¿Tiene sentido el crecimiento económico “ad eternum”?

Los recursos no son ilimitados. El capitalismo, con su necesidad de crecer continuamente, se encuentra en una situación en la que compromete la supervivencia del Planeta.

  • ¿Qué es el crecimiento económico? ¿Qué es el PIB?

 El crecimiento económico es el cambio cuantitativo o expansión de la economía de un país, en un determinado período de tiempo. Es decir, es el ritmo al que se incrementa o se reduce la producción de bienes y servicios de una economía. Se mide a través del aumento o disminución porcentual del PIB en un año.

 El PIB es un indicador económico que refleja la producción total de bienes y servicios asociada a un país durante un determinado periodo de tiempo [1]. A modo de indicador del nivel de vida de la población se emplea el PIB per capita, es decir, el PIB dividido por su número de habitantes. Se dice que el crecimiento económico fomenta la cohesión social, propicia el mantenimiento de los servicios públicos, y permite mantener tanto el desempleo como la desigualdad controladas.

 No obstante, si bien es verdad que puede tener en parte dichos efectos, el crecimiento también provoca agresiones medioambientales en muchos casos irreversibles; está destinado a producir el agotamiento de los recursos escasos del planeta y, en última instancia, el crecimiento es el causante del asentamiento de un modo de vida que invita a pensar que seremos más felices cuantas más horas trabajemos, más dinero ganemos y, sobre todo, más bienes consumamos

 

  • ¿En qué se sustenta el crecimiento dentro del modelo económico capitalista?

 Imaginad a una persona pedaleando en una bicicleta. El ciclista somos nosotros, los consumidores. La bicicleta es el modelo económico; el avance es el crecimiento. Si el ciclista deja de pedalear, el modelo se cae.

 Para evitarlo, el crecimiento debe sustentarse fundamentalmente en tres (3) pilares:

 a)      La publicidad o marketing. Este mecanismo incentiva el consumo, favorece la identificación con un grupo social determinado, y en última instancia, otorga estatus.

 b)      El crédito. El crédito permite conservar el nivel de consumo aún en ausencia de recursos para mantenerlo, en perjuicio de los recursos futuros. Se potencia con el agotamiento del modelo de crecimiento implantado tras la II Guerra Mundial, en la década de los 80. Permite aumentar el disponible de los ciudadanos para consumir. En los 90 se potencia el dinero de plástico o tarjeta. En los 2000, los préstamos hipotecarios[2].

 c)      Obsolescencia programada. Permite que, tras cierto tiempo, el consumidor deba adquirir un nuevo producto. Permite seguir “pedaleando”, al mismo tiempo que aumenta el despilfarro.                                                                                                           

 La sociedad en este modelo ha caído en la hybris griega: en la “desmesura”, en el hecho de desear más y más, incansablemente. En el que la felicidad depende del tener, y no del ser. Somos incapaces de ponernos límites, y en palabras de Zygmunt Bauman, sociólogo y filósofo polaco, “una sociedad de consumo sólo puede ser una sociedad de exceso y prodigalidad y, por ende, de redundancia y despilfarro”. También afirmó que “en este nuevo modelo, las clases que concentran las riquezas pasan a ser objetos de adoración, y los nuevos pobres son aquellos incapaces de acceder al consumo y a la novedad del sistema capitalista”.

 Si somos incapaces de ver, como sociedad, que existen límites objetivos, y que las teorías del crecimiento económico clásico y del propio capitalismo aparentemente asumen que los recursos son ilimitados, estamos condenados a sufrir las consecuencias en el futuro, tarde o temprano. Los límites ya no pondremos establecerlos nosotros, nos los impondrá el Planeta. Si recordamos a ese ciclista, podemos decir que está pedaleando firmemente con dirección a un imponente muro.

 

  • ¿Qué es la huella ecológica, o déficit ecológico[3]?

 La huella ecológica ha emergido como la principal medida mundial de la demanda de la humanidad sobre la naturaleza. Mide cuánta área de la tierra y del agua requiere una población humana para producir el recurso que consume y absorber sus desechos usando la tecnología prevaleciente. Es decir, supone la comparación de la rapidez a la que consumimos recursos y generamos desperdicios, con la velocidad a la que la naturaleza absorbe dichos desperdicios y genera nuevos recursos.

 ¿Cuál es la situación actual? Desde hace el fin de la década 1970 nos encontramos con un déficit ecológico. La demanda anual excede a los recursos que puede regenerar la tierra cada año. La naturaleza tarda un año y cinco meses en regenerar lo que utilizamos en un año. Según los cálculos de Global Footprint Network, nuestra demanda de recursos renovables y servicios ecológicos es actualmente equivalente a un poco más de 1.5 Tierras.

 Los panoramas moderados de la ONU sugieren que si las tendencias actuales de la población y del consumo continúan, a mediados de la próxima década necesitemos el equivalente de dos tierras para mantenernos. El resultado es el colapso de las industrias pesqueras, disminución de la cubierta forestal, agotamiento de los sistemas de agua fresca, la acumulación de contaminación y de gases de efecto invernadero, algo que potencia el cambio climático. Éstos son apenas algunos de los efectos más notables del déficit ecológico. Así mismo, obviamente contribuirá a los conflictos y guerras sobre los recursos, las migraciones masivas, el hambre, la enfermedad y otras tragedias humanas.

 El 20 de agosto de 2013 (estimación) fue el Día del Exceso de la Tierra, fecha en que la humanidad ha agotado el presupuesto de la naturaleza para este año. Hasta final de año mantendremos nuestro déficit ecológico recurriendo a las reservas de recursos locales, y acumulando más dióxido de carbono en la atmósfera. A título ilustrativo, en interesante analizar lo siguiente.

 

  • ¿Cuántos países serían necesarios para soportar el déficit ecológico de dicho país?

 A día de hoy, y a modo de ejemplo, podemos observar que, si descendemos a nivel nacional, vemos que el déficit ecológico depende del Estado analizado. Así, observamos que para sostener a China a día de hoy, según estimaciones del Global Footprint Network, harían falta 2.5 Chinas, y que harían falta más de 7 Japón para sostenerse a sí misma. En el caso de Europa, cabe destacar las 3,5 UK y las 4 Italias necesarias.

 

Obviamente, el sentido común dice que este nivel de déficit no podrá sostenerse por mucho tiempo. En este caso sí que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades, puesto que a diferencia del sistema financiero, los recursos no pueden “imprimirse”; al menos no aún.

 

  • Caso del CO2.

 El CO2 es uno de los problemas más destacables, por su influencia en el desarrollo del calentamiento global (57% del total en 2004, según un estudio de 2007 del Intergovernmental panel on climate change[4]), y por ende, del cambio climático. La Tierra puede absorber una determinada cantidad de estos gases. Si se sobrepasa dicho límite, los gases se acumulan en la atmósfera y se propicia el calentamiento del Planeta. Desde hace mucho tiempo nos encontramos con una emisión superior a la que la Tierra puede procesar. El acuerdo internacional de no sobrepasar los 2º centígrados de aumento de la temperatura del Planeta, queda lejos de ser posible. La propia Agencia Internacional de la Energía afirma en su informe “World Energy Outlook 2013” lo siguiente:

 En nuestro escenario central, que tiene en cuenta el efecto de las medidas ya anunciadas por los gobiernos para mejorar la eficiencia energética, apoyar las energías renovables, reducir las subvenciones a los combustibles fósiles y, en ciertos casos, fijar un precio a las emisiones de CO2, las emisiones de CO2 relacionadas con la energía subirán con todo cerca de un 20% hasta 2035. Esto encaminará al mundo por una senda que supondrá una elevación de la temperatura media a largo plazo de 3,6 °C, es decir, muy por encima del objetivo de 2 °C acordado internacionalmente[5].

 También para Kevin Anderson (director adjunto del Centro Tyndall de Investigación del Cambio Climático Británico) y Alice Bows (experta en mitigación del clima en dicho Centro) el objetivo internacional de no superar el nivel de +2 grados es harto complicado, por no decir imposible. Este Centro afirma que en 2013 se alcanzará un nuevo récord de emisiones de dióxido de Carbono procedentes de la quema de combustibles fósiles. Éste nivel será de 36 miles de millones de toneladas (36 billion tonnes)[6].

 

  • Dependencia Energética de combustibles fósiles.

 Actualmente el 80% de la energía que se inserta en nuestro sistema proviene de recursos fósiles (40% petróleo, 25% gas y 15% carbón aproximadamente)[7]. Esto muestra una gran dependencia de nuestra civilización a recursos que tienen una “vida” limitada. En 2005 ya se alcanzó el pico de producción de petróleo[8] convencional. En el mejor de los casos, afirma la Agencia Internacional de la Energía, la producción se mantendrá plana: siempre y cuando se hagan nuevos grandes descubrimientos. Se estima que la demanda mundial de petróleo crecerá hasta los 101 millones de barriles diarios en 2035[9], frente a los 90,26 millones de barriles diarios que se estiman para 2013, según la Administración de Información de Energía de Estados Unidos, o EIA por sus siglas en inglés[10].

 Dicho esto, la propia Agencia Internacional de la Energía afirma que para 2020 se necesitarán aproximadamente cuatro (4) nuevas Arabias Sauditas, o lo que es lo mismo, unos 40 millones de barriles diarios de petróleo más para atender la creciente demanda, teniendo en cuenta el descenso de la capacidad de producción de un 7% anual de los actuales pozos de petróleo. A principios de los años 2020, China estará a punto de convertirse en el mayor importador de petróleo y la India pasará a ser el mayor importador de carbón[11].

 

  • ¿La población es un problema?

 La esperanza de vida cada vez en mayor. La demanda de alimentos, de recursos energéticos y naturales obviamente aumenta con cada ser humano en el Planeta. Cada vez hay más países con un mayor nivel de desarrollo, además de buscar el crecimiento. China y Brasil son grandes ejemplos.

