Ni blanco, ni negro. La publicidad masiva: una cuestión de grises

¿Quiéres que todos conozcan tu empresa? ¿Qué tener en cuenta a la hora de publicitar en un medio tradicional o en la web? Las respuestas en este artículo.

La publicidad no es un fenómeno nuevo. En las últimas décadas del siglo XIX algunos editores de prensa comenzaron a pensar en un periódico que pudiera subsistir gracias a los anuncios que los comerciantes pagaran en sus páginas. Se trata de un suceso que ha ido evolucionando a la par de los acontecimientos históricos y económicos. Entonces, ¿cómo es la publicidad en la actualidad? A continuación uno vídeo para desasnarnos:

 

 

No obstante, caeríamos en un error si pensáramos que nada queda de la publicidad primitiva de hace más de un siglo. Quizás su mayor herencia sea el carácter masivo que ha investido todo su desarrollo. Analizaremos el fenómeno, observando sus pro y sus contras.

A la hora de mencionar sus ventajas, la lista parece interminable. La publicidad nos seduce con la llegada que promete al público, la eficacia para valorizar la marca de una organización, el rápido efecto que se produce en el aumento de las ventas y la facilidad de su distribución. Todo esto, sin dejar de mencionar que es la empresa quien detenta el poder de controlar aquello que se dice sobre sí misma, sin que los medios puedan alterar de ninguna forma el mensaje que quiere comunicar.

No obstante, no todo es color de rosa. Hay algunos aspectos a considerar a la hora de invertir en publicidad. En primer lugar, si bien a largo plazo los costos no son cuantiosos, a la hora de empezar a utilizarla puede representar un gasto significativo. Además, es menos eficaz para los productos en fase de maduración o declinación que para aquellos nuevos. De la misma manera, resulta mucho más eficaz para crear fidelidad en los clientes actuales que para llegar a los desconocidos.

Por último, se debe tener en cuenta que el mensaje debe ser breve, conciso, estar transmitido en pastillas de información, todo esto para evitar saturar al público. En este sentido, toda publicidad es una narración, una historia que debe apuntar, no al qué (el producto), sino al cómo (la experiencia del cliente cuando acceda a la publicidad).

Aunque existan algunos aspectos negativos, la idea no es quedarnos en ellos, sino tenerlos presente para hacerles frente. Con más razón, teniendo en cuenta las innumerables posibilidades que nos ofrece la web. No es casual, por ejemplo, que el 79% de las empresas a nivel mundial opten por estar en las redes sociales, tal como lo señala la revista Fortune.

Sin dudas, la publicidad es un fenómeno que, si bien no nació ayer, todavía está en pleno desarrollo. El destino de su evolución no se conoce pero sí debemos saber que avanza a paso firme y llegó para quedarse. Algunos, incluso, sostienen que dejará de ser masiva para transformarse en increíblemente personal. ¿Estás de acuerdo? ¿Cuál crees que será su próximo paso?

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2 comentarios

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Perfil3
Luciana Estela Contrera 11 d diciembre d 2013 a las 11:26 (UTC)
Gracias Gustavo! Coincido en que el sentimiento que caracteriza a este tiempo es el de la incertidumbre, aunque no sólo en la publicidad. Quizás por eso se siente tanta adrenalina en el aire. Un saludo!
Gustavo Requena cocotero@hotmail.com10 d diciembre d 2013 a las 09:42 (UTC)
Excelente post. Me ha gustado mucho. Estamos en un momento de cierta incertidumbre publicitaria.

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