Ducharse o bañarse. ¿Qué es mejor?

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La pregunta surge casi instantáneamente: ¿Qué es mejor, bañarse o ducharse?. Pues depende de lo que se pretenda conseguir. La función básica en ambos casos es la de limpiar la piel, y como costumbre diaria resulta más recomendable la ducha, porque ofrece la ventaja de que arrastra de manera más completa el jabón y las impurezas. Pero cuando se disponga de un poquito de tiempo (una o dos veces por semana), el baño se convierte en una oportunidad fenomenal para una sesión terapéutica especial, siempre y cuando se tengan claras algunas nociones básicas. En primer lugar, conviene evitar tanto el agua excesivamente caliente como demasiado fría, porque las temperaturas extremas pueden dañar los vasos sanguíneos delicados. Lo ideal es conseguir un grado confortablemente cálido que nos dilate excesivamente los poros cutáneos (alrededor de los 35 grados).

La moderación en cuanto al baño y la ducha es fundamental, ya que bañarse o ducharse en exceso no es bueno debido a que se reducen los aceites naturales corporales y la epidermis se reseca una barbaridad. También deben evitarse los jabones muy fuertes, que son los que deterioran la capa de grasa que mantiene la humedad necesaria para la piel. El tiempo máximo permitido para darse un baño es de veinticinco minutos. En cuanto a la ducha, el tiempo recomendado es de diez minutos.


ADITIVOS NATURALES PARA LOS BAÑOS

Pueden combinarse con productos cosméticos especializados. La mayoría de estos aditivos vegetales son cocciones de plantas medicinales, muy fáciles de localizar en las herboristerías. Los más utilizados son:

  • Agujas de pino, adecuadas para el insomnio.
  • Cola de caballo, contra las impurezas.
  • Corteza de encina, que evita la sudoración en manos y pies.
  • Enebro, un estimulante muy efectivo para épocas de exámenes.
  • Flores de heno, indicadas para combatir los dolores musculares y el lumbago.
  • Lavanda, contra el nerviosismo.
  • Sal, beneficios para la curación de cicatrices.

Y, en general, para un baño relajante se recomiendan la salvia, los pétalos de rosa, las flores de tila y las de saúco; mientras que para un baño refrescante, las más indicadas son la hierbabuena, la melisa y, también, la lavanda.

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1 comentario

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_beevo
Esperanza Mancheño31 d octubre d 2014 a las 23:02 (UTC)
Muy buen articulo........ y muy instructivo. Gracias

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