 La población mundial supera actualmente los 7.200 millones de personas. Hemos pasado en 200 años (1800) desde una población de aproximadamente 1000 millones de personas a los más de 7200 millones[12]. Las estimaciones de la ONU[13] pronostican que en 2050 el Planeta estará poblado por unos 9.600 millones de personas.

 Está claro que todas estas personas deberán cubrir sus necesidades básicas. No sé si podremos asegurar que estas generaciones tengan las mismas comodidades que tenemos nosotros en la actualidad (la sociedad occidental, claro).

 A título ilustrativo, merece la pena destacar lo siguiente: la población China cada vez tiene más recursos y, por tanto, mayor capacidad de consumo. La tasa de vehículos por persona en este país es de 20 por cada 1000 habitantes en la actualidad. Pero esta tasa está aumentando. En Europa existen 650 y en USA 700 vehículos por cada 1000 habitantes. Si China continúa con su crecimiento y desarrollo y alcanzara la tasa americana, la producción global anual de petróleo la absorbería totalmente para sí[14]. Y es que hay estimaciones de que si todo el mundo viviera como lo hace un estadounidense, necesitaríamos a día de hoy unos 6 Planetas.

 

  • Conclusión.

 Obviamente, los recursos no son ilimitados. El capitalismo, con su necesidad de crecer continuamente (algo que el propio Adam Smith concebía imposible debido a las crisis periódicas), se encuentra en una situación en la que compromete la supervivencia del Planeta.  Debe buscar mecanismos para adaptarse si quiere sobrevivir como modelo. Debemos buscarlas para sobrevivir como especie.

 Nuestras necesidades básicas nunca cesarán. La población ha crecido exponencialmente en los últimos 2 siglos, y todo apunta a que lo seguirá haciendo. La medicina, los hábitos saludables y los avances tecnológicos hacen aumentar la esperanza de vida. Para bien o para mal, cada vez morimos más viejos. Con todo, cada vez demandamos más recursos al Planeta, por la población creciente, como de manera individual.

 Los recursos fósiles no renovables se acabarán. Si no aplicamos las alternativas renovables cuanto antes tendremos un gran problema. Dependemos demasiado de éstos como para no tomárselo en serio.

 Estamos emitiendo demasiados gases de efecto invernadero a la atmósfera, y no lograremos alcanzar el objetivo máximo que como comunidad internacional nos habíamos impuesto. No lograremos no sobrepasar los 2º Centígrados de calentamiento del Planeta. Ya este nivel creaba notables problemas. Las previsiones son ahora de alcanzar los +3,6º en 2035. Posibles problemas son las sequías, y por tanto, los problemas de agua; los conflictos por los recursos naturales; catástrofes climáticas; la subida del nivel del mar, consecuencia de la pérdida de las placas de hielo en los Polos. Incluso las corrientes oceánicas podrán verse afectadas.

 Debemos tomar conciencia y asumir que generamos demasiados desperdicios. Los minerales tampoco son ilimitados. No podemos ir a ciegas y confiar en que la tecnología nos salvará cuando llegue el peor momento.

Con todo, vemos que el crecimiento ad eternum no tiene sentido en un Planeta de recursos limitados. Debemos construir un sistema que permita a la humanidad vivir en él sin destruirlo, algo que propugna la teoría del decrecimiento y sus defensores. El crecimiento se basa en crédito, en algo que fabricamos nosotros mismos. El déficit ecológico muestra que en este caso sí vivimos por encima de nuestras posibilidades, y que si no actuamos a tiempo, no tendremos Planeta en el que desarrollarnos como especie. Nos recuerda que los seres humanos somos simples seres vivos, aunque algo complejos. Podemos influir en lo que ocurre en el Planeta, pero las consecuencias de algunos cambios que provocamos pueden ser nuestra condena. Debemos pensar en el largo plazo, dejar de lado el pensamiento individual y tener en cuenta el colectivo.

 

[1] Website Banco Mundial

[2] Documental Decrecimiento. Entrevista de Santiago Niño Becerra. Minuto 0:00-1:00.

[3] http://www.footprintnetwork.org

[4] http://www.ipcc.ch. Fuente de http://www.epa.gov/climatechange/ghgemissions/global.html.

[5] World Energy Outlook 2013. International Energy Agency. Página 2. Párrafo 2º del I

[6] According to new figures from the Global Carbon Project, co-led by researchers from the Tyndall Centre at the University of East Anglia (UEA).

[7] Documental Decrecimiento. Mariano Marzo. Minuto 0:00-0:42.

[8] International Energy Agency. World Energy Outlook. Asesor en materia energética de los países de la OCDE.

[9] World Energy Outlook 2013. International Energy Agency. Página 4.

[10] The Wall Street Journal. David Bird. 8/19/2013.

[11] WEO Special Report: Southeast Asia Energy Outlook, octubre de 2013.

[12] Population Matters.

[13] World Population Prospects, the 2012 Revision.

[14] Documental Decrecimiento. Mariano Marzo. Minuto 13:00-13:30.

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