Tecnicas de limpieza: organizacion en el trabajo

Resumen sobre que debemos tener en cuenta a la hora de organizar nuestro trabajo y que factores influyen en mayor o menor medida.

En este tema vamos a proponer el estudio de una serie de conceptos básicos sin los cuales no es posible introducirse de manera ordenada en el ámbito de la organización de los trabajos y técnicas de limpieza.

A la hora de realizar cualquier tipo de trabajo es necesario llevar a cabo una organización y una planificación previa. Lo mismo ocurre con las operaciones de limpieza. Debemos desarrollar las tareas de limpieza, conservación y protección de la manera más racional posible. De esta forma, ahorraremos tiempo y esfuerzo en nuestro trabajo.

Es necesario analizar las características del espacio de trabajo así como los tipos de materiales que vamos a encontrar en el. Solo a partir de este conocimiento previo podremos aplicar a cada material los cuidados específicos que requiere.

Objetivos:

Al finalizar esta unidad seremos capaces de:

Reconocer la importancia de organizar y planificar el trabajo de una forma racional. Identificar los factores que deben ser tenidos en cuenta a la hora de organizar un trabajo. Realizar los distintos tipos de programaciones de tareas según las necesidades.

Contenidos:

Economía de tiempo y trabajo.

Factores de la organización del trabajo.

Tipos de programaciones.

 

 

ECONOMÍA DE TIEMPO Y TRABAJO:

A la hora de realizar las operaciones de limpieza, mantenimiento, conservación y protección hay que llevarlas a cabo de la manera más racional y pensada posible.

De esta manera conseguiremos ahorrar tiempo y esfuerzo en nuestro trabajo.

Las operaciones de limpieza requieren  la intervención de una serie de acciones que entran en juego para llegar a conseguir nuestro objetivo: limpiar y obtener un grado de higiene óptimo.

Por un lado, tenemos las acciones mecánicas que implican la fuerza del hombre: utilización de cepillos, fregonas, mopas, o bien la fuerza mecánica: cepillos monodisco, aspiradores, maquinas de limpieza a presión.

Normalmente las acciones mecánicas que se emplean en las operaciones de limpieza son las de frotamiento sobre una superficie sucia, aunque también se pueden aplicar otros métodos como aspiración y limpieza a vapor.

Por otro lado, tenemos las acciones químicas sobre la suciedad. Existen gran cantidad de productos de limpieza que facilitan nuestro trabajo actuando sobre la suciedad gracias a sus propiedades químicas.

Otra de las acciones que forma parte de las operaciones de limpieza es el tiempo empleado en cada operación. Hay que tener en cuenta que la aplicación de cada método de limpieza requiere un tiempo determinado.

En la actualidad, la introducción de nuevas tecnologías en los procesos de limpieza hace que el tiempo de realización de las diferentes operaciones se reduzca gracias a la mecanización de las tareas.

La maquinaria de limpieza esta alcanzando un perfeccionamiento cada vez mayor facilitando y haciendo menos duras algunas de las operaciones y ahorrando tiempo en los procesos.

Otro factor a tener en cuenta en las operaciones de limpieza es la temperatura. Una temperatura elevada facilita las operaciones de limpieza y desinfección. Un

Ejemplo de este principio es la utilización de maquinas a vapor para limpiar distintos tipos de superficies.

Por lo tanto, a la hora de desarrollar las diversas operaciones de limpieza debemos analizar la situación y trabajar de manera racional y planificada, teniendo en cuenta los factores anteriormente citados, así conseguiremos una buena economía de tiempo y trabajo.

 

FACTORES DE LA ORGANIZACIÓN DEL TRABAJO

Para iniciar el trabajo de limpieza es necesario tener en cuenta las características del área a limpiar, evaluarlas y analizarlas para organizar y planificar el desarrollo de las distintas operaciones.

Los factores a considerar son los siguientes:

 

TIPO DE PAVIMENTO O REVESTIMIENTO

Características propias: Es necesario conocer la distribución y las características propias de los pavimentos y revestimientos a limpiar, puesto que no es lo mismo limpiar un revestimiento textil, que un suelo duro y pulido (una superficicie de moqueta que una de baldosa).

Superficie total: Se tiene en cuenta el número total de metros cuadrados a limpiar.

 

INDICE DE OCUPACIÓN DEL LUGAR POR MUEBLES, ENSERES, ETC…

Habrá que saber cuales son los espacios ocupados por maquinas o muebles y si están fijos o se pueden mover, ya que esto afectara a varios aspectos como los métodos  de limpieza a utilizar o el tiempo empleado. No es lo mismo limpiar el aula de un colegio o una oficina que una nave desprovista de cualquier material.

 

LA AFLUENCIA DE PERSONAL O TRANSITO DE PERSONAS

Es diferente realizar la limpieza en un centro comercial que en una oficina sin servicio de atención al público. Lógicamente, esto determina el grado de suciedad que se genera y la frecuencia de limpieza necesaria.

