A nuestros padres

  • 30/09/2013
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Nací en los 70, en  esa generación de hijos de esos padres trabajadores, hijos de esos padres sin infancia, sin juventud, hijos de esos padres que ahora tampoco tienen el derecho a envejecer tranquila y dignamente.

Soy hija de esos padres que empezaron a trabajar con 10,  con 12 años, hija de esos padres que no tuvieron más escuela que el esfuerzo, que el trabajo, que no tuvieron más escuela que  levantarse antes de amanecer y llegar a casa ya con la noche encima, ocultando sus manos doloridas y sus cuerpos cansados  a sus madres queridas. Crecieron ajenos a  su edad,  ajenos al descanso, a las vacaciones, ajenos al disfrute de la vida.

Soy hija de esos padres de postguerra que nos criaron ajenos a la carestía, a la necesidad..., hija de esos padres que nos ocultaron sus dolencias,  nos ocultaron sus esfuerzos para ofrecernos esos estudios, esa formación que ellos nunca tuvieron, no tuvieron porque no pudieron, porque sus vidas desde niños fue el trabajo constante para su familia, para sus padres, para sus hermanos, para sus hijos y ahora para sus nietos,

A esos padres que nos criaron entre algodones, pendiente siempre de hacernos personas, atentos a nuestra educación, a nuestro futuro, atentos siempre a nuestros deseos. ¡Ellos  nos criaron tan dignamente con sus esfuerzos!, sin internet, sin play, sin móviles..., tan solo con sus empeños, con sus ganas de ofrecernos un buen futuro, una buena vida, sin olvidar en ningún momento de formarnos como personas, como profesionales, como buenos seres humanos.

A esos padres que ahora son el sustento de muchos de nosotros, que son el apoyo moral y económico, que son la base de nuestras familias, que son esa generación que un día con su trabajo y esfuerzo levantaron este país y que ahora nos levantan nuestros ánimos, que ahora levantan la visión de nuestra vida.

A esos padres, a mis padres, que dieron todo, que dejaron a un lado sus anhelos, que dejaron a un lado sus deseos, sus sueños, pero que apostaron por nuestras esperanzas.

A nuestros padres, que siempre siguen estando ahí, luchando, trabajando, apoyándonos   para seguir haciéndonos más fácil la vida.

A vosotros, que la vida  os negó tantas cosas que luchasteis por nuestro futuro, a vosotros que nunca os quejasteis, que nunca reprochasteis vuestros esfuerzos, que siempre mirasteis con optimismo.         

Os queremos, os admiramos, os respetamos y os agradecemos el camino recorrido. Nos debemos a vosotros, a vuestros esfuerzos, a vuestros sacrificios, a vuestra valentía; por ello seguro os prometemos salir de este vacío, salir de todas estas negativas situaciones, ¡salir! porque nos enseñasteis que siempre hay un camino. OS  DEBEMOS UN MEJOR PRESENTE!

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3 comentarios

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papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat29 d diciembre d 2014 a las 15:20 (UTC)
Te deseo toda la felicidad para el 2015.
papá - Joven
Juan Ramón Cabrera Amat24 d octubre d 2014 a las 13:32 (UTC)
Bonito homenaje y además muy merecido.
Valentín Muñoz jariza46@gmail.com15 d mayo d 2014 a las 14:17 (UTC)
En tu homenaje a tus padres, has plasmado lo que yo hubiera querido decir a los míos, pues los has retratado fielmente en tu escrito. Gracias, María José.

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