Estaba retirado y he vuelto

  • 22/05/2014
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Si vistes o has vestido uniforme, no puedes desoír la llamada de España

Queridos amigos y compañeros de los tres Ejércitos y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado:

Mi condición de "retirado"  me permite no sólo hablar, sino incluso intervenir en política. No aspiro a cargo alguno porque, al igual que todos vosotros, llevo grabado a fuego en el alma el sentido estricto de SERVICIO  a España.

Estoy en ese momento de la vida en el que a la inmensa mayoría nos apetece ya descansar y dedicarnos plácidamente a la familia, a la que tanto tiempo hemos robado para dedicárselo a España y a esas cosas que siempre nos apeteció hacer, pero nunca tuvimos tiempo porque el deber reclamaba toda  nuestra atención  y dedicación exclusiva.

Ése era mi objetivo, como el vuestro, cuando hace no tanto tiempo aún, pensaba en que se aproximaba el retiro (la jubilación).

Mientras transcurrían los últimos años de mi vida activa, veía con inmensa preocupación el peligroso rumbo que iba tomando España bajo el mandato del anterior Presidente del Gobierno al que mi lealtad a las instituciones me impide adjetivar.

Pero llegó el 20 de Noviembre de 2011 y se hizo realidad la esperanza y el profundo deseo de cambio que la sociedad española sentía de una forma imperiosa y generalizada: Había ganado, con una mayoría absoluta jamás conocida, el partido que desde hacía meses venía propugnando un cambio radical en ese desviado rumbo de España. Un programa electoral ilusionante y, a la vez, tranquilizador para todos, pero muy especialmente para los que acabábamos de estrenar el cese de nuestra vida activa: “Podremos descansar sin sobresaltos con un gobierno que, sin  duda alguna, cumplirá su programa y enderezará con mano firme el rumbo errático de esta querida nave”, pensé.

Ya en casa, entregado a esos pequeños placeres de una vida sencilla, pero dirigida sólo por mí: No madrugar; desayunar sentado, sin prisas ni miles de preocupaciones bullendo en la mente; largos paseos, algo de gimnasio, lectura, internet, comida casera…  ¡Esto es vida!, pensaba, aunque, en el fondo echaba de menos un poco de la frenética actividad que antes me abrumaba.

Esta plácida vida duró muy poco. ¿Cómo permanecer impasible y felizmente dedicado a esta placentera vida mientras ves que las cosas en España no sólo no se enderezan, sino que la tormenta parece arreciar?

Cuando esperábamos ver fluir en el Boletín Oficial del Estado medidas correctoras de los desaguisados del Sr. Zapatero, ajustadas al programa electoral que nos había ilusionado hasta el punto de entregarle al Partido Popular casi 11 millones de votos, vemos con desasosiego que la primera medida de carácter urgente no tiene nada que ver con la reducción del elefantiásico organigrama del Estado de las Autonomías, la  eliminación de entidades inoperantes multiplicadas por 17, reducción, si no eliminación, de los costosísimos privilegios de la clase política, derogación de la cruel e irracional Ley del Aborto del gobierno socialista… en fin, medidas prometidas. Pues no, la primera medida es una subida de impuestos brutal que nos deja perplejos. Aun así, incapaces de imaginar la inconmensurable estafa electoral que se avecinaba, lo dimos por bueno diciéndonos ellos, y nosotros a nosotros mismos, que eran medidas urgentes de carácter excepcional porque el desastre socialista tenía proporciones tan apocalípticas que ni siquiera los maravillosos analistas económicos del PP, ésos que tenían todas las soluciones económicas preparadas para ser enviadas al BOE, ni siquiera ellos habían sido capaces de calcular y prever. Pero inmediatamente vendrán las medidas correctoras para adecuar ese macro Estado y ese desproporcionado número de políticos y empleados públicos a dedo, con sueldos y privilegios de verdadero escándalo, a la situación de emergencia económica nacional en la que nos encontramos, pensábamos.

Pero no. El tiempo seguía transcurriendo y no sólo no se tomaban esas medidas económicas reconfortantes del programa electoral, que nos alentaran a asumir los sacrificios complementarios que, como ciudadanos, también nos correspondían, sino que nos damos cuenta de que el suplicio fiscal no había hecho más que empezar. Con una sangre fría (por no decir cara dura) impresionante, uno tras otro, se suben hasta 40 impuestos, dejando a la clase media al borde de la desaparición, el consumo congelado (como las pensiones y los sueldos de los funcionarios), miles de negocios autónomos y  empresas cerradas y el nivel de paro en cotas jamás conocidas y una amenaza de quiebra económica total.

Pero de las reformas estructurales, reducción de la burocracia autonómica y estatal, ajuste del gasto público, absolutamente nada.

