Los tiempos están cambiando

Comenzare con una recomendación. Aprieten el play en la canción “The times they are a-changing” de Bob Dylan, dejen que suene la música y lean el artículo, como si el texto, dispusiera de su propia banda sonora.

 

Si hay una cosa innegable en la historia de la humanidad, son los cambios, que han ido unidos irrevocablemente con la evolución de la especie.

Estas variaciones, tanto biológicas como culturales, han logrado que evolucionemos hasta cotas insuperables de excelencia, que desgraciadamente han convivido, con las mismas, o superiores, cotas de lo más terrible y miserable que es capaz de conseguir el ser humano.

Pienso que en nuestro ADN (al menos en el de la mayoría), está el instinto o talento para la superación, que nos permite adaptarnos a los cambios, por muy radicales que estos sean, incluso llegando a utilizarlos y perfeccionándolos.

Sin embargo, en este camino, han convivido personas que no han entendido, no han aceptado o directamente han despreciado estos cambios.

La ciencia ha conseguido explicar, prácticamente todo el mundo que nos rodea, su funcionamiento y sentido, haciendo que sean prácticamente innecesarias las dictaduras de las religiones, dando respuesta a todo aquello que antaño se explicaba mediante actos, mayoritariamente crueles, de un Dios con poco espacio para la compasión. Aunque obviamente, muchas personas o incluso muchísimas, no aceptan todo este avance y siguen permaneciendo fieles a costumbres y ritos pre y medievales, que contrarrestan con nuestra sociedad democrática y continúan ejerciendo la imposición, el miedo, el machismo y el adoctrinamiento.

Alejándonos de la parte social y centrándome en mi especialidad, en todo lo relativo al mundo artístico. Este tampoco se ha librado de los cambios. De todos ellos, quizás sea la pintura, la que más ha evolucionado,  readaptándose en otros medios paralelos a ella. Hoy en día, prácticamente solo tiene sentido la pintura abstracta, surrealista, impresionista, etc., en definitiva todo aquello que represente una interpretación de la realidad, ya que los estilos realistas o hiperrealistas no tienen ya mucho sentido, salvo lo puramente técnico, al disponer de otros medios como la ilustración o la fotografía, para conseguir estos fines.

Pero nos centraremos más en los medios mecánicos y técnicos que reproducen muchas obras artísticas y que son los que mejor ejemplarizan todos los cambios a los que nos hemos enfrentado.

En este momento es necesario aclarar que soy cosecha y un hijo de los años 70´y 80´. Una época que en tan solo 30 o 40 años, han sucedido la mayor cantidad de cambios tanto técnicos como artísticos de toda la historia de la humanidad.

Cuando yo era un niño, la televisión hacia poco que había comenzado (al menos en España, que como siempre está en la vanguardia). Vi la creación de los primeros videojuegos y su posterior evolución. Tener un ordenador era una cosa directamente imposible de creer. Asistí a las posibilidades que creaba el video, al poder disponer en tu hogar de películas, pudiendo unirlas con las más habituales colecciones de libros y comics. Y así un largo etcétera y esto solo centrándome en los avances en materias artísticas y audiovisuales.

Todo estas novedades, las acepte, las asimile, las aproveche y supe disfrutar de todo ello y sobre todo nunca lo vi como un peligro, ni una amenaza, sino más bien como un mundo abierto de posibilidades.

Me encanta la literatura. Es parte de mi vida y una de mis mayores aficiones. Tengo una buena biblioteca. Me encanta tener, tocar, ojear e incluso leer un libro. Aclarado esto, me pregunto; ¿porque hay que rechazar las infinitas posibilidades que nos proporciona el libro electrónico?

Te permite almacenar en poquísimo espacio una cantidad de libros que por tiempo, dinero y espacio sería imposible conseguir en toda una vida. Consigues tener acceso a obras que por prioridades, no tendrías o no podrías leer.  Y una vez solucionado el tema del daño visual, gracias a la tinta electrónica, no consigo ver ningún inconveniente.

No entiendo la lucha entre los defensores de un medio y otro. Ambos pueden convivir. Siempre habrá libros que por su calidad o interés, desearas tener físicamente. Pero, hay que ser realistas, en nuestras bibliotecas se encuentran tantos libros mediocres que ocupan un espacio innecesario y que no merecen. Y es más fácil poder leerlo y borrarlo en el acto que la acción de tirar su versión en papel a la basura.

Debo reconocer que soy poco dado al fetichismo, la mitomanía y el coleccionismo y en todas estas posturas, hay mucho de acaparacion, para poder mostrar todos los libros como algo físico y decorativo, cuando lo importante, lo que debería primar es el hecho de poder leer el libro y disponer de una primera edición, distintas impresiones de editoriales, debería ser superfluo. Siendo estas aptitudes más propias del coleccionismo, como la filatelia o numismática, interesando más el continente, cuando siempre lo más importante tendría que ser el contenido.

De todos ellos, posiblemente el arte que menos ha asimilado y aceptado los cambios, sea el Cine.

Con un discurso catastrofista y tremendista. Desde su creación sus gerifaltes han visto enemigos en todos los avances y presagiando su fin a través del tiempo.

Primero acabaría el Sonoro con él, después sería el color, luego vino la Televisión, la amenaza siguiente fue el Video, o el DVD, o el Blu-ray y ahora la amenaza es Internet, las descargas, etc. e incluso se ha añadido la crisis.

Yo no veo peligros, solo veo variaciones, ampliaciones y avances partiendo de un mismo arte.

Obviamente, nada superara la calidad y majestuosidad que representa una gran sala de Cine. Pero culpabilizar solo a las nuevas tecnologías de la bajada de espectadores, es no entender, ni adaptarse. Es fácil responsabilizar a hechos externos de un problema que se encuentra en el seno de una industria inamovible, que pretende que todo sea igual que hace 100 años y desde su torre de marfil, estos productores, directores y exhibidores, no quieren trabajar, ni adaptarse a los nuevos tiempos, utilizando y valiéndose de las nuevas tecnologías (un ejemplo de cómo hacerlo, es Paco León y su forma de promocionar su bilogía (incorrectamente llamadas duologia) sobre Carmina) y sobre todo aportando calidad e historias que interesen. Pensando que el público es imbécil, ofreciendo la misma idea una y otra vez, por y para adolescentes. Cuando deberían centrarse, precisamente en un target de personas de más edad, que son el público más fiel y el que dispone de más poder adquisitivo.

Solo observen que cuando una película tiene algo de calidad o interesa (con ayuda de ideas como abaratar los precios) los Cines se llenan, sin importar en ese momento, ni Internet, ni las descargas ilegales.

Los espectadores están deseosos de narraciones adultas, más sofisticadas y de calidad y un claro ejemplo es la proliferación de las series de Televisión, que han atraído a un público que las salas cinematográficas han despreciado.

La crisis nos ha afectado a todos y es innegable que las pequeñas empresas dedicadas a la cinematografía, han sido afectadas especialmente. Pero frente a lo obvio, no se engañen, las grandes “majors”, no tienen perdidas, ni por motivos financieros, ni por motivos informáticos, tan solo, ya no tienen las exageradas ganancias de antaño, acostumbrados a las directrices creadas por los “blockbuster´s” que fomentaron Spielberg, Lucas y compañía y que convertían en máxima, que una película debía cuadriplicar el coste total de la producción para que fuera rentable. Estos productores solo consiguieron aceptar el cambio que hacia evolucionar su ambición desmedida. Ahora ya no es así y sin embargo siguen doblando o triplicando sus ganancias, pero a esto le llaman crisis y buscan culpables en todos aquellos medios que arañen su acostumbrada tarta. Supongo que esto es más sencillo que trabajar buscando soluciones creativas, adaptándose y recuperando el talento perdido, olvidando por el camino que era una industria que producía obras de arte, para quedarse únicamente en una industria pura y dura.

A punto de dar por finalizado este artículo, pondré un ejemplo práctico y personal en el cual el cambio y los avances, consiguen que ampliemos y mejoremos nuestras capacidades y demostrando que es un error añorar tiempos pasados, que en muchos casos solo conseguía que realizásemos trabajos peores y más simples. Soy Diseñador Grafico, en el pasado  para realizar cualquier retoque fotográfico, se tardaba horas y horas y la calidad, dejaba mucho que desear, ahora Photoshop, lo consigue rápido y con infinita más mejora. Poder maquetar una revista o libro, era un trabajo laborioso, costoso y en el que la última palabra estaba en la fotocomposición. En el presente con los programas de diseño, controlamos todo el proceso desde el minuto uno.

Para todos aquellos que añoran los sistemas del pasado, les invitaría a que utilizaran para componer un texto “Letraset”, colocando las palabras una a una, haciendo fotocopias, retocando y volviendo a hacer fotocopias para lograr tu programa de identidad corporativa .Y lo peor de todo, nunca consiguiendo plasmar totalmente las ideas que tenías. Si, aquello era más artesanal, más meritorio, pero que vuelvan a aquellos tiempos, los melancólicos, porque en mi caso, doy infinitas gracias a los medios que dispongo en la actualidad.

 

El Pasado jamás volverá, solo estará para que aprendamos de sus errores, y es mas no conviene aferrarse a él, ni manteniendo sus dogmas, ya que quien lo sigue e impone esas normas, en la mayoría de los casos lo convierte en ejemplos claros de injusticia, rechazo y exclusión social.

El Presente, directamente ya no existe, ya que en el momento de nombrarlo, ya se convierte en Pasado.

Lo único que nos queda es el Futuro y allí nos encontraremos, con curiosidad y emoción por todos los cambios que conoceremos.

Como decía Bob Dylan:

 …La línea está trazada,

la maldición lanzada.

El que ahora es lento,

luego será rápido.

Como el presente

será luego pasado.

El orden está

destiñéndose (perdiendo intensidad) rápidamente.

Y el que ahora es el primero,

será después el último,

porque los tiempos están cambiando.

 

 

Otra magnifica utilizacion de esta genial cancion, se puede observar en los titulos de credito de la pelicula "Watchmen". Con uno de los comienzos mejores en el Cine de los ultimos tiempos

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3 comentarios

Deja tu comentario
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat28 d diciembre d 2014 a las 13:37 (UTC)
Te deseo toda la felicidad en el 2015.
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat21 d octubre d 2014 a las 17:34 (UTC)
Definitivamente es cierto pero la pregunta es: ¿Ese cambio es para mejor?
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Félix Rodiño Vallugera23 d septiembre d 2014 a las 10:30 (UTC)
Apreciado Manuel: He leído con enorme interés tu artículo que me parece brillante y, por momentos, preclaro. Soy, por edad y experiencia profesional, un 'pionero' de la informática, en este nuestro país, y te aseguro, con pena, que este es un país que profesionalmente (sobre todo por parte de muchas empresas) mira siempre hacia atrás. Afortunadamente vosotros, los más jóvenes, tenéis otra mentalidad pero te aseguro que todavía no hay bastante mentalidad de innovación: Es una pena y un gran obstáculo.
Felicidades por el texto y las ideas. Un saludo.

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