El Pizzero de Lampedusa

Dicen que quien no entiende una mirada, tampoco una larga explicación. Claro que también hay quien no entiende, ninguna de las dos cosas.

El Pizzero de Lampedusa

 

 

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̶ Marchando una cuatro estaciones, y una botella de vino!.

̶ Menos mal que esto se anima pensó Luigi, el pizzero, aunque sabía que la primera pizza después de cinco horas, no suponía apenas nada para su negocio.

La pizzería de Luigi, tenía mucho más trabajo en verano, pero con la llegada de la crisis y sobre todo de los miles de inmigrantes, el negocio va cada vez peor. De todos modos no se queja, aunque la procesión vaya por dentro.

Además de los pocos  ingresos del negocio, le subieron el IVA, los turistas tienen menos dinero, y en lugar de pizzas comen bocadillos o se las hacen en casa. Pero lo que más retrae a todos es ponerse a comer en las terrazas, con miles de inmigrantes hacinados en polideportivos, campos de futbol y naves industriales. Realmente ni apetece ni es lo más apropiado para Lampedusa.

Si los inmigrantes vinieran a conocer la isla en plan turista,  sería mucho mejor. Las imágenes de los que vieron el Gatopardo se cambian por otras de barcos fantasma, pateras y rostros asustados.

̶ Y mañana,  ¡mil doscientos eurazos de alquiler!, pensó Luigi ̶  No sé de donde los voy a sacar!¡Qué desastre!.

-Hola ¿Tienes  Pizza Convenio? Preguntó un niño, que acababa de entrar.

̶ Pizza Convenio? No. Aquí hacemos la de toda la vida, siguiendo la tradición de los mejores pizzeros de la familia.-Contestó Luigi. ̶  Además,no sé cómo son.

 ̶ Pues como todas las pizzas pero con algo muy especial además de la masa, el tomate, la mozzarella o los quesos, el aceite, la albahaca o el orégano. Cuando alguien encarga una Pizza Convenio, ganan y reciben hasta los que no la comen. La pizza no incluye donativos, ni es gratis pero tiene Convenio R.A. Dijo el niño.

̶ ¿Y eso que es? Preguntó Luigi.

̶ Eso es que del precio total que cobras, el 5% se aparta y se ingresa en un Fondo, una especie de Bote, llamado FBCRA. (Fondo de Beneficiarios del Convenio R.A.)

̶ Huy niño, no me líes; que no me levanto por las mañanas para perder el tiempo ni el dinero, y menos para andar regalándolo. Bastante tengo con el nadar y nadar y morir en la orilla de cada día. Replicó Luigi, al que se veía que le había cambiado el humor.

̶ Además de los inmigrantes y de las pocas ventas, ahora resulta que si recibes un correo donde te invitan a echarte por encima un cubo de agua helada, sólo tienes que contribuir con diez euros a la lucha contra la ELA (esclerosis lateral amiotrófica), pero si no quieres; te hace daño el agua helada o simplemente no te da la gana, cambias los diez por cien y a otra cosa. Y eso me pasó hoy.  Hace dos años pillé una neumonía de campeonato, y si me echo el cubo por encima, a saber lo que me podría pasar, así que haciendo de tripas corazón, pagué los cien euros como un santo. Al fin y al cabo Luigi el pizzero,  es un personaje público en Lampedusa. Pero sal ahí fuera y dile a esos miles que se remojen pero sobre todo que den los diez euros…y no te digo nada si fueran cien! Vienen de países donde conseguir agua es costosísimo y mucho más enfriarla; y nosotros aquí haciendo el idiota por muy justificada que sea la lucha contra la ELA. Un enorme derroche, enfriar el agua para luego tirarla, igual que apagar la luz en el primer mundo, mientras en el tercero, no saben lo que es eso.

̶ Niño, que tengo mucho trabajo ¿vas a tomar algo?

̶ Si; una pizza ¿cuánto cuesta?

̶ Diez euros.

̶ Vale, dijo el niño, que se llamaba Convenio ̶  Una pizza, una ensalada, un zumo y un helado.

̶ Marchando, precio especial veinte euros todo.-Dijo Luigi.

̶ De acuerdo pero con una condición.

̶ ¿Qué condición? ¿Un descuento?

̶ No, no, de descuento nada, pero tienes que apartar un euro de los veinte que te doy.

̶ Lo siento pero, no . ̶ Dijo Luigi. ̶  En mi pizzería los precios los pongo yo. Y no va a venir un mocoso a decirme como tengo que llevar mi negocio.

̶ Pero el euro es para enfermos, discapacitados, dependientes, investigadores y damnificados, incluidos los de ELA

̶ Ya, ya, eso dice todo el mundo y después a saber dónde termina. Además cuando quiero ayudar ya ayudo yo, y ahora NO es ni mucho menos, el mejor momento . Soy yo el que necesita la ayuda y ganar para pagar el alquiler. Todavía me duelen los cien euros de antes, por no querer mojarme. Además no tengo garantías. Replicó Luigi.

̶ Creo que las tienes todas, pero bueno; hagamos una cosa: te doy los veinte euros y uno más que te quedas como garantía, y después cuando veas que la cosa funciona me lo devuelves .¿hace?

Luigi estaba dando muestras de hasta dónde pueden llegar la desconfianza y la estupidez humanas.

̶ Definitivamente ¡no! –Dijo Luigi- No quiero saber nada de Convenio R.A. de cincos por cientos, de botes ni de rollos.

̶ De acuerdo,̶ dijo Convenio.- Anula el pedido.

̶ Muy bien, ¡pedido anulado! Y ahora vete que no puedo  seguir perdiendo  mi precioso tiempo hablando con un mocoso!

Convenio salió a la calle principal, donde el sol de mediodía apretaba de lo lindo.

̶ Buenos días, Por favor ¿alguna pizzería por aquí?.-Le dijo a una anciana que lo miraba poniéndose una mano a modo de visera, para protegerse del sol, mientras con la otra se apoyaba en un bastón.

̶  Ahí al lado tienes la de Luigi…

̶ Ya, pero no tiene lo que busco. ¿hay alguna otra?

̶ Si, está la de Enzo, pero solo las hace por encargo y ahora creo que ni eso. Le ha caído un cúmulo de desgracias, al pobre hombre. Antes tenía la mejor pizzería, no sólo de Lampedusa, sino del sur de Italia. Después llegaron las franquicias, la comida basura, la crisis  y todas esas cosas. Todavía conserva el horno, y un rebaño de búfalas para hacer una excelente mozzarela.

Después de despedirse de la anciana, Convenio encontró por fin la pizzería de Enzo. Sin embargo, las sillas del comedor estaban puestas del revés sobre las mesas, y el horno apagado.

Cuando entró  parecía que no había nadie, si no fuera por el olor a limpio y un ruido de botellas  al otro lado del mostrador. Como Convenio era bajito y no llegaba a la atura de la barra, se asomó por el  costado y se encontró con un señor arrodillado, colocando botellas de vino, que limpiaba concienzudamente. Todo estaba inmaculado.

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̶ Las estará abrillantando, -Pensó Convenio- ¡Hay que ver lo que se parece a Gepetto, ¡ es clavadito!

̶ Buenos días, ¿el señor Enzo?

̶ Si, soy yo ¿en qué puedo ayudarte jovencito?

̶ Quería encargarle una pizza y además proponerle algo que le va a gustar.

̶ ¿Una pizza?. Tengo el horno apagado. Estoy últimos años se sucedieron las desgracias una detrás de otra. Solo vengo por aquí a limpiar y a recordar viejos tiempos. ¿sabías que esta era una de las mejores pizzerías de Italia?

̶ Si, ya me dijo algo una anciana que me encontré por el camino, la señora  Ornella Benedetti.

Convenio le repitió la misma historia de la Pizza Convenio, las características, lo que tenía que apartar, etc.

̶ Pero muchacho, encender el horno ahora para una pizza, no me compensa.

̶ Hágame caso señor Enzo; le prometo que su pizzería va a recuperar la gloria de tiempos pasados,además de ayudar a millones de personas, y poner fin a la crisis y la deuda.

̶ Buena falta me hacía, Convenio. Porque como te decía, además de perderlo casi todo, me embargaron, tengo una deuda considerable con Hacienda y la Seguridad Social; mi esposa tiene cáncer y mi hija Estella padece ELA , ya sabes  esclerosis lateral amiotrófica. Necesita cuidados permanentes y yo no tengo con qué pagarlos, ni el estado tampoco. Mi hijo Giuseppe es un fantástico investigador, pero la Universidad ha suspendido el proyecto en el que trabajaba, por falta de fondos. Por mi parte, he perdido casi todo lo que tenía.

̶ ¿Y eso? Preguntó Convenio.

̶ No me lo recuerdes. Empecé como inversor en España, a través de mi cuñado Manolo que es español. Invertimos en todo lo que después fue mal. ¡Qué desastre! Novagalicia, Bankia, Pescanova, Fagor,  un edificio en Lorca y otro en L’Aquila , que destruyeron  los  terremotos  y últimamente en  Gowex y Banco Espirito Santo. Metimos lo poco que nos quedaba en energías renovables, y ya ves.. ¡Ni a propósito, nos habría salido peor!

̶ Y para colmo ya sabes, los inmigrantes, los terremotos, la crisis, el paro y la deuda. ¡Peor imposible!

̶ Pues por eso precisamente, para que todo empiece a ir mejor,  quiero que me haga una pizza, señor Enzo, la mejor pizza de su vida! Estoy seguro que millones de personas se lo agradecerán.

-Pero ¿gratis? Dijo Enzo  cabizbajo.

̶ No, gratis no! Que si fuera gratis, menudo negocio!

̶ ¿Quieres que te eche un cubo de agua helada para ayudar a mi hija Estella?.tengo el agua preparada desde ayer…

̶ No, no, de agua helada nada, señor Enzo, una pizza de campeonato, bien calentita y salida del Forno di pietra.

Convenio le dijo los ingredientes y cómo la quería y el señor Enzo le hizo un presupuesto:

̶ Pues te va a costar, veinte euros.

̶ Muy bien, respondió Convenio. Voy a querer otras dos más. Están en Lampedusa dos trabajadores sociales amigos míos, Marta y Victor. Asi que si le parece, encendemos el horno y nos ponemos manos a la obra.

̶ Bien ̶  Dijo el señor Enzo, con las ensaladas, la bebida y los postres son cien euros todo.

̶ Sabe que tendrá que apartar cinco, según lo que le dije antes ¿verdad?

̶ Si, si, he entendido perfectamente la idea, dijo Enzo.

Convenio le pagó y el señor Enzo apartó cinco euros del total y guardó los noventa y cinco restantes en caja.

̶ ¿Puedo hacer unas llamadas? dijo Convenio.

̶ Si, claro, Respondió Enzo. Desde que somos zona catastrófica, son gratis, puedes llamar desde mi móvil.

̶ Ya estamos con lo gratis, dijo Convenio, ¡así nos va!

-Prefiero llamar desde ese teléfono de monedas. ¿Le importa?.

̶ No, claro que no, respondió Enzo, pero no sé porque no te aprovechas.. pero en fin, como veas.

La primera llamada que hizo Convenio fue al operador telefónico. Después del “Le atiende María, en que puedo ayudarle” de rigor, Convenio pidió hablar con el Director de marketing de la Operadora. Enzo seguía preparando las pizzas, y nadie sabe de qué hablaron durante más de diez minutos. La llamada le costó dos euros. Al terminar, una voz robotizada dijo.

-Coste de la llamada dos euros. ¡Diez céntimos al bote del CRA!

̶ ¿Protección civil?. Llamo de la Pizzeria  Enzo en Lampedusa, quería decirles que tenemos cinco euros y diez céntimos para atender a los inmigrantes. ¿cómo dice? ¿Que los ingrese en la cuenta abierta al efecto? Mire señorita, esta no es la típica aportación solidaria de siempre,  sino algo mucho más importante y mejor ¿Qué les pase un mail?..Mire, prefiero que por favor me facilite el teléfono del Director de Protección Civil y si es posible del Ministro del Interior.  ¿Qué no puede darme esa información?. Bueno, no se preocupe, ya la buscaré en internet. Gracias. Y colgó.

Y otra vez el robot:

̶ Coste de la llamada un euro sesenta. ¡Ocho céntimos al bote del CRA!

̶ Ya llevamos cinco euros con dieciocho pensó Convenio.

A los pocos minutos, el móvil de Convenio Recibió un SMS.

̶ Importe de las Llamadas realizadas desde  el Operador Telefónico OT a partir de la conversación con Convenio:  Siete millones cuatrocientos mil doscientos ochenta euros! ¡Trescientos setenta mil catorce al bote del CRA!

Antes de volver a  llamar, Convenio fue a la cocina y le preguntó a Enzo.

̶ Hola, Hmmm, que pinta tienen esas pizzas!!  ¿tienes Wi-fi? 

̶ No me hables de Wi-Fi, que con lo de Gowex me di de baja, además de perder el dineral que había invertido en acciones.

̶ Pero, ¿hay distribuidor en Lampedusa?

̶ Claro, era yo, pero ya te digo no volvimos a colocar ni una.

̶ Pues mira por donde me vas a dar tres de alta. Una para mí y otra para mis amigos los trabajadores sociales. ¿Cuanto cuestan?

̶ La básica es gratis y la Premium 8 euros. Dijo Enzo.

̶ Siempre lo gratis ¡cómo no! Dame tres altas de 8 euros, cuanto le ganas a cada una?

̶ Esto tiene poco margen, dos euros a cada una.

̶ Vale toma veinticuatro por las tres.

Y Enzo que lo había pillado dijo.

̶ ¡Treinta céntimos al bote del CRA.! Eres una máquina chaval!

̶ Voy a llamar a todos mis distribuidores y a la central. Cuando sepan que al contratar una wi-fi, los beneficiarios reciben, y las acciones suben, me da que de pronto todo el mundo va a querer wi-fis de estas.:). Y se puso a llamar como  un descosido.

̶ Pepe, Juan, Antonio, decidle a todos y sobre todo a los accionistas, los acreedores, los bancos y las otras empresas del MAB, que estamos aplicando el Convenio R.A. en las altas de wi-fis, que hagan lo mismo con las compras.

La siguiente llamada que hizo Convenio fue al centro donde estaban los últimos inmigrantes arribados a la costa de Lampedusa.

̶ Hola, llamo de Pizzería Enzo, cuántos inmigrantes hay en este momento?..si, si, ya sé que esa es información confidencial y sensible, pero ¿ cuantos hay en este momento?... ochocientos cincuenta y dos, muy bien gracias Y funcionarios?. Bien, o sea que en total 900 ¿no?. Y sabría decirme que van a comer hoy?.. ah bien, que todavía no lo saben. Mire le voy a pasar por mail un menú de pizzas, bebidas y postres.  Lo reparte entre todos y me dicen lo que van a querer. ¿de acuerdo? Ah y si necesitan wi-fi para comunicarse con las familias también. Muchas gracias.

Al poco rato Convenio recibió un correo, con la relación de pizzas, bebidas y postres que querían los internados.

̶ ¡Enzo! Novecientas pizzas, novecientos bebidas y novecientos helados!

̶ Ay Convenio, en que lío me has metido, cómo vamos a pagar todo eso, por  Dios! ¡son 18000 euros!

̶ No te preocupes, dime cuanta harina tomates, aceite y demás necesitas, y deja el resto de mi mano.

̶ ¿Almacenes  Fetuccini? Llamo de Pizzeria Enzo..necesitamos harina, aceite..etc,etc.para hacerle pizzas a los inmigrantes. No..no, gratis no, Pago al contado..bien , ocho mil euros ¿no?  Muy bien, pero cuando me cobren tinen que apartar cuatrocientos del total y los ingresan en el FBCRA

̶ Un momento que lo consulto con el jefe, dijo el interlocutor tapando el auricular: ̶ Jefe, es un niño que llama de Pizzería Enzo. Dice que nos va a pasar un pedido de 8.000€ con pago al contado, pero que después de cobrar, tenemos que apartar 400euros ¿qué le digo?

̶ Dile que si es asi, por nosotros encantados, cuanto más apartemos más habremos vendido y cobrado antes. ¡Dile que sí, con los ojos cerrados!

̶ Que dice el jefe que si; hoy les mandamos el pedido y apartaremos los 400 después de cobrar los 8.000

̶  Mama Mía ¡este niño es una máquina! Grito Enzo a la vez que sacaba el móvil.

̶ ¿Asociación de Malitos y Enfermitos?. Hola, soy Enzo, de Lampedusa..esta mañana vino por la pizzería un niño y bueno..me estuvo contando una historia y me encargó unas pizzas. Al principio no le crei, pero después me di cuenta que cada vez que facturo un euro, un fondo de beneficiarios recibe cinco céntimos..si, si, y en ese fondos estáis vosotros, los investigadores y damnificados, y ahora mismo ya tenemos más de 375.000 euros a favor sin necesidad de colectas ni donativos, es más, cuanto más recibe el bote, es decir vosotros, más ganó antes el que vende. Por ejemplo, ahora tengo  que hacer  novecientos menús que me suponen 18.000 euros para mí  y 900 para el Bote. Pero 900 pizzas son muchas pizzas, necesito gente que me ayude, y qué mejor que cogerla de los parados de Lampedusa y de los inmigrantes recién llegados? Y bla.bla. bla. Y colgó.

Unos minutos después sono el móvil de Enzo .

̶ Hola, buenas llamo de la asociación de malitos para encargar 500 menús, queremos celebrarlo con los chicos.

̶ Muy bien, son 10.000 euros, puedes pagar con tarjeta o transferencia. Que sepáis que tan pronto recibamos el ingreso, la asociación de malitos y todos los demás recibirán 500 euros.

De pronto sonó el teléfono de Monedas.

̶ ¿Convenio? Soy el director de Marketing del Operador Telefónico. Para decirte que esto va de maravilla, desde que la gente sabe que cuando hace llamadas, envía sms, se conecta a internet,manda dinero a su pais, o  pone un adsl, los que no recibián reciben,..de pronto a todo el mundo le ha dado por llamar a través de nosotros, comprar un móvil o contratar uno de nuestros servicios. Ha sido un éxito tan rotundo que a todos nuestros agentes y portadores, se les ha ocurrido de repente… ¡Encargar una pizza! Asi que por favor, tómame nota de dos mil pedidos.

̶ Bueno, director. Te tomo nota, pero como Enzo está desbordado, te tomo nota solo de mil menús. Los otros mil puedes encargarlos en otras pizzerías y restaurantes que quieran hacer lo mismo. Así, si a alguien no le gusta la pizza, puede pedir otra cosa y pida lo que pida, se llena el estómago… ¡ y el bote!