 

CUANDO DEBE REALIZARSE EL SERVICIO

Es necesario determinar si el servicio de limpieza se realiza en horas normales, es decir, durante las horas de actividad del centro de trabajo a limpiar o cuando la actividad ha finalizado.

 

TIPO DE EDIFICIO

A la hora de realizar las operaciones de limpieza hay que conocer si debe efectuarse en un edificio ideado y construido para el uso que en realidad se destina o en un edificio viejo o no estudiado para el uso actual. Esto influirá en múltiples aspectos como la frecuencia de limpieza o los métodos a usar.

Por ejemplo, supongamos que una planta del edificio destinada a pequeñas reuniones del personal interno, tiene los suelos con moqueta

Por una ampliación de servicios de esa empresa, la planta se destina para oficinas de atención al público, con un grado de afluencia alto. No seria necesario describir los efectos que ese cambio supondría para la limpieza de la moqueta. Por supuesto que la  frecuencia de limpieza se incrementaría y se adaptarían métodos de limpieza mas efectivos.

 

GRADO DE LIMPIEZA

 

Debemos determinar el grado de limpieza que se tiene en el edificio o establecimiento.

Para esto es importante conocer el grado de limpieza existente en el edificio. Es decir el grado de limpieza del contratista anterior si es que lo había o si se empieza a realizar el servicio por primera vez.

 

PERSONAL

 

Una vez establecidas las características del trabajo, es preciso tener en cuenta el personal necesario para la realización del mismo. Por supuesto que el tipo de tarea y superficie, los metros totales a limpiar así como los tiempos estimados para la ejecución de las distintas tareas, serán aspectos muy determinantes. aunque no se debe olvidar todos los factores externos, como el conocimiento del trabajo por parte del operario o el rendimiento del personal que harán variar el numero de operarios necesarios.

 

Tras considerar el tipo de pavimento, la frecuencia y grado de limpieza, los tiempos de ejecución y el personal necesario, se procederá a realizar una programación de las operaciones a realizar.

 

TIPOS DE PROGRAMACIONES

Podemos encontrarnos con varias clases de programaciones:

Con una simple reflexión sobre el trabajo de limpieza, se puede dar uno cuenta que existen operaciones que son necesarias diariamente, mientras que otras pueden tener intervalos de una semana, de un mes incluso de seis meses y anuales.

Por ello, la planificación de las tareas se puede distribuir en función del tiempo.

 

PROGRAMACION DIARIA

En la programación diaria se detallaran las operaciones que deben realizarse en cada jornada de trabajo.

Las operaciones de limpieza diarias deben estar sujetas a una sucesión lógica, es decir organizadas de manera que no afecten unas a otras.

Por ejemplo supongamos una oficina con suelo de linóleo , moqueta y baldosa. Las operaciones que hay que realizar todos los días son estas:

barrido húmedo del linóleo aspirar la moqueta limpiar el W.C. y las escaleras quitar el polvo vaciar ceniceros y papeleras.

La sucesión lógica de operaciones, para que estas no creen interferencias, pudiera ser la siguiente:

vaciar ceniceros y papeleras quitar el polvo limpiar el baño y las escaleras aspirar moqueta quitar el polvo.

 

PROGRAMACION SEMANAL

En esta programación se detallaran las operaciones a realizar una o dos veces por semana, seria recomendable especificar el día o los días reservados para la realización de las mismas.

 

Por ejemplo, siguiendo con el caso anterior, si se abrillanta el linóleo dos veces por semana, deberá especificarse dicha tarea y los días reservados para realizarla. Por ejemplo martes y jueves.

 

PROGRAMACION MENSUAL

Como en los casos anteriores  en la programación mensual también deberemos especificar la operación a realizar y los días reservados para ello.

Siguiendo el ejemplo propuesto, supongamos que una o dos veces al mes realizamos una limpieza mas profunda de la moqueta, entonces reflejaremos en la programación el día o días  que haremos esta tarea.

 

PROGRAMACIONES ANUALES

Haremos una programación global de aquellas operaciones cuya frecuencia es menor y se llevan a cabo una o dos veces al año.

Un ejemplo de ello son las limpiezas generales o tratamientos muy específicos de los diferentes revestimientos o pavimentos.

Al tratarse de una programación a largo plazo, la determinación de cuando se hará se puede calcular de forma aproximada, en el mes de enero o en la época de verano, etc.…

Esta programación debe ser flexible para amoldarse a los posibles cambios que pudieran surgir.

Es necesario puntualizar, que los ejemplos son orientativos y que en cada sitio es necesario adaptarse de manera distinta.

 

Denunciar contenido

1 comentario

Deja tu comentario
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat26 d octubre d 2014 a las 14:19 (UTC)
Muy interesante y completo el estudio que nos presentas.

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia