50 años de los Rolling Stones: Sus mejores canciones

Éstos son los diez momentos para el recuerdo en la obra de sus satánicas majestades.

1. Gimme Shelter (del disco Let It Bleed, 1969)

Según Keith Richards, la canción que más se aproxima a lo que se imaginaba mientras la componía. En ella, el resumen de una época que llegaba a su fin: Charles Manson, la muerte de Brian Jones, Kennedy, Vietnam, la debacle de su concierto en Altamont... La canción progresa como un tren desbocado hacia un final apocalíptico, resumiendo el terror humano y la esperanza: la vocalista de color Mary Clayton canta: “Violación, muerte, están a sólo un disparo”, y Mick Jagger le contesta: “El amor está a sólo un beso”.

 

2. Street Fighting Man (del disco Beggars Banquet, 1968)

El testigo de una época: el 68 y todos sus movimientos sociales. Muestra, como ninguna otra, la ambivalencia del grupo: cantan a la insurrección marxista al tiempo que lo contemplan todo desde una distancia prudente. La producción consiguió que sonara como un enfrentamiento con la policía, poderoso y brutal. Mayor mérito aún si tenemos en cuenta que Keith Richards sólo grabó guitarras acústicas -una y otra vez, hasta lograr esa fuerza- y que Charlie Watts tocó una pequeña batería casi de juguete.

 

3. Sympathy For The Devil (del disco Beggars Banquet, 1968) 

El mejor solo de guitarra de la historia del rock. El sonido de la guerra, la violencia, la locura, la muerte, el fin de la ilusión de los 60. Hipnótica y tribal. La justificación de la mala fama de los Stones. Versionada, reverenciada, explotada, ridiculizada y utilizada hasta decir basta. Su profundidad es tal que se podría escribir toda una tesis. Mick Jagger intentó ponerse en la piel del diablo preocupado por lo que la gente pensara de él para la letra. Según Keith Richards era una balada que empezó imitando a Dylan, luego fue una samba, una canción folk y muchos otros ritmos hasta llegar a ser lo que hoy es: la personificación del diablo en el rock.

 

4. (I Can’t Get No) Satisfaction (Single, 1965) 

La quintaesencia del rock’n’roll. Actitud, ritmo y melodía. Antes de este single, todos sus éxitos habían sido versiones. Según Keith Richards, el riff se le ocurrió en sueños. Se levantó, agarró su guitarra que estaba al lado de la cama y grabó veinte segundos. Al día siguiente no se acordaba de nada. Días más tarde, entre todos registraron lo que él entendió que era una maqueta. Se publicó sin su permiso. Cuando la escuchó en la radio empezó la bronca, aunque tuvo que callarse cuando le dijeron que era número uno. Por cierto, el texto que Mick Jagger compuso como frustración por no poder acostarse con su novia, debido a su periodo, se ha convertido en la mayor canción de protesta existencial.

 

5. Tumbling Dice (Single del disco Exile On Main Street, 1972) 

Por diversas razones, el grupo se había marchado de su país y estaba residiendo en el Sur Francia. Era el año 1972 y querían demostrar que, con independencia del dónde estuvieran, los Stones eran relevantes. “Tumbling Dice” representa, como pocas, la esencia del Sur de los USA: guitarras blues, coros gospel y una letra que habla de aquellos que buscan su oportunidad. Dos semanas les llevó encontrar el ritmo exacto, entre una balada y un rock. Quedaron tan satisfechos que Keith Richards reconoce que fue su mayor logro bajo la influencia de la heroína -se olvida de la cocaína y el Jack Daniels-. En directo, Mick Jagger suele cambiar el texto.

 

6. Paint It Black (Single del disco Aftermath, 1966) 

Ya en los 60 los Stones vieron la cara oscura de la sociedad occidental y anticiparon el colapso de sus instituciones. Los aspectos más negros de aquella década, así como todo su poder sexual, fueron retratados por ellos como nadie. Ésta era una canción de ritmo gitano que Keith Richards tenía y nadie sabía cómo enfocar, hasta que Bill Wyman empezó a tocar el órgano y con los pedales del bajo redondeó el aire centroeuropeo. Pero no fue todo: no está claro si Brian Jones acababa de comprar un sitar o se lo encontró en el estudio, pero el caso es que, sin haberlo tocado antes, consiguió el sonido definitivo que la ocasión requería, algo parece que bastante habitual en él con cualquier instrumento.

 

7. 19th Nervous Breakdwon (Single, 1966) 

Jagger y Richards empezaron abriendo conciertos para Bo Diddley, Little Richard y los Everly Brothers, a principios de los 60, en lo que sería su primera gira de teatros. De estos tres nombres dicen que lo aprendieron todo sobre cómo estar en un escenario. Aunque Keith Richards siempre tuvo como modelo a Chuck Berry -sólo se desengañó de él como persona cuando lo conoció-, en esta ocasión lo que pretendieron fue componer una canción al estilo de los Everly Brothers. Al menos pensaban que el estribillo podría estar a su altura.

 

8. Jumpin’ Jack Flash (Single, 1968)

Hasta cierto punto, la canción que adelantó el punk. También sirvió para definir perfectamente al gangster que interpretaba Robert de Niro en Malas calles de Scorsese, ya que era la canción que sonaba cuando entraba por primera vez en escena. Curioso que resultara tan potente, ya que Richards sólo tocó guitarras acústicas, aunque dobladas muchas veces. Según él, es la canción que le da la fuerza cada noche cuando se sube a un escenario. Puede que sin ella no hubiera giras del grupo.

 

9. Play With Fire (Cara B de The Last Time, 1965) 

Aquí había una cierta intención. Por una parte, sacudirse la reputación que tenían de banda blues. Por otra, componer otro tipo de canciones con las que competir con talentos recién llegados como Bob Dylan o Lennon y McCartney. A la versión final ayudaron el productor Phil Spector, tocando una guitarra acústica -contento de dejar a un lado por una vez sus grandes orquestaciones-, y el arreglista Jack Nitzsche, habitual después en los discos de Neil Young.

 

10. We Love You (Single, 1967) 

Problemas legales habían llevado a Jagger y Richards a estar a punto de entrar en prisión. Estaban bajo fianza y seguros de que acabarían entre rejas. Así que decidieron dejar claro a sus seguidores en un single su cariño por ellos: “Os queremos, adiós”. Al final, eliminaron la última palabra. Con esta canción, queda claro que a los Stones también les gustaba experimentar en el estudio. Su “All You Need Is Love” particular. Cuenta con los coros de John Lennon y Paul McCartney. ¿Quién habló de rivalidad?

 

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