¨Vinos andaluces¨

  • 13/10/2014
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Los vinos andaluces pertenecen a una estirpe de vinos antiguos como los oportos, los madeiras o los marsalas como puede ser un buen Manzanilla, Montilla o un buen Moriles, en estos días con denominación de origen, y otros sin denominación que no por eso dejan de ser todo un lujo al paladar, Tintilla de Rota, el Pajarete y el Moscatel de Chipiona. Asimismo en Andalucía es importante la producción de vinagres y aguardientes, algunos de ellos con denominación de origen propia, como el Vinagre de Jerez y la Brandy de Jerez.

Ni que decir tiene que no hay en este mundo para mi nada más placentero que ver escanciar en mi copa un buen montilla, acompañado por supuesto de una buena bandeja  de camarones saladitos y frescos, un buen plato de tacos de jamón serrano, y otro de queso payoyo en aceite de oliva, en el Mirador de San Nicolás, restaurante que está en frente de la Alhambra.

Claro que recuerdo de chicuela que en la casa de mí pae, casona de labranza; el vino se compraba para el año, y llegaba el Vinatero una vez al año con su carro repleto de barriles bien ordenaditos a la casa a eso de las cuatro o cinco de la tarde, hombre enjuto algo encorvado y vestidito todo el de negro, incluido el sombrero, pero de unos increíbles ojos azul cristal, y una profunda y serena voz que parecía emerger de lo más profundo de su alma, Frasco …… Frasco……..

Entraba por el zaguán llamando a mi tito. Mi tío que le tenía confianza lo pasaba hasta lo hondo del patio, y le ofrecía un gran vaso de agua fresca  a Paco el vinatero lo solía acompañar un muchacho espigado y rubio como el sol que era el encargado de depositar varias barricas chicas para que el tito catara cada una de ellas , para después decidir cual escoger para casa.

La ceremonia era alucinante, encima del tapete de hilo que tenía la tita en una mesita redonda en el patio, el de la higuera; depositaba el chico tres o cuatro barricas y el vinatero escanciaba en barias copas de cristal, el preciado líquido mientras conversaban apaciblemente de cómo había sido la cosecha de ese año

.Yo me quedaba prendada de su habilidad, y del amarillo cristalino del chorrillo de montilla que iba cayendo en la copa y haciendo pequeñas burbujillas de aire. El tito Frasco iba tomando de cada una un pequeño sorbo, ahuecaba su lengua en forma de u y aspiraba aire, después mantenía unos segundos el vino en su paladar, para después desecharlo en una palangana, y así barrica tras barrica y copa tras copa hasta que el vinatero preguntaba qué?.

Entonces mi tío me miraba y me decía ………. Cucha niña ven y me invitaba a tomar un minúsculo sorbillo, La textura densa, el aroma que todo lo impregnaba a fruta, el sabor que casi alimentaba, aquellos caldos no parecían tener alcohol ; nada que ver con lo que ahora se toma. Yo decidía en seguida señalando la tercera o la cuarta barrica según se terciara. y mi tío Frasco le decía al Vinatero……. Ea yasta deeme uste dos toneles de este…….. Señalando el elegido por mí y Espe sonriente y feliz se iba a otra cosa mariposa.

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3 comentarios

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papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat14 d octubre d 2014 a las 18:12 (UTC)
Esperanza: Casa día me convenzo mas de que lo tuyo es la narrativa.
Puede parecer fácil hacer un relato, pero pocos tienen ese don que tu tienes de lograr que el que te lee se sienta presente en la escena que describes.
Has hecho que conociera a Paco y que me admirase por la facilidad con que escanciaba el montilla; conozco a tu tío Frasco, con ese talante cordial y campechano y hasta he puesto mi lengua en forma de U para poder retener por unos segundos el vino sobre mis papilas, para después de paladearlo, respirar hondo para descubrir el buqué de su aroma inconfundible, mientras una rapacilla llamada Espe, imita todos los pasos que yo he seguido con el minúsculo sorbillo que su tío Frasco le ha dado.
Magnifico relato que me sirve además para comprobar que lo que te hablé sobre el vino realmente te ha inspirado y que cuando te empeñas en hacer algo lo cumples a raja tabla y sin dejar que medie demasiado tiempo.
Tanto tu como yo, sabemos que lo que dices que algún día podría ser, por lo que son esas sorpresas que da la vida", en mi caso jamás serán, pero no sabes lo que me gratifica el estar convencido, de que por tu parte estarías dispuesta de corazón a andurrear conmigo los preciosos parajes de tu tierra.
Un beso.
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Félix Rodiño Vallugera14 d octubre d 2014 a las 16:03 (UTC)
Preciosa narración, Esperanza, por la que te felicito una vez más. Comparto contigo el criterio sobre los caldos andaluces. Un abrazo.
Rosa 2.013
Ochoa de Eribe Gomila Rosa14 d octubre d 2014 a las 15:50 (UTC)
Buen artículo Espe,muchas gracias

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