Con ser esto grave, muy grave, dramático para muchos cientos de miles de familias que se ven abocadas a la ruina total, al desahucio de sus viviendas, al hambre física, a ver como sus hijos no pueden ser alimentados ni vestidos adecuadamente, desesperación, suicidios… sin que esas medidas esperadas, elementales en una situación de tamaña gravedad, lleguen; completamente desmoralizados, vemos como nuestra capacidad de asombro y de aguante social empieza a ser puesta a prueba. Veremos cómo después de dos años y medio no se habrá cumplido ni un solo punto del programa del cambio, que provocó el voto masivo de los españoles.

El caso “Faisán” (el Gobierno de España colaborando presuntamente con banda armada) que, con razón, el PP había convertido en auténtica batalla campal  contra el PSOE en el Congreso, prensa, radios y televisiones, de pronto observamos como cae sobre él un silencio sepulcral que desemboca en un juicio absolutamente opaco contra los actores secundarios, mientras los auténticos protagonistas hacen mutis por el foro con  silencio absoluto de la crítica gubernamental y periodística.

El 11M se silencia definitivamente sin dar la más mínima oportunidad al conocimiento de la verdad de lo ocurrido en el mayor atentado terrorista de la Historia de España, con el más absoluto desprecio al dolor de las víctimas y a dignidad nacional, pese a la existencia palmaria de lagunas e incongruencias imposibles de ocultar ni explicar.

La derogación de la ley asesina del aborto, ese crimen convertido en derecho, que iba a ser una de las primeras medidas del Gobierno Rajoy, no llega. Pasan dos años y un río de sangre de 300 inocentes diarios (no quiero multiplicar porque me dan escalofríos) antes de que, por fin, el Ministro de Justicia presente el nuevo proyecto de Ley. La izquierda, como cabía esperar, inicia su campaña contra el proyecto de ley y a los primeros rifirrafes, el proyecto vuelve al cajón de los asuntos olvidados del Presidente, del que, todo parece indicar, no volverá a salir debido a los procesos electorales que se avecinan. Eso es tener la vista puesta en el interés de España y de los españoles.

La derogación de la funesta Ley de la Memoria Histórica, promesa tan fácil de cumplir para una mayoría como la que disfruta el Gobierno y pese a ser un instrumento malvado en manos de la izquierda para reavivar el guerracivilismo dormido ya en la conciencia de la sociedad, no se ha hecho intención siquiera de satisfacer la demanda de sus votantes a los que también en esto se ha engañado y despreciado.

La ruptura de la negociación con ETA y la  firmeza en la política penitenciaria y antiterrorista, esa gran promesa electoral, junto con la aplicación de la Ley de Partidos para instar a la ilegalización de los tentáculos políticos de ETA y sacarles de las Instituciones a las que nunca debieron llegar, se rompe estrepitosamente ante los ojos atónitos de los españoles, mientras se aprecia de forma ostensible un giro radical en el trato a las víctimas a las que el PP oposición había mimado. Se libera al asesino y secuestrador Bolinaga con procedimientos idénticos a los de Zapatero con el asesino  de Juana. La sociedad clama al cielo, pero el rostro de efigie granítica del Sr. Presidente no sufre la menor alteración. Más bien al contrario, superado el primer paso en el cumplimiento fiel de los pactos entre Zapatero y ETA y viendo como el ruido de la calle se apaga, prepara concienzudamente el asalto al segundo paso.

Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) sobre la “doctrina Parot”. Pese a que el Gobierno del Sr. Rajoy tenía pleno conocimiento y constancia de que el magistrado enviado por Zapatero a dicho alto Tribunal tenía la orden clara y tajante de imbuir a los magistrados la idea de que dicha doctrina era injusta y anticonstitucional, en lugar de defenderla siguiendo las indicaciones de la Audiencia Nacional que la había implantado, ratificada por el Tribunal Supremo y el Tribunal Constitucional de España, mantiene a dicho magistrado y se niega a aceptar la colaboración que otros magistrados y letrados españoles le ofrecen al Presidente para tratar de evitar el disparate jurídico que todo el mundo, a excepción del propio Presidente y su Gobierno, veíamos venir.

Como consecuencia, el TEDH sentencia la improcedencia de la aplicación de dicha doctrina en el caso de la asesina Inés del Río y ordena su inmediata liberación.