̶  Muy bien, te paso el mail ahora. Que sepas, que hemos hablado con otros operadores y todos aceptaron aplicar el Convenio R.A. Ahora la competencia es lo de menos, lo importante es que se llene el FBCRA. Hemos centralizado los ingresos de manera que periódicamente, cada diez minutos o así, recibirás una mensaje robotizado informandod el saldo. Y colgó.

Y de nuevo el mensaje.

El total de ventas hasta la fecha de llamadas, pizzas, harina, aceite, tomates, etc  asciende  a 17.540.870.. 843.077.50€ al bote del CRA!

-Riiiiiiiiiiiing!!

-SI ¿digame? Soy otra vez yo..quería decirte que la demanda de pizzas y llamadas es enorme, hemos puesto en nuestra web, una carta de Pizzería Enzo, para que quien lo desee pueda hacer los pedidos a través de ella. Hay además un montón de cibers, supermercados y centros comerciales que quieren distribuir pizzas, wi-fis y llamadas. ¡Esto es una locura! Cuanto más se vende más se llena el bote del CRA y cuanto mayor es el saldo más dinero tenemos para enfermos, damnificados e inmigrantes! Hasta luego.

¡Riiiing!

̶ Hola, llamo del centro de Internamiento de Inmigrantes. Me dice que la comida estaba riquísima, si, si. Los trescientos internos que enviamos para ayudar a Enzo a hacer más pizzas, han reservado alojamiento en los hoteles y pensiones de Lampedusa. Claro..claro.¡Lo que hace tener un trabajo y cobrar un sueldo! Maravillas, muchacho maravillas. Si, si..el dineral que se ha ahorrado protección Civil en Lampedusa, lo están aplicando ahora en L’Aquila, Lorca, Turquía, Irán y Chile. Si, si.

Con tanta pizza y tanto pedido, Enzo se convirtió en todo un magnate, que no daba abasto a atender la demanda creciente.

Entonces Enzo cogió el teléfono:

-¿Luigi?. Soy Enzo. Te llamo porque no soy capaz de fabricar todas las pizzas que me encargan, y era para que me eches una mano. Si, si, se trata de fabricar Pizzas Convenio, si. Ya sabes como funciona ¿no?...Bueno, no te preocupes, no pasa nada, entiendo que cuando te lo explicó Convenio no lo pillaras, tranquilo por eso. Mira, te paso un pedido de 20.000, si necesitas personal, llama a la oficina del INEM y al Centro de Internamiento, si, si..y nada gratis, ¿eh? Tú cobra lo tuyo que si empezamos con donativos y huchas, enseguida estaremos como siempre. Vale si tienes algún problema, me llamas, un abrazo. Hasta luego.

̶ ¿Bankete?. Si. Hola Antonio, soy Enzo.

̶ ¡Hombre, don Enzo!, qué alegría escuchar tu voz.

̶ Más alegría me da a mi oírte contento en lugar de refunfuñando para que fuera a ingresar. A propósito..cual es el saldo de mi cuenta?

̶ Eh..bueno..Don Enzo, sabe que ese tipo de información no podemos darla por teléfono, pero dadas las circunstancias, favorables por cierto, le diré que es de exactamente 22.542.148.15€ y subiendo, Pizzería Enzo tiene ahora mismo una cartera de pedidos cercana a los cien millones, le salen distribuidores y franquiciados en toda Europa.. ¡es increíble!

̶ Muy bien Antonio, me gustaría que hables con Hacienda y la Seguridad Social, consultes la deuda que tengo pendiente y se las pagues. Toda.. hasta el último céntimo.

̶ Sus palabras son órdenes para mi Don Enzo.

̶ Al mismo tiempo quiero que les digas que hagan lo posible pòr aplicar el Convenio R.A. en todos los ingresos facturables, y en todos los gastos, de ayuntamientos, provincias y Comunidades Autónomas. Cada vez que se facture algo, por fotocopias, tasas, multas, entrada a museos, bus, metro, billetes de tren o avión de compañías publicas, el 5% al Bote del CRA. De pronto se encontrarán con un enorme saldo.

