Un silencio que ahoga

  • 17/12/2013
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munch_grito_b   El grito más desgarrador es el que no se oye. Es un grito tan incandescente que te hiela la carne. La sonrisa mutilada, la mirada errante, el corazón desamparado.  

    Munch, marcado por una infancia dura, vivió en una esfera difusa entre la cordura y la paranoia. La rigidez de su padre le hizo sufrir una incomprensión que se grabó a fuego en sus entrañas.  

      La incomprensión, la falta de cariño, el desasosiego, la búsqueda inútil y desesperada. Se convierten en carcoma que van alterando el ritmo cardiaco. Al principio, de manera sutil. Más tarde, el corazón se ha cercenado tanto que ya apenas retumba.  

      "Quitarse la vida es de cobardes". Malditas frases hechas!!! Malditas frases que generalizan y hacen universal algo tan críptico. Un corazón de ritmo tierno ha dejado de latir definitivamente, ha dejado de suspirar en el vacío. Y nadie podrá tildar de cobarde a un alma excepcional, distinguida, a la que no supieron comprender en vida.  

    Su grito silencioso deja tras de sí un halo de cordura mayor del que hubiese imaginado. Ahora que su corazón ha desconectado el latido, retumba con rabia, ensordece a todos y se aleja con una sonrisa quebrada.  

    Vayas donde vayas, ya has vencido. A tu manera, pero has vencido. Donde estabas tú, quedará silencio, y tras el silencio, un grito eterno.   

Esto es tuyo, Andrea.

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2 comentarios

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papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat28 d diciembre d 2014 a las 12:55 (UTC)
Te deseo toda la felicidad para el 2015.
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat21 d octubre d 2014 a las 16:01 (UTC)
Excelente y original.

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