero.

ADRUM: Pero con el tiempo suficiente para tejer nuestros propios lazos. Y separarnos fatalmente.

ADRON: Con el tiempo suficiente entre ola y ola, como canta el poema.

ADRUM: Regresar hacia atrás como acabamos de hacerlo, no permite ninguna fuga, ningún punto de fuga de otro desde ti, al menos inmediata.

ADRON: Al menos inmediata, ya que no sabemos si luego te hallarán con otro que vos mismo, surgido de la herida de esta tarde.

TRAMET (se sienta): Somos de tiempo, como les decía. Y ya he conocido a aquel cuyo brazo desangra. Tenemos en común ese punto de dolor, esa punzada.

ADRUM: Como nosotros el propósito de evitar…

ADRON: …Que ella lo haga.

ADRUM: Que ella se interne lentamente en las olas y se pierda entonces para el mundo.

ADRON: Pero cada vez que fracasa un nuevo intento, otro de nosotros vuelve aquí…

ADRUM: … Y así la agonía se transmite y se prolonga.

ADRON: Probablemente, incluso lleguen más aún. Ahora que sabemos que el poema funciona en todos los casos. ¿Qué es esta fruta?.

ADRUM: Uno tras otro, como abejas a la miel. Todos alrededor de ese punto que aún no logramos resolver…

ADRON: … Y que por eso nos atrae aún más y más, como una condena…

ADRUM …autoinfligida…

ADRON: … por fracasar todas las veces.

ADRUM: ¿Puede usted dibujar un destino en ese… mapa?. Por cierto, es un jugo muy amargo.

TRAMET (se pone de pie): Somos de tiempo, y no hay centro, como les marcaba. Cada lazo es un punto de atracción. Por eso no es posible dibujar ni tan siquiera prever un futuro posible, cuando todos están dados y resultan modificables. No hay sino reflejos en el mapa. Reflejos de pequeñas contingencias.

ADRUM: ¿Contingencias? No nos podemos quedar así. Tenemos que hacer algo.

TRAMET: Como ola tras ola, el mar no se repite.

ADRON: Nosotros… Intentamos…

ADRUM: … Intentamos que un solo hecho no se repita.

TRAMET: No hay centros, ni repeticiones.

TRAMET (quita las copas a todos): Permítanme. Es el turno de mí demostración.

TRAMET (de un solo manotazo arroja todas las copas al piso, rompiéndolas en sus bordes ante el estupor de Adron y Adrum): En la física de los viajes en el tiempo, no hay manera de que un hecho pueda provocarse por el régimen de las causalidades.

TRAMET (recoge del suelo las copas rotas, que coloca sobre la mesa, y arroja al mar los pedazos sueltos): Precisamente, la causa y el efecto, como pudimos demostrarlo hace un rato, en definitiva son casi la misma cosa.

TRAMET (sirve jugo de ligostro en las copas y se las entrega de nuevo a todos los presentes): Pudiendo manipular una y la otra, quedan ambas fuera de consideración.

ADRON (observa la copa): ¿Qué hacemos entonces?.

(ADRUM mira la copa en silencio y hace girar el jugo en su interior).

ADRON(posa sus labios sobre la copa y el filo le produce un corte): Ah!...

ADRUM (bebe de la copa y se corta): Ya está consiguiendo usted desangrarnos. ¿Por qué arrojó los pedazos? ¡Es cristal autofundente!...

 

(Tramet rebusca en su sobretodo los pedazos retenidos a las primeras copas y coloca cada uno en un encastre perfecto con el borde de cada copa.)

 

TRAMET:En la física de los viajes en el tiempo, no causamos un suceso.Vamos a su encuentro.

ADRON (reacciona después de quedarse un rato quieto y callado): No entendí.

ADRUM: Es sencillo. Hay que buscarla donde no esté.

ADRON: ¿Cómo sabemos que no está?

ADRUM: Porque la buscamos.

 

(Adron se queda quieto y callado)

 

ADRON: He perdido de vista la costa. ¿La ves?

ADRUM: Tampoco por aquí. Ni siquiera el borde de la playa.

ADRON: No hay costas.

ADRUM: ¡No hay costas!... ¿Cómo podremos avistar tierra?

TRAMET: No hay costas. Todos los encuentros suceden en medio del mar o del desierto.

 

(Tramet se sienta frente a la mesa. Adron y Adrum, comen como si comulgaran y se dirigen a los puntos que ocupaban en la Escena 2)

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Escena 4.

(Se escucha el agua, fluyendo, danzando, encontrándose)

ADRON – ADRUM – ADRAN

 

(Durante toda la escena, los personajes estarán siempre iluminados un segundo después de que se los escuche hablar, sólo será tangencial, de forma tal que sólo puedan verse partes del cuerpo o del rostro y nunca el cuerpo completo, o el rostro completo o integrado).

 

ADRUM: No entendí.

ADRON: Buscar a alguien en donde no está. Como en el teatro.

ADRUM: Donde un actor es alguien que…

ADRON: …interpreta a alguien…

ADRUM: …que no existe.

ADRON: Allí, donde no esté, debemos…Buscarla.

ADRUM: …Salir a su encuentro.

ADRON: Si no hay costas, solamente si no hay costas puede una ola…

ADRUM: …chocar con otra.

ADRON: ¿Cómo se forman los abrazos?. No hay causa y efecto en el abrazo. Lo que ocurre es así: Alguien llega alguien desde sitios distintos. Los dos están por caerse. Y se sostienen al borde del abismo.

ADRUM: Hay que caerse, compañero.

ADRON: ¡Aquí!, ¡aquí!...

ADRUM: ¿Viste algo?

ADRUM(feliz): Absolutamente nada. Es aquí.

ADRON: ¿Habrá muchos vacíos. o sólo uno?

ADRUM: Ya veo… Estarás celoso.

ADRON: Para nada… ¿Hay algo?

ADRUM: No ahora.

ADRON: Descubrir un atisbo, una brisa, un apenas luego…

ADRUM: …Seguir el rastro de una fuga permanente.

ADRON: Despertar inmediatamente después de que se hayas despertado.

ADRUM: …Alcanzar la esquina inmediatamente después de que ella la doble.

ADRON: Se trata de despojar al silencio, o desnudar la oscuridad. Hasta alcanzar el último velo, solo, desnudo, frágil y desamparado.

ADRUM: Abrazarseal sonido y caminar a través de las voces.

ADRON: Antes que el sentido, la voz, y antes que la voz, el sonido.

ADRUM: Antes del sonido el aire, y antes del aire, la garganta.

ADRON: Buscar a alguien donde no está…

ADRUM: …Es tener la llave de un arcón abierto.

 

(Cada verso dará lugar a un grupo de notas salpicadas, siempre a destiempo)

 

ADRON: Una sola sombra tiene el laberinto…

ADRUM: …Una sola mirada el grano de sal…

ADRON:…Del desiertoparten todos los caminos…

ADRUM: …y al desierto vuelven láminas de mar.

ADRON: Huellas en el agua, vendas en la herida…

ADRON: … Piedras en la playa, peces en la guía…

ADRUM: …Algas en el remo, grito en la ventisca.

ADRAN: El verbo de la lluvia es multiplicarse.

 

(Las notas se agrupan dando lugar a un contrapunto, aún a destiempo).

 

ADRON: Escucho el desgranar de la arena en la clepsidra

ADRUM: Variedades de silencio que trae la bruma,

ADRON: Reflejos de otros cielos tiene el agua cristalina

ADRUM: Y la misma noche se dispersa en varias lunas.

 

(Las notas comienzan a formar frases musicales)

 

ADRON: Son las 5 y media. O las 6. O las 7 y cuarto. Cualquier hora en la que acabas de despertarte. Hora de los  pies descalzos.

ADRAN: Descorro el cerrojo de la ventana dejando penetrar un viento tibio. Podría ser cualquiera de ellas esta tarde… Esto aún no es la soledad.Mis mejillas dan la bienvenida a los aromas del amanecer.

ADRUM: Miro por la ventana abierta. Por ahora se demora la madrugada. Esto aún no es la soledad. Las voces del rocío huelen a nervios de un cerrojo. Huesos de un lugar que espera el movimiento.

ADRAN: Se yergue allí, orgulloso, un puente sobre la playa. Puente que no atraviesa ningún obstáculo. Que no sortea un curso de agua ni sobrepasa un promontorio, ni evita ningún abismo o elude ningún riesgo.

ADRON: Se puede subir a un puente con la seguridad de no extraviarse. Siempre estarás saliendo o llegando de alguna parte. Las primeras gotas sólo las detectan quienes están en lo alto.

ADRAN: No importa donde llueva. En un puente siempre estarás a la intemperie. Cualquiera de las que seré hoy, deberá atravesar la lluvia.

ADRUM: La arena se apelmaza bajo el agua. Tiende entonces el manto de las huellas. Será fácil entonces saber por dónde acaba de pasar, hasta que borre otra vez la el agua el contorno de su peso. Así es, llegar con el agua que borre el paso.

ADRON: O sentir la suave tensión de la arena que ya se presiente bajo sus pies.

ADRUM: Llegar apenas luego.

ADRON: Llegar apenas después.

ADRUM: Cualquier camino es una línea recta.

ADRAN: Salgo ahora, con este aroma de piel tendida. Piso la arena lisa y tensa. Bebo de los pies el agua que vino desde el cielo.

ADRON: Por donde acabe de pasar, por donde algún índice refleje aún el contacto con ella, no buscarla. Ir aún más cerca, en cambio. Encontrar a alguien es sustituirlo en donde aún no estuvo. Donde se aflojen todas las inmediateces.

ADRUM: Ahora salir, cambiando sus pies por los míos. Como su estela o su sombra. Mientras ella camine, seguiré caminando.

ADRON: Huir. Fugar. Apartarse del camino. Hasta alcanzar esa línea en que ya no es posible volver y comience la otra mitad del infinito.

ADRUM: Caminando inmediatamente detrás de ella, hasta que pueda perderla. Extenderme en una sola línea, Esa línea en la que buscamos un punto, que una los extremos.

ADRON: Pero si estamos en los extremos, ¿dónde está ella?

ADRUM: Hay extremos en los extremos….

ADRON: Los nudos.

ADRAN: Hace unos meses hallé un caracol hundido bajo mi pie derecho. No cualquier caracol, sino éste caracol. Es la cuarta, quinta vez que doy con él, aunque nunca de la misma forma. Aparecía en mis zapatos, o mezclado entre la arena de la ropa, o en el interior del bolso, o metido en el pelo. Minúsculo, pero íntegro. Con un poco de arena dentro. Arena tibia y pegajosa. Resabio del tiempo. Los caracoles hallados son una especie en peligro.

ADRON: Un aire nocturno tienen todas tus pertenencias. Como el cansancio de una vieja ansiedad, en una pieza. Cáscaras de mar.

ADRUM: Los bolsillos llenos de caracoles. Hacen ese ruido de cascabel derruido. Me gusta llevarlos. Trasladarlos de un lugar a otro, extrañarlos. Que no sepan dónde ni cuándo. Que no sepan de ninguna consistencia.

ADRON: Aún más lejos, más inestable. Perderse para encontrar a la perdida. Sin rumbo, sin huella. Sólo el devenir.

ADRAN: Aquí las algas. Flácidas y frescas. Francamente insostenibles. Esto no es aún la desnudez. No pertenecen a ningún lugar. Sólo a algún momento en que sean arrastradas o delicadamente sostenidas.

ADRUM: Su aroma es aún más difuso y oscuro, porque se confunde con el del océano. Pero no puedo quedarme quieto, y subirme a cualquier barco sería renunciar a la marcha.

ADRON: Azules, estilizadas, con sus cuellos curvos a la Modigliani. Las algas danzan como si fueran agua. Dentro del agua. Huesos del agua. Esto todavía no es la desnudez. Sólo una supina transparencia.

ADRUM: Rodearse, después de la lluvia, de una red de algas sobre el contorno de la playa. Como si fueran las llamas tibias, recostadas, de un fuego azul y claro.

ADRAN: Tienen un aspecto suave y triste, cuando las alzás en la mano.Lánguidas, sensuales, sinuosas y prensiles. Como raíces sueltas. Que no tienen sostén fuera del agua. Fibras arrancadas a paredes firmes. Vértebras gráciles, que se abandonan en el barro. Debiéramos tener huesos de algas, que apenas pudieran levantarse. Toda insolidez y derramamiento. Necesidad del abrazo para andar erguido.

ADRON: ¿Algas comestibles?. Tengo algas alrededor de los labios. Algas anegadas en un bollo de harina y arroz. Reunidos el mar, el pantano y la llanura, que nunca se han visto. Provocando gastronómicamente un encuentro imposible.

ADRUM: El agua en el agua, ¿se sabe parte de ella?.Si fuera uno todo venas, arteras, nervios, lazos, partes que se atan, anudándonos y desanudándonos… Pero esto aún no es la fragilidad.

ADRAN: Llevo aún el aroma de las algas. La calle reblandece. El aire es denso y comestible. Atraviesa las narices, pero se adhiere también al cuerpo. El agua en la cara, cuando llega a la boca, tiene un gusto salado. Somos solubles. Todos nuestros nervios son solubles en agua. Tarde o temprano, hasta un viento húmedo nos puede diluir. Pero esto no es todavía la fragilidad.

