¨Morir de amor¨

  • 20/10/2014
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María acababa de verlo, por casualidad era un sueño, venía de frente ligero como el acostumbraba a andar, solo ver a Juan era para ella ya motivo de dicha, se miraron en la distancia y recorrieron los escasos doscientos metros que los separaban, para sentarse en un poyete de cemento, el día era límpido y  el sol brillaba intensamente a las dos de la tarde. Al mirarse a los ojos una amplia sonrisa se dibujo en los rostros de ambos, que tal ?....................  Pregunto María sin darse cuenta que instintivamente sus dedos se colaron entre los botones de la camisa se Juan para tocar su piel, bien > contesto este - el suave tacto sedoso, la calidez hicieron que ella se deleitase por unos segundos tocando la tripilla de Juan simplemente contemplando su rostro , voy a coger el tren , para ir al pueblo, Vale , que tal tus padres ? Fue la pregunta, la madre de Juan llevaba enferma más de diez años y con el paso del tiempo sus problemas de corazón y artrosis no hacían más que empeorar, y su  padre que tenía ya ochenta y cinco años había sido operado ese año de las dos caderas.

María lo admiraba: Juan había tomado la iniciativa de erguirse en guardián custodio de sus dos bienes más preciados, sus bebes como los llamaba María. Ahí andan haciendo obras en la casa, sabedora de que serian escasos segundos los que podían estar juntos se levantó del poyete para besarlo, se suponía que tenían que ser amigos , pero de nuevo el inconsciente instinto de un mapa  aprendido y recorrido durante mas de veintitrés años hizo que María que intentaba dar un beso en la mejilla desviara sus labios y los depositara en su cuello  besando a Juan una y otra vez , hasta mordisquear el lóbulo de su oreja y lamerlo suavemente……..no encontró oposición ni rechazo. Claro que ni ella misma podía creerse lo que estaba haciendo, ni todas las cosas que habían sucedido ni el intenso dolor que había soportado el ultimo año habían conseguido mermar ni siquiera un poco el intenso amor que sentía por el. .Cuando se dio cuenta un gran  júbilo la embargo …………. Bésame. Por favor bésame Juan encogiéndose de hombros aun sonriente dijo- NO – pero poooor queeé?.......... Ya Sabes.

Y María con una sensación de sentimientos encontrados y haciendo acopio de fuerza le dijo, bueno buen viaje, cuídate nos vemos. Y un rio de lágrimas por no entender nada se desato en su rostro mientras subía las escaleras de su casa.

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