Un mapa secreto tras el Juego de la Oca

El Juego de la Oca se ha interpretado como un mapa en clave, con símbolos que solo conocían los iniciados.

El Juego de la Oca es un juego de tablero en forma espiral con 64 casillas, aunque la última no siempre aparece representada. Pueden participar dos o más jugadores, cuyo objetivo será llegar primero a la casilla central.

Para avanzar su ficha, cada jugador tira dos dados. Dependiendo de la casilla en la que caiga avanzará, retrocederá o recibirá un castigo, pues cada una tiene sus propias reglas. Gana el juego el primer jugador que llega a la casilla 63, "el Jardín de la Oca".

Recordemos que en el ajedrez y las damas también hay 64 casillas, al igual que en el I Ching, o Libro de las Mutaciones. Asismismo, la cifra 64 es submúltiplo del número cíclico 25920 (el Gran Año pitagórico), que mide la precesión de los equinoccios y se corresponde con el ciclo de la doble espiral sagrada.

El Juego de la Oca tiene un pasado misterioso. En apariencia es sólo un entretenido juego de mesa, pero existen tres diferentes teorías sobre su origen. Una de ellas asegura que podría estar basado en el disco de Phaistos, un disco de arcilla del Minoico Medio (1580 a 1700 a. C ). Sus dos caras contienen espirales divididas en 30 y 31 casillas con dibujos, entre los que figuran pájaros que bien podrían ser ocas.

Otra línea de investigación sitúa su origen en la Florencia de los Médici. El mecenas italiano Francisco de Médicis, regaló un tablero a Felipe II. Madrid era una capital de moda, y desde allí se extendió por toda Europa, sustituyendo al ajedrez como juego favorito de los cortesanos.

Por último, la teoría más aceptada atribuye su creación a los Caballeros Templarios, quienes en los siglos XI y XII lo utilizaban como un mapa cifrado del Camino de Santiago. Por tanto el tablero simbolizaría el camino, y las fichas serían los peregrinos, en su recorrido por las distintas etapas.

El objetivo es alcanzar la meta superando un camino lleno de trampas y amenazas. En el mapa o tablero se marcaban los lugares seguros para descansar, y también los que encerraban algún peligro, en un lenguaje simbólico sólo reconocible por los iniciados. Recordemos que los Caballeros Templarios custodiaban a los que peregrinaban a Tierra Santa.

Las casillas con ocas son las más importantes, y conducen de unas a otras, haciendo que el jugador avance. Se piensa que pueden representar a los castillos que servían de refugio a los peregrinos. 

En el artículo 8 de la Regla Templaria figura lo siguiente: "Allá donde construyeres grandes edificios practica los signos de reconocimiento". Estos signos o marcas de cantero, visibles en muchas construcciones, se han identificado como vírgenes negras y patas de oca.

El símbolo de la Pata de Oca era la marca de los Constructores de Catedrales (JPP). Estaba construida sobre la medición del arco solar durante un año, y señalaba los equinoccios y los solsticios. Al igual que las ocas, las vírgenes negras representaban la fertilidad de la Diosa Madre, a la que se asociaban la muerte y la resurrección.

Los cisnes eran el emblema de los Caballeros Teutónicos como las ocas lo eran de los Templarios. Ambas aves tenían una triple dimensión –aérea, terrestre y acuática- que servía para ahuyentar a las fuerzas demoníacas y a la vez señalaba los centros telúricos de la geografía esotérica. Sobre estos centros los monjes guerreros mandaban edificar los templos. El mismo significado tenía la huella de la pata de oca.

Otra conclusión es que el Tablero de la Oca marcaba una ruta desde Jerusalén hasta América, pasando por los enclaves templarios. Oficialmente el continente americano no se había descubierto aún en esa época, pero han surgido nuevas hipótesis al respecto.

El número 1.142, hallado en el cuello de la Virgen negra de la Candelaria, indicaría las leguas navegadas por Cristóbal Colón, marcando unas coordenadas que sitúan el meridiano de las ruinas de Palenque. Tales datos parecen evidenciar que los Templarios habían navegado por esta ruta, llegando a establecer sus enclaves en el Nuevo Continente mucho antes de que lo hiciera Colón.

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3 comentarios

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papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat29 d diciembre d 2014 a las 10:52 (UTC)
Te deseo toda la felicidad para el 2015.
_beevo
Esperanza Mancheño7 d diciembre d 2014 a las 08:26 (UTC)
Que instructivo.....
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat24 d octubre d 2014 a las 12:30 (UTC)
Excelente artículo e interesantes hipótesis.

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