Autop… ¿Autopistas? No. Autopsias.

Sabio proverbio aquel del abuelo de Convenio: Hijo mío: los consejos en efectivo.

Autop.. ¿Autopistas?. No. Autopsias.

Las autopistas de peaje se nos van al garete; pero  tranquilos que pagan los bancos. Y pagan los bancos, de momento, porque nadie  puede obligarnos a utilizarlas. No es como la luz, cuyo consumo obligado se traduce en que tarde o temprano, directa o indirectamente la pagaremos los mismos de siempre. Después vendrá el eterno rescate, traducido en más ayudas a la banca, subidas de impuestos, recortes, copagos, comisiones y mantenimientos de cuenta, para paliar los cientos, o miles de empleos destruidos. Las cabinas nos servirán para jugar a las casitas o a los vaqueros  en Fort Apache.  Las barreras  volverán a bajarse cuando San Juan haga lo mismo con su dedo, que viene siendo más o menos cuando los afectados por las preferentes recuperen su dinero. No importan los miles de kilómetros de tickets que no escupirán las máquinas expendedoras y ya no venderán las imprentas ni las papeleras. Tampoco las pérdidas en empleo y millones de euros de las fábricas de neumáticos, las gasolineras, fábricas de coches, cafeterías, los panaderos, charcuteros, sandwichs de pan de molde, los donuts y refrescos para el camino. Los talleres mecánicos las ITV y los seguros, los kilowatios no consumidos, las toneladas de  pintura y asfalto. Las furgonetas de mantenimientos, los conos de plástico y los operarios. Nada importa. Que se jodan; si no son rentables que las cierren, que ya pagará el Maestro Armero.

Creo que no nos enteramos o no nos enteramos. Estamos siendo víctimas todos sin excepción de una devoradora de posibilidades humanas, llamada Deuda. Parece, pero solo parece, que porque unos pocos ganan mucho y otros muchos pierden todo, los que ganan mueven los hilos del singobierno. Pues no, amigos no. En el caos, cualquiera puede ganar hoy y perderlo todo dentro de un rato. En esta loca carrera por salvar el culo propio y que le den al ajeno, nadie gana y todos perdemos. ¿De qué le sirve a un país rico, rodearse de pobres y sumisos, que no pueden fabricar. ni comprar, y mucho menos pagar, si con las políticas actuales sólo aumenta la Deuda, y lo que se verán obligados a condonar?

Los precios altos no son malos, la Deuda tampoco y mucho menos el Bienestar. Lo verdaderamente malo es no tener con qué pagarlos.

Porque..¡qué curioso!, con dinero para pagar los peajes, la luz, los coches oficiales, llenar el depósito y las dietas, las empresas tienen más ingresos, necesitan menos ayudas, subvenciones y ERE’s, pueden crear empleo e  invertir sin tener que endeudarse. La banca cobra y gana lo suyo, pierde los activos tóxicos, puede abrir el grifo y bajar las comisiones, los preferentistas recuperan su dinero y los desahuciados sus casas. Los caseros cobran y los inquilinos pagan. El Estado con más ingresos por impuestos, sin subirlos, y más cuotas a la Seguridad Social, tiene más liquidez. Ya no necesita privatizar ni liquidar activos a precio de saldo. Con el salario íntegro, y las pagas, el consumo de los funcionarios aumenta, no se reduce. Y los ingresos de las empresas, lo salarios de los trabajadores…y otra vez los del Estado vuelven a aumentar. La corrupción muere por inanición necesaria y forzosa.

En resumidas cuentas, aunque solo sea por puro egoísmo, todos querremos el bien ajeno, y que el vecino gane mucho, porque cuanto más gane… mejor para él, y mejor para todos.

Claro, que esta situación tan color de rosa, puede parecer un cuento de hadas, una utopía, porque ¿de dónde vamos a sacar el dinero?

Por increíble que parezca, el dinero saldrá de esos billones de euros que se nos fueron y se nos van a todos por las alcantarillas. No de un nuevo gasto, sino de lo que ya hemos gastado y perdido. Cuando esos gastos que dábamos por perdidos se inyectan, (no se diseccionan) a los sectores y colectivos que habitualmente no tienen ingresos, como los enfermos, investigadores, y damnificados por catástrofes naturales y económicas (empresas en concurso de acreedores, clubs de fútbol, etc), además de producirse una enorme reactivación (resurrección) económica, se crea empleo, se generan ingresos no impositivos… y se para la deuda, al tiempo que se crea un fondo de hasta el 5% del PIB o más. Unos 55.000 millones de euros/año que como nadie nos los prestó, no tenemos que devolver, y nos servirán para rescatar lo que haga falta,(Autopistas de peaje, déficit de tarifa, concursos de acreedores, etc) a coste cero.

Esta maravilla de la economía moderna, que cambia lo depósitos de cadáveres, por paritorios de niños gorditos que pesan poco, se llama Convenio de Reactivación Acelerada, Convenio R.A.

 

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2 comentarios

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Lopez Amaro José Alberto3 d febrero d 2014 a las 23:27 (UTC)
Gracias Valentín, siendo como eres uno de los más punteros del sitio, si no el que más, la verdad que tus visitas, son el mejor ánimo. Por poco cabezón y terco no será.:)
Suiza
Valentín MS3 d febrero d 2014 a las 10:56 (UTC)
Ánimo, José Alberto, sigue haciendo pedagogía, hasta que te hagamos caso.

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