Tras el gen de la obesidad

Esta semana se publica en Nature un interesante trabajo multicéntrico, entre investigadores españoles y de EEUU en el que se identifica un gen, el IROQUOIS 3 o IRX3 como responsable de obesidad

Hace algunos años ya que los científicos van rastreando nuestro genoma en busca de genes relacionados con patologías diversas, algunas son más evidentes que otras dependiendo de los genes implicados, el número sobretodo.

En el caso del colesterol, por poner un ejemplo, pronto se vio que la hipercolesterolemia familiar estaba relacionada con el mal funcionamiento de un solo gen que controla la expresión del receptor de las LDL, proteína que permite, precisamente, la captación de esta lipoproteína plasmática por las células. Si no tenemos suficiente receptor activo se acumulan las LDL y se incrementa el colesterol plasmático, resultando más probable un fallo cardiovascular.

Las investigaciones en este caso, derivaron en el tratamiento farmacológico actual para la hipercolesterolemia con estatinas, como la atorvastatina. En el caso de la diabetes tipo-2 o de la obesidad, aparentemente son varios los genes implicados y por tanto es más difícil su rastreo.

ratones-obesos

Esta semana se publica en Nature un interesante trabajo multicéntrico, entre investigadores españoles y de EEUU en el que se identifica un gen, el IROQUOIS 3 o IRX3 como responsable de obesidad. Los ratones que tienen este gen “bloqueado” apenas incrementan su masa corporal cuando se les da una dieta alta en grasa, frente a un incremento del 63% de los ratones control.

El gen IRX3 codifica un factor de transcripción, es decir una proteína que se une a distintas regiones del DNA y regula otros genes. Es por tanto imprescindible conocer el nivel de actividad de este factor para identificar posibles dianas farmacológicas específicas que permitan luchar contra la obesidad pero sin efectos secundarios.

La obesidad se asocia con patologías como la diabetes tipo-2, un índice de masa corporal (IMC) por encima de 30 indica que una persona es obesa, el IMC es simplemente la altura de la persona (m) dividido por el peso (Kg) al cuadrado, si resulta ya mayor de 25 indica sobrepeso y desde luego sería aconsejable en estos casos llevar una dieta más adecuada, además de incrementar el ejercicio físico. En cualquier caso, nuestra masa corporal es resultado simplemente de un balance entre la ingesta y el gasto, pero algunos lo llevan mejor que otros, cosa de genes.

El sonar de muchos científicos y, naturalmente el de los laboratorios farmacéuticos, ya está rastreando la señal del IRX3.

Denunciar contenido

2 comentarios

Deja tu comentario
chica7
Lucia Martinez13 d marzo d 2014 a las 12:20 (UTC)
Muy interesante Juan Antonio. Está bien acercar la ciencia a este portal ;)
allfons.ru-2198
Verónica Oliva13 d marzo d 2014 a las 11:30 (UTC)
interesante!

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia