´In vitro 4¨

  • 08/09/2014
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Aquello fue un calvario, un par de veces a la semana  durante año y medio: mesas frías de hospital, donde los dolores eran insufribles angostos pasillos carentes de luz por los que pasábamos de un quirófano a otro, ni una gota de calor humano detrás de aquellas mascarillas blancas y batines verdes. Pruebas y más pruebas extracción de óvulos para crionizar…. etc

Recuerdo que muchas mañanas salía, por las puertas sin haberme repuesto, sola fría desorientada,  y un incontenible  hilillo de sangre corría hasta mis pies, pero una noche de San Juan yo loca loquísima como siempre, decidí saltar la hoya, podía parecer estúpido, pero había estado escuchando esa tarde en la radio, mientras planchaba  que si llenabas una hoya con hiervas aromáticas, la noche de San Juan la prendías y saltabas doce  veces por encima de ella, cualquier deseo que tuvieras seria concedido,.

Pronta recogí espliego, romero, tomillo manzanilla pétalos de rosas de todos los colores y llene mi hoya, La rocié con aceite esencial de limón, verbena azahar y pachuli y salte doce veces por encima un poco avergonzada........ esa misma semana tenía cita  ginecología. Como siempre se hacían varios test rutinarios, aquella mañana el doctor Neyro se puso muy nervioso , hacia veintidós días desde la última visita, se llevo las muestras de un lado para otro, y a la media hora volvió y exclamando dijo ¨nena lo hemos conseguido portas un embarazo de veintidós días.¨  y como de costumbre pase al ecografo….. Sorpresa tras sorpresa, tenemos tres óvulos fecundados. Yo pensé en San Juan entonces  porque cuando salte la hoya ¨mi deseo ya estaba cumplido por anticipado¨.

Fin

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