Algo bonito

  • 11/09/2014
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Hoy me ha sucedido algo bonito; andaba desde temprano - algo ,estresada como siempre, orden del día……….atender la media jornada de mañana…. Pasar por el banco y revisar cuentas, y volver con hora de entrar en la peluquería, porque a las cuatro de la tarde tenía una entrevista de trabajo y hacía tiempo que tenía el pelo descuidado, corre que te pillo por Bilbao,  atascos, vecinos que te paran por la calle en fin……..pero al final llegue a todo, conseguí estar comida para las tres. Y vuelta a correr _ a las cinco debía  estar de vuelta <  para la jornada de la tarde >..

Al cruzar la esquina de la parada del autobús, veo que viene  y me lanzo a carrera viva para no perderlo……. Lo cojo por chiripa  y como una exhalación me voy al fondo, al gallinero que es donde me gusta estar, será porque soy muy bajita y así veo mejor, me dejo caer en el asiento con todos mis bártulos ajena a todo cuanto me rodea.

Resuello por fin , desde mi  izquierda se acerca una mano. Negra negrísima, enjuta casi eran huesitos, y que  unas uñas negras  sostienen un corazón de galleta entre ellas, yo recorro suavemente  con mi mirada mano muñeca y brazo…hasta llegar a una cara negra negrísima también e igualmente enjuta, que me sonríe e insta a que coja la galleta - sin más la cogí y el muchacho sonrió dejándome ver que no tenia dientes. 

Y digo muchacho porque eso era cuando nuestras miradas se cruzaron y saltaron chispitas, aunque parecía un anciano por sus andrajos y la mochila gigante que llevaba, yo mire el corazón de vainilla, y como si de una hostia consagrada se tratase la puse entre mi lengua y mi paladar, los dos nos rodeamos avergonzados un poco, ¨supongo que el ¨por ateverse a invadir  mi espacio  ¨ y yo porque pensé que me estaba dando quizá lo último que tenía para comer ese día.

Me di cuenta entonces de que llevaba más de diez horas  desconcetada , desconectada de mi y de la realidad como ,fuera de este mundo, y quizá fuera de este planeta, hasta que ese hombre no me regalo su corazoncito de galleta,. yo no había vivido.

Sin mediar palabra cogio su mochila y se apeo . lo vi alejarse.......

Y estará bien decir que se busquen la vida los mendigos……… pero nosotros como sociedaded no deberíamos permitir que ni uno solo de sus hombres pasara necesidad......... a menos que esa sea su santa voluntad.

 

 

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2 comentarios

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Rosa 2.013
Ochoa de Eribe Gomila Rosa14 d septiembre d 2014 a las 00:00 (UTC)
Me ha encantado el texto Esperanza.Esos pequeños detalles humanos que nos pasan desapercibidos en nuestra carrera por la vida dicen mucho más que todo lo que la sociedad actual valora tanto.
Por cierto también yo vivo en Bilbao.
Enhorabuena por el artículo.
Un abrazo
DSC00104
Félix Rodiño Vallugera12 d septiembre d 2014 a las 10:24 (UTC)
Me ha impresionado este texto, Esperanza. Te felicito por tu sensibilidad, buen corazón y ternura. Un abrazo y adelante.

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