VOX, I Congreso Extraordinario

  • 09/03/2014
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O porqué de nada servirán las zancadillas del sistema a VOX

Todos aquellos que hemos tenido la suerte de asistir al I Congreso Extraordinario de VOX hemos vuelto a nuestros hogares, con un convencimiento: estamos, ni más ni menos, comenzando a hacer historia.

La transcendencia de los claros mensajes de D. José Luis González Quirós, la sencillez y calidez de la intervención de Don José Antonio Ortega Lara, la trascendencia del buen discurso del Presidente Don Alejo Vidal-Quadras, pero sobre todo, en mi opinión, de la memorable intervención de Don Santiago Abascal, es inversamente proporcional al reflejo que dicho Congreso ha tenido en los medios de comunicación. Y es natural: la casta parasitaria que vive de la partitocracia en que ha devenido el sistema sustentado en la actual Constitución, tiene motivos más que suficientes para estar muy preocupada.

Porque todos los partidos que se han acomodado, a costa del bienestar de los ciudadanos, a éste sistema, han renunciado, por completo, como dijo en su entrañable, pero no por ello menos profunda presentación el ex-ministro Don Carlos Bustelo, a dar la batalla a la izquierda en el terreno de las ideas.

El Catedrático de economía Don Mikel Buesa, diseccionó, asimismo, de manera magistral, los defectos y señaló los vicios de un sistema electoral que requiere una profunda reforma. También en éste tema es clara la postura de VOX. Representación directa y listas abiertas. Que los electos respondan diréctamente antes los elegidos, y no ante los jefes del partido. Para aquellos que hemos vivido en el Reino Unido, siquiera sea por una temporada, nos ilusiona pensar en la posibilidad de que una democracia de segunda generación, una democracia auténtica, llegue a nuestra querida España.

No contentos con ésto, apuntan, ya de forma clara, y diferenciándose así claramente del resto de partidos de nuevo cuño, al fracaso y necesaria supresión del Estado de las Autonomías, que no solamente no ha conseguido integrar a las fuerzas nacionalistas, sino que, en una disparatada subasta de despropósitos, pujan cada vez más aceleradamente por empujar a un precipicio nuestro futuro compartido.

Así, si descontamos opciones fundamentalistas o marginales, VOX, sin caer en populismos o demagogias, es la única opción política que apuesta por confiar en los ciudadanos y en la sociedad civil como fórmula para salir de la depresión económica, y por una imprescindible reducción del peso relativo que en la composición de nuestro PIB tiene nuestro sector público. Por vez primera, en el centro derecha una fuerza se atreve, en este agobiante entorno de socialismo oficial y obligatorio, a abanderar, en el terreno económico, la bandera de un liberalismo, a defender sin complejos, pero también sin ataduras dogmáticas, el reconocimiento del derecho a la vida y los derechos del no nacido como fundamentales, y se atreven, sin complejos, a situarlos por encima de una supuesta "libertad" que repugna a la conciencia. No olvida VOX ya en su manifiesto fundacional incluir la imprescindible defensa de la independencia del poder judicial.

En cuanto al funcionamiento interno, la fuerza liberal conservadora está dando ejemplo difícilmente superable. Su comité provisional ha pasado una primera reválida apenas dos meses después de la fundación del partido. Se convocará una nueva elección en Octubre, y éste primer comité tendrá un mandato de solamente un año. Impecable. Se ha hecho obligatorio en VOX el empleo de las elecciones primarias para todos los cargos y para la confección de todas las listas que les representarán en cada convocatoria electoral, dando así cumplimiento al mandato(en este aspecto acertado pero nunca cumplido) del artículo 6 de la Constitución Española, que obliga al funcionamiento interno democrático de los partidos políticos.

Cuando en 2011, la sociedad española apoyó de forma mayoritaria al Partido Popular dirigido por Mariano Rajoy,  estoy convencido de que el pueblo apostó por ellos confiando en una enérgica acción de gobierno que se enfrentara, sin miedo, a la calamitosa herencia recibida de los manifiestamente mejorables gabinetes presididos por Rodríguez Zapatero. No ha sido así. En lugar de como el preciso y enérgico cirujano que España necesitaba, Mariano Rajoy ha ejercido como un tímido y acomplejado curandero, que no se ha atrevido a afrontar ni una sola de las reformas de tipo político y económico que eran necesarias. Aún se ha atrevido hoy mismo el diputado popular Esteban González Pons a tratar de utilizar el miedo, a tratar de apelar al voto "útil" y a hablar de "experimentos" cuando indiréctamente se ha referido a nuestra fuerza. Nunca un voto fué tan inútil para la causa de la renovación de la democracia y la libertad económica, como el de aquellos que en su momento confiaron en el Partido Popular.

No se dejen engañar. Los que hemos tenido el privilegio de estar en Madrid éste sábado en el I Congreso Extraordinario de VOX, sabemos que ofrecemos algo único a los españoles. Algo novedoso e ilusionante que mejora, muy significativamente, la oferta electoral que hasta ahora han tenido que soportar los españoles: la introducción, por fin, en España, de una auténtica democracia de alta calidad. Disfruten, vean los discursos en youtube, y no dejen de dar a VOX una oportunidad.

 

https://www.youtube.com/watch?v=5D7eum4P4aw

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3 comentarios

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José Albino López Cuesta9 d marzo d 2014 a las 19:01 (UTC)
Muy bien Santiago. Absolutamente de acuerdo.
Mia-2
PALOMA GONZÁLEZ LOCHÉ9 d marzo d 2014 a las 18:56 (UTC)
Exactamente así, Santiago. Felicidades.
José Albino López Cuesta jalocu@gmx.es9 d marzo d 2014 a las 18:42 (UTC)
Muy bien Santiago.
Absolutamente de acuerdo.

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