Antonio Rodríguez, Toñejo. Una muestra de entereza y superación

Nació en la isla de Santa Isabel de Fernando Poo -ex colonia española frente a Guinea-. A los dieciséis años, empezó su carrera deportiva hasta que un desafortunado accidente le retiró de las motos, solo temporalmente.

Antonio Rodríguez, Toñejo, a pesar de estar en silla de ruedas, en 1992 se decide a correr en moto de agua, en la cual va a dar unos resultados excelentes. En esta entrevista hacemos un pequeño recorrido por la vida tan intensa de este corredor.

Antonio Rodríguez, Toñejo

¿Cómo surgió su interés por las motos?

Un día, mi hermano mayor me dejo probar su ciclomotor y esa noche no pude  dormir de la emoción, sencillamente, ¡me fascinó!. Después de un tiempo me pude comprar una propia pero sin el consentimiento de mi madre a la que nunca le gustaron.

 ¿Sobre que superficie disfruta o ha disfrutado más de la sensación de velocidad?

En cada modalidad se tienen sensaciones únicas. No es lo mismo ir a 300 km/h en un circuito, que a 180 km/h en un camino de tierra, que ir a 80 nudos en una moto de agua de gran premio. En todas ellas se disfruta pero en entornos diferentes. Quizás la sensación de velocidad en el agua sea la más impresionante de cuantas he podido vivir.

Indiscutiblemente, a nivel deportivo ha alcanzado cotas altísimas. ¿Se ha cuestionado, en alguna ocasión, si el accidente que tuvo en mayo de 1990  con la consecuencia que tuvo para usted, ha podido servirle de mayor estímulo a nivel deportivo que si no hubiese ocurrido?

.Al momento de sufrir el accidente, supe que mi lesión era muy grave y mi columna estaba rota, pero al mes de estar en el hospital en mi mente rondaba la idea de seguir compitiendo esta vez en moto de agua. Quería luchar por continuar en activo, pero jamás imagine que llegaría tan lejos. Ganar el primer Campeonato de España en moto de agua fue algo increíble y que me hizo muy feliz, haciéndome sentir como uno más, no mejor por haber ganado a gente que no tenia ninguna discapacidad, ya que no he creído nunca que fuese mejor, pero si un piloto más. Ganar un Campeonato de España estando bien hace ilusión, pero hacerlo estando en la silla y después del accidente, fue algo mágico.

Dicen que “cuando uno se cae tiene que levantarse” es obvio que usted lo ha hecho, pero ¿en qué o quién se ha apoyado?, o ¿de dónde sacaba las fuerzas para seguir corriendo?

La verdad, pienso que he tenido mucha suerte, ya que nunca he tenido que sacar fuerzas de ningún tipo, ni me he tenido que apoyar en nadie. En este sentido he sido muy independiente. De verdad, creo que soy un elegido, con mucha suerte, ya que no me ha costado nada.Llevando un mes en el hospital, me plantee competir en motos de agua y aunque algunas personas pensaron que estaba loco, muchos me apoyaron para intentarlo.En lo que se refiere a mis éxitos deportivos, si que tengo mucho que agradecer a todas esas personas que han confiado en mi y me han dado todo su apoyo incondicional. Siempre he dicho que mi vida deportiva es un inmenso puzzle en el que yo tengo una pieza y todas las demás son las personas que con su apoyo y cariño me han ayudado incondicionalmente. A todos ellos, gracias.

¿Cuál ha sido el comportamiento de instituciones y empresas con usted? ¿Ha habido una actitud distinta de ellas antes y después de su accidente?

Claro que la hay, antes, te pueden ayudar o no. En una silla de ruedas lo primero que les transmites es pena y no se dan cuenta que puedes ser uno más y conseguir objetivos.

Dado su trayectoria profesional es obvio que le gustan los deportes de riesgo. ¿Qué significan éstos para usted?

Creo que es muy importante hacer algún tipo de deporte, sea cual sea. A mí me han gustado siempre los de motor y han formado parte de mi vida. Mis amigos dicen que en vez de sangre tengo gasolina en las venas y en cierto sentido tienen razón.

Después del accidente usted siguió compitiendo. Si un chico que quiere empezar a competir le pidiera consejo ¿le animaría a que lo hiciera, o le diría que se lo pensara dos veces?

Le animaría sin duda alguna. Competir en un recinto preparado para ello es mucho más seguro que ir por la calle circulando. En un circuito o pista todo está bajo control de profesionales y la calle es como la jungla.

En lo que a motos se refiere, ha tocado todas las modalidades ¿Con cual se quedaría?

Si un día, tuviese la oportunidad de estar bien, me volvería a subir en una moto de cross y entrenaría en un circuito.

¿Ha pensado también competir en coches?

Llevo tres años compitiendo en diferentes pruebas del Campeonato de España de raids y sigo disfrutando como el primer día. 

Denunciar contenido

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia