Pulsos, “quejíos” y lamentos

  • 17/04/2014
  • 5

instrospección

 

Y en un momento, la vida se te vuelve del revés.

Me levanto, y mientras preparo una tostada con mantequilla, mermelada de melocotón, un café bien caliente, con dos cucharadas de azúcar y un sentimiento de soledad en el alma, que no de presencias, me doy cuenta de que vivimos en una mentira constante y permanente, que todo son escaparates, que se practica la corrección política, que hay estrategias, que priman los intereses y que hay poca verdad, que se pagan precios  al llegar ese momento en el que eliges decir: basta!, y  te embarga la tristeza, tal vez aflora la rabia contenida, te lamentas por ello y lo más patético es que necesitas esa especie de autocompasión que aunque sea contradictoria, te alivia el alma unos instantes y te libera de culpa, aunque no sea así. Nadie más tiene la culpa, la tienes tú mismo, a veces por hacer, a veces por no haber hecho nada.

Y echo la vista atrás, y saco los recuerdos al sol, y me desespero al darme cuenta de que muchos de esos recuerdos fueron inventados, los guardaba en el cajón de los recuerdos a medida.

Y abro el cajón de los recuerdos de verdad, los sangrantes y cómo me he vuelto una maniática del orden, los clasifico y los analizo para poderme destruir del todo. No se puede comenzar de nuevo, sin antes haberte destruido completamente.

La familia, AY! la familia.....

A veces son los más temibles detractores, los que más te duelen, porque no cumples las expectativas, no eres quién ellos deciden que has de ser y te condenan por eso.  Se permiten el lujo de dar consejos, condenar y juzgar, pero no por tu esencia, si no por lo mal o bien que te haya ido en la vida, porque se permiten el lujo de afirmar que todo lo que te sucede, es porque te lo has buscado tú. Sólo prevalece en éste juicio, lo material, el jodido dinero; lo demás no importa, ni siquiera son capaces de intuirlo, porque lo importante es dónde estés, no cómo estés.Creo que no son conscientes de su tiranía y de su soberbia, creyendo que lo que ellos piensan, lo que dicen, lo que hacen, es el evangelio por el que se tienen que regir las personas que tienen a su alrededor. Juzgan, porque están convencidos de que están por encima. 

Los amores, AY! los amores....

No cumples las expectativas, no eres quién quieren que seas y te condenan por eso.Me pregunto, si alguna vez hubo alguien que me quiso de verdad, por lo que soy, con mis defectos, dudas, desvaríos y con mis certezas y aciertos, que también los tuve!

Los amigos, AY! los maravillosos amigos...

Llego a la conclusión, de que es la relación más perfecta y verdadera. Si son de verdad!, no importa quién seas, dónde estés, que hagas o digas, porque saben que eres tú en cada momento, te aceptan y te quieren por lo que eres, sin más. Hay verdad!La maldita sociedad.

AY! la nefasta sociedad....

Cada vez detesto más la corrección falsa y nefasta, la gran mentira de ésta jodida sociedad que se alimenta de alharacas, de mentiras, de ninguneos, de manipulaciones, de estrategias continuas para conseguiir sus fines, de soberbias y  engolamientos, en los que el único fin es el poder; las personas no importan.

En todos los casos, llego a la misma conclusión:No cumples las expectativas, no eres quién quieres que seas, te condenan por eso y se quedan tan orondos.

Demasiados enfermos de ego!

 

                        Joan Manuel Serrat (Aquellas pequeñas cosas)

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5 comentarios

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papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat7 d noviembre d 2014 a las 20:27 (UTC)
Apreciada Amelia: Me temo que estás atravesando un bache de melancolía. A todos nos pasa muchas veces en la vida, pero precisamente por eso es por lo que no te debes preocupar ya que para que se pueda repetir es necesario que en ese intervalo haya un, mas o menos largo, espacio de dicha.
La vida no es el Paraíso y es bueno que de vez en cuando nos demos cuenta de ello, para viendo lo que echamos en falta de los demás nos perfeccionemos nosotros mismos.
No se cual será el motivo que te ha inducido a exteriorizar tus íntimos pensamientos y no puedo decir que no me importan, porque si así lo hiciera, reafirmaría alguna de las reflexiones que aquí haces, pero tampoco puedo tener la insolencia de preguntarte cuales son porque me considero indigno de ser merecedor de tanta confianza. Lo que si quiero que sepas, es que deseo de corazón que superes este bache y para que te sea mas fácil hacerlo, te aseguro que no es todo como a ti te parece: Lo que crees que fue malo, quizás fue bueno para ti; los padres, por muy torpes que puedan ser a la hora de dar un consejo, siempre lo hacen por amor aunque te estén hablando a gritos; que los amores que no han valido la pena no merecen que ocupen ni siquiera un rincón en tu baúl y los que han valido la pena, aunque nos hayan hecho sufrir, también nos aportan recuerdos a los que no debemos renunciar, pero eso si, tan solo como recuerdos.
De los amigos..., mejor no indagar, los que se merezcan ese nombre te lo harán saber de mil formas sin decir palabras y mucho menos promesas, y la Sociedad..., no te corrijo porque según te explicas, veo la conoces perfectamente.
Ánimo y que Dios reparta suerte como dicen los toreros.
Un saludo cordial.
vientos.JPG
Amelia Esteve Samblás28 d octubre d 2014 a las 12:36 (UTC)
Hola Clemente, he andado muy liada. Gracias por tus comentarios
vientos.JPG
Amelia Esteve Samblás28 d octubre d 2014 a las 12:36 (UTC)
Gracias Rosa.
Clemente Sanchez Clemensan@live.com18 d julio d 2014 a las 15:11 (UTC)
Donde estas Amelía hecho en falta tus artículos , espero que vuelvas pronto.........
Rosa 2.013
Ochoa de Eribe Gomila Rosa18 d abril d 2014 a las 22:36 (UTC)
Gracias por el artículo Amelia.Estoy de acuerdo con lo que se dice en él y la canción de Serrat,preciosa.
Un abrazo.

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