ADRON: El agua cae ya desmesurada. Largos cabellos, trenzados y dichosos, dejándose caer extensamente. Se me empapa la camisa, devolviéndome una voz de la adolescencia. Es mi garganta la que se desnuda, y el pecho parece más generoso. Empiezo a sentir frío, ya que el viento golpea en mi esternón. Esto no es todavía la necesidad.

ADRUM: Ahora soy un animal de la lluvia. En algún lugar se corta la luz.

ADRAN: Habrá quienes rescaten sus cosas de la humedad. Levantando suavemente aquello que parecía tan sólido. Dan ganas de comer el aire. Harina húmeda en barro cocido. Esto no es todavía el desamparo. Comienzo a cantar, pero en voz muy baja, por el eco que deja la lluvia ahuecado.

ADRON: Escucho una voz de mujer que canta, pero en ráfagas del viento que la trae. Esa voz no viene de ningún lado. Verbo del aire. Las voces son cuerpos. Desolladas en el murmullo que queda de la lluvia que pasó. Esa imagen voz se extiende en mi memoria, largamente. El gesto prolongado, con ecos de distancia.Esto aún no es el desamparo.

ADRUM: Allí están, anulando los signos y los pasos. Anulando toda referencia, insinuación o destino. Sólo la presencia. Yo seré él en la próxima oleada de presencias. Cuando ella venga encima de la noche. Y ya seamos otros nosotros encontrándonos.

 

(Adrum hace mutis. Por primera vez se iluminan los rostros de ellos)

 

ADRAN: Sus pies, esos peces que se aproximan, me escuchan. Sé que me están escuchando. El hombre por encima de ellos se agacha a dejar en la arena una piedrita.

ADRON: He dado contigo. Vamos. Que ya esta tarde no te espero.

ADRAN: He dado contigo. Como el mar que se abandona.

ADRON: Dejar de encontrarnos es dejar de ser.

ADRAN: Dejar de ser es sólo continuarse.

ADRON: Ahora que estás ahí, conmigo. Esto ya es la soledad, la desnudez…

ADRAN:… la fragilidad y el desamparo.

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Escena 5. (Una pantalla proyecta el teatro desde afuera - Se escucha el sonido de los granos de arena cayendo, amontonándose y dispersándose).

ADRON – ADRUM – ADRAN – TRAMET.

 

TRAMET:¿Quieren regresar?

ADRON: (Como sobre la quilla de un barco):Detened el barco. Voy a saltar. Los barcos se hicieron para bajarse.

ADRUM: (Como apisonando el rescoldo): No prenderá. Esta vez habrá calor en las piedras, sin que el fuego las reseque. El fuego se hizo para refrescarse.

ADRON (Como saliendo de detrás de una pared): Ok. Es el momento. La espera se hizo para para salir.

ADRUM (Como arrojando la caña al mar): Ahora te libero, pequeño pez. Aún antes de tener que capturarte. Atraparte es la negación del hallazgo. La caña se hizo para no encontrarte.

ADRON (Agachándose como yendo a levantar algo de la playa): El mismo guijarro. Pero no te levantaré. La coincidencia está hecha para que nadie la note.

ADRUM (Como utilizando los remos como lanzas): Corten las algas. Así. Usen los remos como lanzas. Las algas están hechas para morder.

ADRON: El cuerpo está hecho para no repetirse.

ADRAN: De todas las que puedo ser, alguna quizás se encuentre contigo.

ADRUM: Pero estás conmigo.

ADRAN: La pregunta es cuándo, no dónde.

ADRON: Pero estás ahora.

ADRAN: El ahora es el más esquivo de los tiempos.

 

(Aparece Tramet con unas alforjas.)

 

TRAMET: ¿Alguno quiere regresar?. Sólo tiene que tomar una de estas.

ADRON: No hay regreso posible.

ADRUM: No hay dónde ni cuándo volver.

ADRAN: No hay volver si no hay uno mismo.

TRAMET: Sólo al camino.    Sólo al camino se puede regresar.

ADRON:                                Sólo al camino se puede regresar.

ADRUM:                               Somos criaturas de tiempo.

TRAMET:                              No hay un punto fijo, no hay lugar central.

ADRAN:                                Y todos los caminos parten del desierto

ADRON:                               Nadie es yo ni lo será.

ADRUM:                               Sólo la secuencia de oleadas en el cuerpo.

TRAMET:                              Somos criaturas formadas de encuentros.

ADRAN:                                Y sólo hay encuentros en medio del mar.

 

TELÓN

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