Todo o Nada

Reflexión sobre la felicidad en los tiempos actuales

Muchos acontecimientos como la muerte de un empresario millonario, o de un actor de Hollywood de éxito y renombre, o de una bella modelo llena de gracia y simpatía, abre a la reflexión sobre la actualidad, que es lo que queremos, donde estamos y hacia dónde vamos.En el acervo de la mayoría, se podría pensar que se trataban de personas exitosas, con talento, provistos de reconocimientos sociales y económicos, incluso con aparente cobertura de afectos, más entonces, ¿qué es lo que provoca que todos estos seres, privilegiados desde la novela social, sorprendan con muertes prematuras, víctimas de excesos y padecimientos?…Tal vez, y más allá de intentar esbozar teorías psicológicas sobre cada uno en particular, careciendo para ello, de datos singulares, imponiéndose incluso el pudor de lo éticamente permitido, se deduciría que el éxito, el dinero, la fama, o el reconocimiento, no son suficientes para que se logre un grado de equilibrio interesante, que abroche a la vida.Se podría sospechar que los tiempos actuales, signados por la búsqueda de resultados inmediatos, la dificultad en soportar frustraciones, la labilidad de los vínculos, la supremacía de la imagen, la insatisfacción y el querer más, la infinita gama de posibilidades sobre cualquier cuestión y paradojicamente la gran cantidad de caminos cerrados, el valor relativo de la vida, la ambigüedad de las comunicaciones y la incomunicación, podría estar generando una sociedad con personas frágiles e inseguras con las conductas consecuentes.Si bien, mucho de lo mencionado, responde a lo característico de la época, y en definitiva a lo que signa nuestra sociedad, y el efecto sobre las personas, por lo tanto no alcanza las decisiones individuales, pero cuanto menos la vuelta a los orígenes, a los afectos sinceros y perdurables, replantear y restaurar valores, promover proyectos posibles y la aceptación de lo que no se puede, la recuperación de la palabra como código de confianza, en resumen el encuentro genuino del hombre consigo y con los otros, tal vez puedan amortiguar el malestar reinante…. Aunque, solo tal vez.

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