Morir de amor 12

  • 16/11/2014
  • 0

Aquella noche María durmió en su habitación y Alberto en la habitación de Aurora María con su hija…. y su perra a los pies de la cama sintió como su cuerpo se distendió, todos su músculos se aflojaron experimentando como se deshacía de una pesada carga, de una gran losa que la había tenido sepultada desde hacía ya demasiado tiempo se sintió liviana , con fuerzas renovadas y sabedora que en su vida ya nada sería lo mismo, y estaba bien porque ella no quería ya más de lo mismo.

El mes de enero fue agitado, a los diez días Alberto había encontrado una habitación de alquiler en un hostal en San Ignacio, cerca del domicilio de su conquista amorosa ,y recogió sus pertenencias  , poco a poco un grato silencio se adueño de cada rincón de la casa, que sería de él ? .. Se preguntaba María, le tratarían bien lavarían y plancharían su ropa con cuidado estaría bien comido , tendrían coca cola  como a él le gustaba para comer ?. Quien estaría pendiente de que no le faltase dinero, caricias y estimulo ,  quien se pelearía con todo el mundo para defenderle, quien le haría el amor toda la noche ?. De una cosa estaba segura María, no sería ella, y elevo una oración al infinito…. ,Dios mío protégelo por mí  donde yo no puedo llegar haz tu el trabajo que todo le salga bien, y a mi dame valor para perdonar olvidar y cerrar heridas.

Una de las cosas que no se quería plantear mentalmente María, porque se sentía demasiado culpable para hacerlo, era si tenía derecho de separar a  Alberto de Aurora ,Aurora solo tenía dos años y medio, y Alberto la amaba, el único argumento que encontró María para acallar su conciencia fue, que si permitía , que Aurora tomase  para sí como referencia la actitud de su padre , en tanto el trato otorgado a una mujer , siendo infiel reiteradamente,, asimilaría que eso era natural, y permitiría que en su vida se reflejase el mismo patrón, y María creía que eso de natural no tenía nada , y que estaba bastante lejos de lo que ella entendía por felicidad conyugal.. Pensar que estaba salvando a Aurora , de ser una cornuda consentida ,era lo único que le reportaba un poco de alivio al sentimiento de culpabilidad.

Denunciar contenido

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia