El Roble Verde

  • 28/10/2014
  • 0

Hallábase un pobre jardinero, llorando pesadas lágrimas, apoyado sobre un gran roble en lo más profundo del bosque. Cuando un genio Ventolín, al ver la escena, se transfiguró en juglar; y acercándose al jardinero, le preguntó el motivo de aquel desgarrador llanto. El jardinero, como sin pensarlo comenzó a relatar su gran amor, su inconmensurable amor por una princesa...amor puro y desinteresado por una dama de sus entrañas...y que esta doncella, ese mismo día se habría de casar con el más apuesto y galante de los príncipes...el doliente enamorado, de esta manera habló al Ventolín...al Ventolín que lleva y que trae los pensamientos y pálpitos de los enamorados en la distancia....dijo entonces el compunjido jardinero:- Todo mi ser era suyo, mi amor desbordaba todo lo humano, todo lo eterno, mi alma, mi corazón, mi pasado, mi presente, mi futuro...mi vida y mi muerte...todo lo puse a su disposición....todo en sus manos...aún así, no me quiso, no lo consideró suficiente, y prefirió al de sangre azul.Ahora lloro amargamente...pero no es por mi terrible dolor...si lloro, mis lloros son por ella...ella es quien más ha perdido.

El Ventolín de apariencia juglaresca, se conmovió tanto por aquella muestra de amor...que deshaciéndose en parduzca nube invernal, compuso la melodía más triste de la naturaleza...el tétrico runflar del gélido viento que tras la nevada, antecede a la cellisca.Ese terrible y mágico viento hizo que las dolorosas lágrimas del jardinero, subieran hasta las ramas más altas del roble y quedaran fuertemente pegadas a él...y que a su vez, el enamorado jardinero, quedara fundido para siempre al tronco de aquel enorme y hermoso roble.

Desde aquel entonces, han pasado siglos ya...pero ese roble aún permanece verde; estación tras estación, año tras año y siglo tras siglo...siempre verde...sus inmarcescentes hojas...siempre verdes.Todo el mundo lo conoce como "El Roble Verde". Las lágrimas pegadas a las ramas, dieron origen al (argüellu) muérdago.Por eso, todos las parejas de enamorados que se besen bajo el muérdago del Roble Verde, permanecerán unidos eternamente incluso en el más allá...y su amor será tan grande y tan bello como el del jardinero por la princesa.

Dicen que el fiero viento con sus grises nubes, es el alma en pena de la princesa, y el ulular que se oye, no son sino los lamentos de aquella engreída infanta.

Dicen que el amor de aquel jardinero se instala en el corazón de quienes le invocan....pues el amor del jardinero, es el amor puro y verdadero...por eso; este amor y este jardinero son inmortales, al igual que El Roble Verde que les cobija en sus entrañas.

Dicen que si algo te puede hacer inmortal...ese algo es el Amor.

Dicen algunos, que todo esto no es más que un cuento....Pero yo os aseguro, que El Roble Verde, existió de verdad...creo que aún existe...

Existe.

Denunciar contenido

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia