Más de dos años lloviendo y no ha caído ni gota.

En febrero de 2.012 Xornal Galicia publicaba uno de los primeros artículos sobre el Convenio de Reactivación Acelerada. Desde aqui ene que ene(de no) unos y erre que erre(de sí) otro. Y en esas estamos. Y la casa sin barrer.

 Entrevista a Alberto López Amaro, Autor de Convenios R.A, !!! en mi opinión la crisis es como una enorme madeja de lana. !!!  Xornal de Galicia | Miércoles, 18 Enero, 2012 - 08:39   

1.- Cuando y por qué surgió la chispa de los convenios R.A. Con qué idea y motivación desarrolló este proyecto...? La idea de Convenio R.A. nació en Monforte de Lemos (Lugo).El padre de la criatura, se llama José Alberto López Amaro. En el libro El Convenio R.A.(indígnate si quieres pero guarda las tijeras y mueve el culo)

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se cuenta que Mamá Necesidad y Papá Ingenio, tuvieron un niño, llamado Convenio. Los Convenios R.A. como tantas otras cosas, surgen de la casualidad, .Así tenemos la manzana de Newton o la bañera de Arquímedes, por ejemplo. Es curioso como detrás de ese azar hay siempre una necesidad latente que mezclada con el ingenio, nos lleva al “hallazgo” en cuestión. Cuando en la primavera pasada me dedicaba a la asesoría energética, me di cuenta, de lo difícil que resultaba convencer a los clientes de una compañía eléctrica para que se pasaran a otra, a pesar de ofrecerles mejores precios y otros beneficios evidentes, como certificación de energía renovable etc.. Tenía enfrente la oposición al cambio. Y un síndrome de Estocolmo masivo, ya que la mayoría, de pronto, estaba divinamente como estaba. Entonces se me ocurrió que cediendo una parte de mi comisión,( a la que denominé CUOTA), no a los clientes directos, sino a su club, asociación, colegio, APA, ONG etc., estaba incorporando nuevos beneficiarios que me iban a ayudar en mi propósito, y dotando al producto de una considerable hinchada. Cuando comprendí que aquel marketing solidario se podía aplicar prácticamente a todo, me di cuenta de su enorme dimensión: Por una razón:En estos casos, el mercado (No los mercados, de los que ya hablaremos) se subroga en el pago, o lo que es lo mismo, paga con las cuotas, gastos que le correspondería pagar al Estado. Este al liberarse de ellos, tiene más liquidez y puede aplicarlos al pago de otras partidas o no recortarlas.2.- Funcionan de un modo claro y sencillo...Desde aquel momento, empecé a ver los Convenios R.A. como una herramienta para reducir el déficit, no el gasto. Ahí está el error. El gasto en sí no es malo. Ojalá pudiéramos gastar en tantas cosas como se necesitan. Lo malo está en el déficit, que se produce cuando no hay ingresos para pagar los gastos.Entonces, se aplica (y cómo) la regla de que solo es posible reducir el déficit, aumentando impuestos, reduciendo gastos y recortado servicios y hasta derechos sociales.No os voy a decir lo que pasa cuando se aplica esta regla, porque lo estamos viendo cada día. Un Convenio R.A. es la aplicación de un principio sencillo que todos tenemos en la mente desde que el mundo es mundo, pero que el egoísmo particular nos impidió poner en práctica:“Los mejores negocios son aquellos en los que todas las partes se benefician”Esta es básicamente la estructura de un Convenio R.A.:•Una empresa pública o privada lanza un producto o servicio. No tiene necesariamente por qué ser algo físico. En realidad cualquier cosa. Puede ser una campaña para abrocharse el cinturón o hacerse una mamografía al año. Al mejor precio posible y con beneficios.•Los consumidores lo recibirán a un precio igual o menor al de mercado (aunque puede ser gratis), junto con otros beneficios directos e indirectos.(sociales, medioambientales etc.) •El agente, o Conveniador, (que puede ser público, privado, una ONG o el propio Estado) colabora con la empresa en la venta del producto, por lo que percibe una comisión,•Una entidad sin ánimo de lucro (ONG C. Autónoma, Lorca, Desahuciados, Parados, etc.o el Estado) percibe una cuota variable según los casos, que nunca tendrá que devolver y que supone una inyección de liquidez inesperada que no procede del Estado.3.- Qué gente se puede beneficiar de ellos y qué coste les supone...?Ahí está el quid de la cuestión. Un Convenio R.A. supone hacer el mejor cesto posible con los mismos mimbres, no se encarece nada, no es un proceso traumático, nos beneficia a todos y no hay lugar para la especulación ni los pactos secretos. Al mismo tiempo se da cuerda solo y el beneficio de cada parte es el mejor estimulo para que continúe en movimiento. Si cada hamburguesa que se consume en España generara 5 céntimos, cada litro de combustible diez, y los libros un euro, sin incremento de precio, podríamos atender todos nuestros gastos y comprarle deuda a Alemania. Habría una enorme actividad y simplemente ya no se manejaría el concepto de prima de riesgo, porque no tendríamos déficit.4.- Supone un cambio en la manera de afrontar el problema de crisis que sufren muchos ciudadanos...? Ejemplo.En mi opinión la crisis es como una enorme madeja de lana. La indignación que me parece lógica y respetable solo contribuye a agrandarla y mezclar más los hilos. Si fulano se llevó tanto o se gastó cuanto no sirve de nada. Eso no quiere decir ni mucho menos que debamos mirar para otro sitio, pero el regodeo por el regodeo sin aportar soluciones y llenando los medios de noticias negativas, no me parece el mejor camino. La solución está en encontrar el cabo por el que empezar a tirar para deshacerla. ¿Un ejemplo? Hay miles. Hace unos meses envié una propuesta de Convenio R.A. a los Sres. Berlusconi y Papandeu las embajadas de los países cuya situación era más complicada. Si a vosotros no os llamaron, a mi tampoco. Les proponía un Convenio R.A. del que saliera un gesto simbólico, que todo el mundo viera y comprendiera:Se trataba de editar en cada país un número lo mayor posible de El Convenio R.A(Indígnate si quieres pero guarda las tijeras y mueve el culo). No era una idea descabellada porque muchas veces y en muchos países se han llevado a cabo campañas multitudinarias.¿Cuál sería el coste de esta edición para Italia por ejemplo? ¿O para España?: Ninguno. Sin embargo los beneficios muchos. El primero y principal que verían esta nueva vía. Os pongo el ejemplo en cifras y matando dos pájaros de un tiro, que esta edición la hiciera el Diario Publico.El Gobierno Italiano (y Público) saca a concurso una tirada de por ejemplo 1.000.000 de ejemplares, que de muestra serviría perfectamente.Se incrementaría la actividad en el sector editorial,Los ciudadanos comprarían a precio de mercado un libro que no es precisamente Caperucita y el lobo, sino que podría incluir un mensaje del presidente etc y en definitiva con el que pasar un buen rato y abrir los ojos. PVP 15€.Después de pagar todos los gastos, el Gobierno italiano (y Público) percibirían 4 euros por ejemplar. Eso serían 4 millones de euros al 0%. Para una población de casi 59 millones la tirada podría ser muy superior. En España y en el caso de Publico por ejemplo una tirada de cinco millones de libros, no se si resolvería sus problemas pero les haría un buen apaño. A los trabajadores, a los de la tinta, el papel, las agencias de transporte y los kioskeros. El estado se habría ahorrado 20 millones y se habría creado empleo (o no destruido) Lamentablemente estamos acostumbrados a aquello de ¡A ver cuánto es que lo pago yo! Y el Estado de cara a la galería suelta unos euros que nos ponen los números colorados. Pero si esos euros se los hiciera llegar a través del mercado(no los mercados) entonces nos encontraríamos con que Juan pudo montar su negocio, pagar la hipoteca, mantener el empleo, y entregarle el dinero a aquel que lo necesitaba tanto. Parece lo mismo pero no lo es.Por último si consideramos que los Convenios R.A. pueden hacerse con prácticamente todo (hasta con las hipotecas) las cifras que podrían manejarse se le escapan de las manos a cualquiera. Hay que ver lo que da de sí la buena leche, ¿eh?.

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