̶ Si Don Enzo, se lo diré.

̶ Y respecto a Bankete…

̶ Entiendo, supongo que querrá que le subamos el tipo de interés de los depósitos y no le cobremos comisiones..

̶ No, no, nada de eso. Quiero que cada vez que bankete me cargue gastos por comisiones, transferencias, tarjetas o mantenimiento de cuentas, el 5% de ese gasto vaya al FBCRA. Bankete lo desgravará y le pasará como a mi con las pizzas o a el Operador telefónico con las llamadas, cuanto más apartemos más habremos facturado y cobrado antes. Con la enorme reactivación económica que se produce, se terminan los activos tóxicos, las daciones en pago, los embargos,  los desahucios y la morosidad. Es más, aplicando el Convenio R.A. a todo absolutamente todo, nos encontraremos con que el FBCRA, tendrá cada año más de 100.000.000.000€ y ni un céntimo de deuda.

̶ ¿Cómo?

̶ Como lo oyes Antonio: CIEN MIL MILLONES DE EUROS AL AÑO (en iTALIA) y posiblemente mucho más. Hace apenas un rato era de ochocientos mil euros y ahora mismo vamos por los… tres millones..quinientos..perdón cinco millones..perdón..uf es que no para de subir. No sé exactamente cuánto, pero mucho. Si parte de ese dinero lo aplicamos en los países afectado por el ébola, como llegará directamente a quienes lo necesitan, médicos e investigadores y no a los  chupópteros de turno, te aseguro Antonio, que muchos, por no decir todos los inmigrantes que ahora atestan los centros de internamiento, van a querer regresar a sus países, y cocinar mucho cuscús, ugali, bambara,maafe y..pizza, mucha pizza. 

̶ Le creo, Don Enzo, le creo. La fábrica de embalajes para pizza no da abasto, el molino de aceite lo mismo, los mensajeros con tanto envío, han tenido que comprar cuatro furgonetas y un camión. Lo mismo pasa con las granjas y los ganaderos. Cuanto más pizzas, más harina, más albahaca, más mozzarella y más de todo.

Todos los implicados en el Convenio R.A. tenemos más ingresos (Luigi,Almacenes Fetuccini, los inmigrantes y parados que trabajan, y yo mismo, tenemos más ingresos, Hacienda y la Seguridad Social, cobraron sus deudas y como los ingresos están en relación directa con las ventas de todos, ya nadie necesita subvenciones ayudas, becas, recortar, subir impuestos o defraudar. Una sudanesa que ahora cobra un sueldo está cuidando a mi hija y con lo que gana, compra entre otras cosas pizza, o lo que le dé la gana. ¿Entiendes Antonio?

Los inmigrantes que no han vuelto a sus países, ahora trabajan y ganan un sueldo, ya no necesitamos ayudas ni rescates. Esto es una maravilla, ¡sin necesidad de barreños de agua helada!

 Si las empresas y bancos ahora chuchurridos, las empresas de wi-fi, los accionistas e inversores, afectados por las preferentes y las hipotecas, los bancos, intervenidos, aplican el Convenio R.A. entonces, desparece la deuda, los agujeros, los activos toxicos y los corruptos

El resto del cuento te lo puedes imaginar. Ni en lo escrito ni en lo por escribir hay perjudicado alguno, tampoco deuda, ni necesidad de subir impuestos, ni recortes ni huchas, pero sobre todo, hemos puesto fin a la deuda.

Y es que ni el bienestar, ni la deuda, ni los recibos de la hipoteca eran malos, malo era no tener con qué pagarlos.

 

http://www.beevoz.es/2014/04/04/cuidadin-que-vengo-a-por-la-jarra/ 

El cuento está incompleto, y le faltan muchos detalles, pero incluye lo esencial. Seguro que desde ahora te gustará más la pizza. y el Convenio R.A.

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