5 motivos por los que odiamos los lunes según la ciencia

Levante la mano al que le gustan los lunes… Y claro! de más está decir que si hay algo que compartimos casi todas las personas es aborrecer el primer día de la semana. ¿De dónde viene esto? Hasta la ciencia se encargó de estudiarlo. Entérate aquí.

 

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El viernes en la tarde nos sentimos con toda la energía para empezar el fin de semana; el sábado debe ser acaso el mejor día, en el cual aprovechamos a hacer muchas cosas que disfrutamos o a descansar tanto que parece que el fin de semana se volverá eterno. Pero pronto llega la noche del domingo, ese terrible momento en que recordamos que al otro día comienza otra vez la rutina, la semana…el lunes!

 

Es innegable que algunos nos volvemos como el gato Garfield y no podemos evitar resistirnos al lunes. Pero tranquilos, no nos sintamos culpables. Un grupo de científicos nos ha hecho el favor de descubrir las razones de por qué este día de la semana se nos hace tan pesado.   

 

Conoce a continuación los 5 motivos por los que científicamente odiamos los lunes:

 

 

1. No nos sentimos tan bien con nosotros mismos

 

El fin de semana se asocia generalmente a sensaciones y situaciones positivas, no solo al descanso sino también a los momentos de ocio y recreación, a los eventos sociales, los espacios de cuidado personal y las tareas domésticas. Son días en los que aprovechamos para reunirnos con familiares y amigos con los que nos cuesta encontrar tiempos entre semana; así como también para ponernos al día con nosotros mismos, buscar espacios de diversión y actividades que nos desestresan. Generalmente tomamos más, comemos más, fumamos más y nos permitimos el ocio y el descanso sin presiones.

 

Al tener que prepararnos para iniciar el lunes, esos hábitos desaparecen y también se esfuma la sensación de bienestar con uno mismo. Investigadores han comprobado que casi la mitad de las mujeres se sienten menos atractivas este día de la semana. Al mismo tiempo, suele ser el día elegido para realizar cambios en la vida: comenzar un nuevo trabajo, abandonar una rutina, empezar a hacer ejercicio, o el famoso “el lunes empiezo” de las dietas; lo cual puede llevar a revisar ciertas cosas del pasado que no nos hagan sentir del todo bien y además le insumen una presión extra al día.  

 

 

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2. Se alteran los patrones de sueño

 

Es común que nos suceda que dormimos poco durante la semana e intentamos reponerlo el fin de semana. Aunque nos resulte maravilloso quedarnos en la cama hasta el mediodía o la tarde un sábado, deberíamos saber que haciendo eso el lunes se volverá terrible.

 

Lo ideal es descansar bien todos los días de la semana ya que nuestro organismo es sumamente sensible a los cambios de hábito. Por esta razón intentar dormir demasiado los sábados y domingos para recuperar horas sólo hará que nos sintamos más cansados durante la semana, especialmente el primer día.

 

 

despertador

 

 

3. Estamos más expuestos a los problemas de salud

 

No sólo anímicamente nos afecta el lunes, sino que los científicos han comprobado que este día nos encontramos en peor estado de salud. Los cambios abruptos en las actividades, los hábitos de descanso y alimentación que se dan en el pasaje del fin de semana al lunes influyen en nuestro organismo, más allá de que llevemos costumbres relativamente saludables.

 

Los estudios explican que al comenzar la semana nuestra presión sanguínea es más elevada y somos más vulnerables a enfermedades y malestares de distinta índole. En Estados Unidos el lunes es el día de la semana en que más infartos y accidentes cerebrovasculares registran los hopitales.

 

 

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4. Queremos cambiar de trabajo

 

Aunque disfrutes plenamente lo que haces seguramente los lunes no estés tan feliz con ir a trabajar. Los lunes en el empleo se nos hacen usualmente mucho más cuesta arriba porque implican el inicio de la semana, en donde además del trabajo, tenemos otro montón de actividades y obligaciones por delante.

 

Una investigación comprobó que entre los lunes y los martes se reciben la mayor cantidad de solicitudes de empleo, lo que hace suponer que muchas de las personas, inconcientemente incluso, hacemos recaer lo tedioso del lunes en general sobre nuestro trabajo en particular, como si la posibilidad de conseguir otro empleo hiciera de los lunes un mejor día.

 

 

5. Nos cuesta más resolver las situaciones

 

Estudios científicos que intentaron descubrir las razones del estrés en los trabajadores corroboraron que, salvo el viernes, todos los días eran igual de complicados según la concepción de un trabajador promedio. No obstante, al consultarles a estas personas sobre qué día habían sentido que tuvieron más problemas, la mayoría ¿adivina qué respondió?...claro, el lunes!

 

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A través de esto los investigadores llegaron a la conclusión de que lo relevante no está en cuántos problemas surjan realmente en el día sino en cuán preparadas están las personas para enfrentarlos. El humor y la predisposición al fin de semana hace que los viernes se vuelvan más livianos, mientras que los lunes, al tener toda una semana por delante se vuelven sumamente tediosos.

 

 

Si bien hay razones de peso por las cuales aborrecemos los lunes, piensa en positivo y plantéate cada día como la posibilidad de algo nuevo. Hacer algo que disfrutes realmente, pasar tiempo con quienes quieres o quitarle un poco de estrés al día hará que se vuelva casi igual al resto.

 

Y no te olvides de recordar cada lunes en la noche que ya ha pasado "la peor parte" y queda un día menos para el fin de semana.

 

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1 comentario

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Susana Bolufer2 d diciembre d 2014 a las 08:35 (UTC)
Estoy de acuerdo en todo!!! Odio los lunes!

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