Satisfacción al usuario: ¿Quién se preocupa de la Satisfacción al Trabajador?

Un análisis basado en experiencias personales de la realidad local sobre la motivación al RRHH

A la fecha he tenido la oportunidad de hacer dos experiencias laborales, de las cuales tuve la bendición de estar en dos lugares muy diferentes: un centro de salud pública, y una empresa privada de la provincia. Digo “bendición”, porque he tenido la oportunidad de conocer en mi corta edad la realidad de la empresa pública y privada, en sus pros y contras; a pesar de ello, conocí un preocupante factor común, el cual me atrevería a decir que una gran falencia de la empresa chilena; les contaré porqué.

En la actualidad, las empresas se han enfocado en crear estrategias y establecer políticas de satisfacción al usuario, hablo de un servicio de alta calidad, promociones, regalías, entre otros; además de grandes ofensivas publicitarias en cual se alza y re-alza la imagen corporativa de una empresa comprometida con el cliente y sus necesidades, en la cual se muestra a una empresa feliz y unida. Les haré una pregunta: ¿Qué pasa con el trabajador? ¿Si es una empresa unida y feliz, porqué hay alta rotación y/o descontento (casos que se dan especialmente en el Retail)? Las empresas nivelan hacia afuera en este sentido, preocupados de la imagen corporativa; pero se descuida la nivelación hacia adentro: se descuida la preocupación por los RRHH. Les daré dos ejemplos:

En una empresa X del retail, se trabaja siempre en forma muy intensiva la logística y las ofensivas publicitarias de cada una de sus unidades de negocios, proyectando una eminente imagen “familiar” en la región; mientras al equipo de ventas se le mide por metas muy exigentes y con sueldos muy bajos respecto al rubro (cercano al mínimo), además de no tener políticas concretas de desarrollo y motivación al personal.

En una organización municipal, se trabajan fuertemente políticas de autogestión y de satisfacción al usuario; pero el personal activo está contratado por honorarios, y el restante trabaja a contratos transitorios (reemplazos). También, en esta organización a través de “pitutos” gente que aparece de repente, es contratada en el corto plazo; mientras el personal “reemplazante” se le mantiene en dicha condición y se le niegan hasta las vacaciones (ninguno es mantenido en funciones más allá de los 11 meses para evitar dar las vacaciones).

En ambos ejemplos tenemos el mismo problema: en algunas de las empresas probablemente exista un departamento funcional de RRHH, pero no hay políticas concretas (o que se respeten) de motivación y desarrollo al personal a través del cual se mantenga al personal satisfecho o comprometido con su trabajo. Aclaro: NO ESTOY HABLANDO UNA GENERALIDAD, pero la realidad local así lo muestra ante los distintos escenarios.

Es necesario saber motivar al personal. La motivación al RRHH es importante para generar un sentimiento de compromiso y de fidelidad hacia la empresa, lo cual (sin embargo) debe ser mutuo; como tal, un personal motivado tiene menores tasas de rotación, menores tasas de ausentismo, y por ende se abaratan costos: todo se relaciona.

Antes de finalizar este artículo, les contaré una historia ocurrida en un centro de salud (anónima):

“En el servicio de salud, en un sub-área clínica X, una auxiliar consideraba que eran sobre-cargados laboralmente debido a que hacían el trabajo que debían hacer 3. Ella estaba como reemplazante, llevaba muchos años mientras otras colegas que llevaban menos tiempo ya las estaban contratando (a honorarios); a pesar de ello, amaba su lugar de trabajo y daba todo por hacer una buena labor (la cual era felicitada siempre por los pacientes). Ella, un día decidió comentar esta situación y expresar su desaliento al doctor encargado, a lo que este respondió textual: este lugar es mi última prioridad, porque si se cae/fractura un anciano nadie dirá nada, mientras si se cae un bebé me taparán de demandas. Con ello, literalmente mató la motivación y la dedicación que ella tenía por el lugar, y a la mañana siguiente no volvió más a trabajar. Nadie ha vuelto a saber de ella”

Esta historia en sí es un caso especial, pero no muy alejado del día a día tanto en lo público como en lo privado. El mensaje que puedo entregar a los encargados de trabajar con personal es simplemente uno: motiven a su gente, háganlos parte, háganlos sentir que importan. Un personal motivado, es personal productivo; un personal motivado, es personal feliz.

Gustavo Salomón Martínez Gatica

gumarti@alumnos.ubiobio.cl

Denunciar contenido

1 comentario

Deja tu comentario
559259_578340448878456_925589041_n.jpg
Ana María Soto21 d octubre d 2014 a las 19:52 (UTC)
Qué sencillas conclusiones pero que difícil parece ser para algunos ponerlas en práctica. Una lástima.
Acaso nadie sabe la diferencia de productividad de un trabajador contento con uno desmotivado?

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia