¿Cómo aparece el onirismo ante nosotros? ¿en qué momento nos invade?

El encuentro cruel con el onirismo, la perversidad del pensamiento exangüe...que se niega a vivir de otra manera

A veces, guardo las ganitas de pensar algo “elevado” bajo la almohada, rellena de míseras plumas de ganso. Otras veces, regalo perezas ensimismadas en mi brutal hartazgo de querer saber cómo dormir. Todo es inútil: el insomnio inicia su dictadura, encarcela mis “elevados” pensamientos, los remite a la celda de barrotes emplumados, y me resigno al ensimismamiento que emborracha mi sombra aletargada por la falta de signos de puntuación. ¡Qué sopor, madre querida! Mejor cierro la ventana y enfrento a mi agresor.

Pasos siniestros eyaculan ecos mórbidos, cada pisada salpica silencio agónico, es imposible conciliar mis ideas tan ajenas como un extranjero. Con los ojos apretados decido seguir el sonido cada vez más cadavérico, cada vez más próximo, cada vez más presente. Un atroz mutismo me coge al oler a la dueña de la resonancia, una espesa niebla dicta intimidad, privacidad, encierro, enigma.

El cuerpo no me responde, el insomnio más gobernante que antes, ordena meter mi rostro bajo el sucio edredón de mi infancia, no es culpa mía la desobediencia al pasado.

Los pasos han cesado, creo sentir un hálito dulce, una insana tranquilidad me coge desde dentro, puedo sentir el pentagrama de mi corazón, la sin-fonía del ambiente.

Abro los ojos, extiendo hacia dentro la mirada, un olor a canela me obliga a seguir respirando: siento como un hueco se empieza a abrir en mi pecho. Me invade la divina nausea, un ardor se pasea como un lejano sortilegio por mi garganta, ¡vueltas y más vueltas! , ¡Idas sin venidas! , ¡lágrima de dragón! , ¡dolor de garra!  Lo siento, no puedo seguir retrasando el final… ¡Buaaaaap!

Denunciar contenido

¿Tienes algo que decir? Este es tu momento.

Si quieres recibir notificaciones de todos los nuevos comentarios, debes acceder a Beevoz con tu usuario. Para ello debes estar registrado.
He leído y acepto el Aviso Legal, la Política de Confidencialidad, y la Política de Cookies de Universia