El horario de los funcionarios

¿Por qué se permite que los funcionarios no cumplan con su jornada laboral?

La semana pasada nos encontramos con una noticia curiosa. Desde la Consejería de Agricultura de Castilla-La Mancha se envió un correo electrónico a los trabajadores para anunciarles que con motivo de la celebración de san Francisco de Asís, se les concede una dispensa de hora y media para que puedan asistir a la eucaristía que se celebró en una iglesia toledana. Digo que es una noticia curiosa, porque si se exime de cumplir la jornada laboral por acudir a una celebración religiosa, ¿qué puede impedir la dispensa por celebrar una victoria deportiva, por poner un ejemplo a vuelapluma?

Sí, ya sé que usted que es funcionario cumple con su horario a rajatabla, y que es lo habitual, pero es evidente que hay cierto descontrol en muchas oficinas públicas. Usted, como yo, ha visto a funcionarios entrar a trabajar a las ocho de la mañana, fichar y salir a desayunar hasta las nueve. Por supuesto a media mañana salen a desayunar de nuevo, y luego llegan a sus casas a las dos y media cuando su jornada termina a las tres. Eso cuando la ficha es electrónica, porque cuando el control es a través de la firma del trabajador, el desbarajuste es mayúsculo. Otra cuestión ¿Cómo se permite hacer horas extras a un funcionario? Si no ha realizado su trabajo a tiempo debería justificar porqué. A lo mejor ha estado holgazaneando...

Si estamos en contra de la dispensa por acudir a celebraciones religiosas, —y es lo normal— estamos en contra de toda dispensa, incluido hacer la vista gorda por parte de los superiores, quizá la verdadera razón de este problema. Hasta donde yo sé el sueldo de los funcionarios públicos sale también de mi bolsillo, entonces estoy en disposición de exigir que cumplan con su horario y con su función. Llegados a este punto me pregunto ¿por qué se escaquean? y lo que es peor ¿por qué se les consiente? ¿Ser trabajador de la administración pública da derecho a todo? Yo quiero que el empleado público sea eficaz ¿y usted?

Piensen.

Sean buenos.

La canción regalo de hoy es "Vertigo". Mucha energía para comenzar la semana. Espero que no les dé mucho vértigo a mis amigos funcionarios. Disfruten. Es U2.

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1 comentario

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18 d octubre d 2013 a las 04:29 (UTC)
Vaya por delante que soy funcionario. No tengo que fichar. Suelo llegar cinco minutos antes de que comience mi jornada laboral, pero me voy, normalmente, una hora después de que ésta haya acabado. En el tiempo que tengo para descansar, el recreo (soy profesor), atiendo alumnos que tienen alguna consulta, que necesitan un apoyo extra, etc. Mi jornada laboral "legal" continúa en casa (tengo 25 horas semanales "presenciales" y 12,5 que debo hacer en casa). Normalmente, trabajo en mi domicilio otras veinticinco horas más, es decir, que en lugar de las 37,5 horas que me tocan, hago del orden de 55. Tengo muchos compañeros que hacen eso mismo y más (otros menos, pero ninguno menos de las 37,5) ¿Por qué al hablar de los funcionarios todo el mundo habla de los que se escaquean y nadie de los que trabajan de más y, por supuesto, sin cobrar horas extras? ¿Nadie se escaquea cuando trabaja en el Corte Inglés, en un banco o en la ferretería de la esquina? Te aseguro que eso también pasa. Y, por cierto, la economía está interrelacionada. Trabajes en lo que trabajes, tu sueldo también sale de mi bolsillo.

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