El Gobierno español, el mismo que había prometido un cambio radical en las políticas de chalaneo y negociación con ETA del anterior Gobierno, en un alarde estremecedor de desvergüenza y de sometimiento a los dictados de una banda asesina que nos han convertido en la vergüenza de Europa y de mundo, lejos de utilizar todos los recursos y recovecos que la Ley pone en su mano para dilatar la excarcelación de la vil asesina (como han hecho todos los gobiernos serios con las sentencias que afectan a cuestiones fundamentales de sus Países) y conseguir así el cumplimiento de la mayor parte de su pena, no sólo la libera en menos de 24 horas (jamás tanta diligencia en España), sino que, sin apoyatura jurídica alguna que lo justifique, amplia la aplicación de la sentencia a todos los terroristas de ETA, asesinos comunes y violadores que se encontraban en situación similar a la de la etarra (daños, éstos, colaterales). La sangre de España se hiela, las víctimas contienen la respiración y el grito desgarrador de dolor ante lo que consideran una burla tan cruel como innecesaria, y el Presidente de España, con el más absoluto desprecio a las víctimas y a la ciudadanía, ante las preguntas de los periodistas para que aclare estas decisiones, contesta con aquel repugnante “llueve, llueve mucho hoy”  con el que certifica el bochornoso espectáculo de excarcelaciones masivas de la más negra escoria de las cárceles españolas.

Ha habido un episodio posterior (la ley que impide la intervención de nuestros jueces en asuntos  delictivos de carácter internacional, ocurridos fuera de nuestras fronteras) que está dando como fruto la excarcelación de traficantes de droga y piratas y que, sumado al anterior, dejan a la Justicia española en una situación vergonzosa y denigrante ante el concierto de las naciones del mundo que nos miran con incredulidad incapaces de comprender como un gobierno y un país pueden llegar a caer tan bajo.

La relación de hechos delirantes y de incumplimientos de su programa electoral es casi inagotable. Tampoco hace falta que os los recuerde  porque están en la mente de todos. Con perplejidad y asombro infinito vemos como transcurren los días, los meses y ya, desgraciadamente, los años sin que se produzca el tan ansiado cambio. Todo lo contrario, damos por hecho que se ha consolidado el régimen bipartidista que ha convertido lo que pudo y debió ser una democracia, en una dictadura tiránica, de carácter partidocrático en la que se desprecia el más elemental pilar de toda democracia formal como es la separación de poderes.

El espectáculo es realmente deplorable: Un señor desde la Moncloa dirige el Ejecutivo, lo que está bien porque para eso ha sido elegido e investido Presidente del Gobierno, pero también el Legislativo, lo que está muy mal porque esa competencia debiera corresponder exclusivamente a la cámara de representantes de la sociedad civil, y, lo que es infinitamente peor, dirige también, con una desvergüenza escalofriante y más propia de repúblicas bananeras, al Poder Judicial que es nombrado y dirigido sin el más mínimo pudor por la clase poítica, incumpliendo así, otra de las promesas estrella del programa electoral que mereció una mayoría aplastante de votos.

Encerrados en este círculo vicioso y viciado hasta la náusea, donde campa a sus anchas la corrupción en todos los órganos e instituciones del Estado, central y autonómicos, en los partidos políticos, en los sindicatos, fundaciones, organizaciones de toda índole, convertida España en un mercado persa en el que todo se negocia, se compra y se vende; donde los nacionalismos, envalentonados por el dispendio de competencias cedidas por el Gobierno de la Nación y por la constatación de su debilidad e incompetencia, amenazan de forma ya evidente, con fechas cerradas y pasos prácticamente irreversibles, con consumar la ruptura de la sagrada unidad de nuestra Patria por la que tanta sangre han derramado nuestros antepasados.

Llegados a este punto, compañeros de armas y de las Fuerzas y Cuerpos de la Seguridad del Estado, es imposible mantenerse impasible y callado si nos queda un poco de honor en el alma y de amor a España en nuestros corazones. Estoy convencido de que de ambas cosas nos quedan verdaderos ríos que pugnan por salir a borbotones y lanzar a los cuatro vientos un grito desgarrado de ¡BASTA!

Por eso, he tomado una decisión: he dejado mi sillón favorito, me he afiliado a un partido decidido a poner fin a esta debacle nacional. Ese partido se llama VOX. Me identifico prácticamente al 100 % con su Manifiesto Político y con su compromiso por España. Por eso, además de hacer cosas que jamás en mi vida pensé que haría porque jamás creí que España llegaría a necesitarme en esta “trinchera” (repartir información electoral, recorrer las calles con megafonía explicando a mis convecinos la peligrosa deriva de España, y un larguísimo etc), además, me dirijo a vosotros para pediros que os levantéis como yo, que escuchéis a vuestra conciencia que os está gritando como a mí y que pongáis vuestro grano de arena al servicio del único objetivo que hemos tenido a lo largo de nuestras vidas: ESPAÑA.

A los que estáis en activo la Ley y vuestro compromiso os impiden pronunciaron públicamente y mucho más militar en un partido político, pero no os impide votar. Por eso os pido directamente y sin ambages de ningún tipo, porque os lo pido para España, vuestro VOTO. Votad a VOX.

A los que, como yo, ya creíais haberlo dado todo por España, os pido un último esfuerzo: que os levantéis de vuestro sillón, que si vuestros achaque os lo permiten, toméis de nuevo las armas de vuestro amor a España y os enroléis en esta aventura rejuvenecedora de militar por España en Vox, la voz de los españoles hartos de tanta miseria moral como corroe las entrañas de nuestra querida Patria.

Y todos juntos, como si de otro 2 de Mayo se tratara, ayudemos a este partido a tomar las riendas de España, a  conseguir una mayoría que le permita desmontar esta maldita tela de araña tan concienzudamente tejida y que tanto daño está haciendo a millones de españoles agobiados por el paro, por los desahucios por la falta más elemental de medios para sacar a sus familias adelante, por el desmoronamiento de todos los ideales yvalores y la moral colectiva de este Pueblo glorioso, mientras campa a sus anchas la corrupción desmedida, el saqueo de las instituciones, de las cajas de ahorro, de los fondos más sagrados y elementales como los destinados a la formación de parados con vistas a su reinserción laboral. No se respeta absolutamente nada. Sólo hay un objetivo en esa clase envilecida a la que se ha dado en llamar LA CASTA: el enriquecimiento personal, caiga quien caiga y cueste lo que cueste.

Gracias por tu paciencia, compañero. No te quedes sentado, por favor. España te necesita. Levántate y VOTA VOX.

Lucio Curiel

Comandante de Infantería (Retirado)

Militante de VOX

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6 comentarios

Deja tu comentario
Lucio Curiel limactp@gmail.com18 d enero d 2015 a las 23:26 (UTC)
Estimado Antonio: Me encantaría recibir ese documento. Te acabo de solicitar amistad en facebook. Si me aceptas, podemos contactar por privado. Un fuerte abrazo.
Antonio Fernando Villalonga Sintes afervisi@gmail.com17 d enero d 2015 a las 16:31 (UTC)
Buenas tardes Lucio: Como compañero tuyo quisiera hacerte llegar un documento que yo considero historico y es la lista de Revista de Revista del GT Ifni nº 1 de enero de 1969, donde estais tu y tu hermano Carlos, y por su puesto yo tambien.
Un abrazo
vox_insignia_amigos-1
Lucio Curiel Torres1 d agosto d 2014 a las 23:39 (UTC)
Estoy completamente de acurdo con Ud., Don Felix. Nada más fácil de conducir y desgobernar que un rebaño. Todos estamos obligados a hacer esta pedagogía. Muchas gracias
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Félix Rodiño Vallugera1 d junio d 2014 a las 14:10 (UTC)
Buenos días, querido Señor. Antes de nada, mi Comandante, decirle que NO milito (y jamás militaré) en un partido como Vox, lo cual no es óbice para decirle, desde una posición de izquierda moderada, que estoy COMPLETAMENTE DE ACUERDO con su comentario. Como ya dejé escrito para la Sra. González Loché, el único remedio es EDUCACIÓN, FORMACIÓN y CULTURA y eso siempre es, lamentablemente, un logro a largo plazo. El gran mal de España, mi Comandante, es la IGNORANCIA. Mientras sigamos siendo un pueblo que, en general, sabe quién es (con vida y milagros) Iker Casillas pero desconoce (ni le suena) quién es Claderón de la Barca, seguiremos siendo un pueblo engañado, manipulado y esclavo, gobernado por incompetentes o, en el mejor de los casos, mediocres. Un abrazo y todo mi apoyo.
Santi Hernández santiainsa@hotmail.com22 d mayo d 2014 a las 14:17 (UTC)
Pues sí. También me cabe el gran honor de haber vestido el uniforme de los soldados de España. Y no puedo hacer otra cosa que acompañarle y luchar en ésta trinchera, sucia y dura, que compartimos. No nos va a faltar, JAMAS, como ordenan las ROFAS, voluntad de vencer.
Me ha encantado y emocionado su carta.
¡Quedo a sus órdenes, Mi Comandante!

Un fortísimo abrazo,
Santi Hernández.
Mia-2
PALOMA GONZÁLEZ LOCHÉ22 d mayo d 2014 a las 01:20 (UTC)
Querido Lucio. Gracias por este escrito que pone de manifiesto la gran frustración que por unas causas u otras, militares o civiles, estamos viviendo la mayoría de la ciudadanía española. Es evidente que necesitamos un cambio urgente y como tú, creo puede llegar de la mano de VOX.

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