¿Por qué la apatía al estudio?

Estamos en la era de las comunicaciones, y esto es un gran logro que debería beneficiarnos en el área de la educación, pero la realidad es otra; nuestros estudiantes están en...

Antes de hablar de los factores externos y del desinterés de los jóvenes al estudio, debo contarles un poco a cerca de mí; y es que conociendo mi condición de estudiante "a medias sin zapatos" puedo entender lo que pasa en los demás.

Algunos ya saben quién soy, otros sólo se imaginan lo que puedo ser y muchos, no tienen ni idea; Aljopele, como me hago llamar, es un joven encantador, alegre, extrovertido, simpático, social y hasta polémico. Consiente del daño que me estoy causando, al no hacer, o no cumplir con mis compromisos académicos, puedo hablarles de las causas y de eso que está contagiando a los muchachos en esta época.

Y es que la pereza sabe muy bien cómo puede manifestarse, conoce las cualidades y debilidades de los jóvenes. También tiene claro que debe darle rienda suelta a la diversión, entretenimiento y apatía, para así mantenerlos en un ambiente de "confort" donde se sienten de lo más de bien.

Entrando un poco a fondo y comparando mis experiencias con la de  los demás, puedo afirmar que existe una intensa ola de despreocupación en cuánto se refiere al estudio. No podemos descartar que las amistades influyan mucho en el preocupado promedio de los estudiantes.

Estar jóvenes, significa ser dinámicos, energéticos, alegres, inagotables y listos para gozar de lo que más nos gusta; pero siempre con muchas excepciones, tales como la autodisciplina, autonomía, autocontrol y la falta de amor que nos llevará a la construcción de nuestros proyectos, deseos y sueños que todos tenemos al principio de nuestras vidas.

Hay mucho que decir y tanto por contar en este tema. Existen muchas causas que tienen que ver con esta realidad.

Cuando me refiero a estos trastornos, relacionándolos a los comportamientos de lo jóvenes, debemos incluir  a la familia, cómo  el seno de las primeras relaciones y experiencias en los primeros años de vida. Y es que aquí se comienza a desencadenar una serie de comportamientos que van tomado fuerza a medida de los años. Es en este preciso instante en donde la familia entra y debe cumplir un papel importante que es vital para la formación de la persona como tal; me refiero a la madurez de pensamientos y a la independencia que asumen los adolescentes en esta decisiva etapa. Los padres cómo mayores orientadores dentro del grupo familiar, tienen la responsabilidad de educar a sus hijos bajo la orientación de la autorregulación por cuenta propia, esto es un aporte a la personalidad de los muchachos; es decir educarlos bajo el principio de la actuación por cuenta propia, teniendo en cuenta la supervisión del mayor responsable, esto hace que los hijos crezcan en un ambiente de autonomía para cada una de las decisiones que ellos toman y tomarán en todo el trayecto de sus vidas.

Hasta este momento he hablado de la familia, el comportamiento de los jóvenes y la relación con la sociedad; sin incluir los amigos y las relaciones que se producen en este contexto.

A lo que quiero llegar con este capítulo de Historias Reales, es mostrar una realidad que está tomando más fuerza en una década en donde la información y la tecnología hacen grandes aportes tanto en lo positivo como en lo negativo. Una realidad innegable en donde la conciencia y responsabilidad social están quedando en un plano inferior; dándole vía libre a los que más nos gusta a los jóvenes, hablando desde mi experiencia y de lo que he podido captar en el escenario en donde me encuentro.

El gran aporte que puedo hacer a este tema, es un llamado a los padres, tutores y personas a cargo de adolescentes y  jóvenes, a mirar con detalle con quien se están relacionando estos muchachos, que hacen en sus tiempos libres y detenerse sin violar sus intimidades y espacios lo que se mueve en sus computadoras, celulares y demás dispositivos que tanto nos gusta. Partiendo de esta indicación, puedo decir que existe una de las primeras herramientas para comenzar a dialogar con los dueños de la rebeldía. Esto ayudará al momento de entrar a conversar con ellos, como buenos amigos.

Para concluir les puedo decir, que por naturaleza, los muchachos cuando comienzan a experimentar los sabores de la independencia, que se ve entre los 12 y pasa por 20 años de edad, comienzan a descubrir un mundo nuevo, en donde se piensa que todo, sin importar se puede hacer; lo que yo le llamo la “dulce” etapa del crecimiento.

La clave está en brindarle a los hijos y demás, una extensa confianza desde los primeros años de vida, para que cuando vallan creciendo, sientan que existe un apoyo en sus padres y puedan contarles de eso que quieran hacer y han notado que es juzgado por la sociedad y así puedan comentarlo para conocer una opinión.

No olviden que la juventud no nos acompañará para toda la vida, sólo es una linda etapa que en algún momento va a pasar.

 

Para la comunidad en general


Les compartió Aljopele, una idea que se comenzó a consolidar a principios del año 2013
Con mucho cariño y aprecio.

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2 comentarios

Deja tu comentario
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat24 d octubre d 2014 a las 17:34 (UTC)
PEREZA, PEREZA, PEREZA, PEREZA Y MAS PEREZA HASTA EL INFINITO.
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat3 d julio d 2014 a las 14:35 (UTC)
Muy interesante tu punto de vista.

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