Qué bueno es reirse

La risa es satisfactoria, no hay duda. Y lo bueno que tiene es que produce uno de los contagios más agradables y de mayor bienestar del mundo. Veamos famosos ataques de risa de personas conocidas en distintas situaciones.

¿Estás dispuesto a reirte un buen rato?, entonces estás en la página adecuada porque vamos a hacer un repaso por diversos ataques de risa de personales conocidos en situaciones que, habitualmente, no son propensas para la carcajada.

Qué bueno es reirse, qué bueno es sentirse contagiado por un ataque de risa y que incontrolable es esa situación. Una maravillosa manera de olvidarnos de todos los problemas por un momento y sumergirnos de lleno en una risa que nos inmoviliza, que nos hace torpes pero, al mismo tiempo, felices.

A continuación vamos a ver estos frenéticos ataques entre los cuales, probablemente hayas visto alguno pero que nunca nos cansaremos de verlos repetidos.

Hans Rudolf Merz: el político suizo, miembro del Partido Radical Democrático no pudo contener su risa en el parlamento suizo cuando planteaba un nuevo proyecto sobre importación de productos.

Carlos González Garcés: El diputado no pudo controlar su risa en una rueda de prensa en la que debía hablar del nuevo cuerpo de bomberos.

Parlamento andaluz: Pues lo que les faltaba a los andaluces. Si tenían fama de guasones, este vídeo que dió la vuelta al mundo favoreció el mito. Era imposible llevar a cabo la votación en el Parlamento tras ocho horas de debates.

Juan Luis Cano (Gomaespuma): Uno de los maestros del humor radiofónico de España, cae en la propia red de la risa que tantas veces ha sabido provocar y le incapacita poder seguir leyendo el texto que se propone.

Roger Federer y Rafa Nadal: Una de nuestras favoritas. Ver como dos grandes campeones, rivales en la cancha y que se respetan fuera de ella, se transforman en unos traviesos muchachos que, por culpa de las carcajadas de ambos, se ven por momentos incapacitados de hacer el spot de promoción de un partido benéfico.

Bill Clinton y Boris Yelsin: Probablemente una de las situaciones más conocidas. En la conferencia de prensa de 1995 con estos dos mandatarios, el norteamericano era incapaz de contener su risa junto a su homólogo, quien fue el primer Presidente de la Federación de Rusia.

Quique Flores: El exjugador comparece en rueda de prensa cuando era entrenador del Valencia pero es incapaz de mirar a un par de periositas porque sus staques de risa le impiden llevar con normalidad sus intervenciones. Hasta tal punto que se ve obligado a abandonar la sala.

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